Sur de la Florida

Ley sobre mensajes de texto busca una nueva oportunidad

En cada sesión legislativa de los últimos cuatro años en la Florida, los senadores y representantes han presentado múltiples proyectos de ley para regular el envío de mensajes de texto mientras se maneja.

Sus partidarios afirman que es una ley cuyos beneficios son obvios al reducir las muertes por accidentes de tránsito, particularmente entre los adolescentes. Treinta estados ya tienen prohibiciones para enviar mensajes de texto mientras se maneja, y 12 de esas leyes se aprobaron en el 2010.

Florida no es uno de ellos.

El intento del año pasado murió en la Cámara de Representantes, cuando la representante estatal Ellyn Bogdanoff se negó a que la iniciativa de ley pudiera avanzar a través de la Comisión de Finanzas e Impuestos que ella encabezaba.

"No digo que mi opinión personal sea la única que importe. Ellos enviaron el proyecto de ley a mi comisión, y sí, yo lo maté'', dijo Bogdanoff, una republicana de Fort Lauderdale que es actualmente senadora estatal. "Va en contra de mi posición filosófica de que el gobierno no nos debe decir cómo vivimos nuestras vidas desde que nos levantamos en la mañana hasta que nos vamos a dormir por la noche''.

Una forma de comprender los poderes en juego en Tallahassee es ver el recorrido de una iniciativa de ley mientras navega a través de las fuerzas de la política, el dinero y la influencia.

Los legisladores estatales presentan todos los años miles de proyectos de ley. Alrededor de un 10 por ciento se abren camino a través de las comisiones, se votan en ambas cámaras y el gobernador las firma para convertirlas en ley.

Los que lo logran tienen una combinación de estos factores: apoyo de los más poderosos líderes políticos, un fuerte cabildeo, un impulso emocional o su efecto en una crisis financiera o de seguridad pública.

Entre las primeras paradas de un proyecto de ley: las comisiones encabezadas por legisladores nombrados por el presidente del Senado o de la Cámara de Representantes. Por lo general, esos presidentes de comisiones comparten la inclinación política de las personas que los nombraron.

"Para eso existen los vigilantes'', dijo Bogdanoff. "No hice nada que fuera inconsistente con mi presidencia. Ellos te colocan en una posición de confianza en que vas a ser receptiva a las políticas del cuerpo (legislativo) en ese momento''.

Del 2007 al 2010, decenas de iniciativas de ley que intentaron regular los mensajes de texto y el uso de teléfonos celulares mientras se maneja, murieron en las comisiones, a menudo en su primera parada.

"Hay tipos de leyes que muchos conservadores en la Legislatura creen que son demasiado gobierno'', comentó la senadora Paula Dockery, una republicana por Lakeland que patrocinó el año pasado una prohibición de los mensajes de texto.

En general, las prohibiciones de mensajes de texto han carecido de cualquier tipo de cabildeo enérgico, otro factor clave para que se apruebe la legislación.

En temas como los seguros, el cuidado de la salud, el medio ambiente y el trabajo, los cabilderos caminan en docenas por los pasillos del Capitolio, informándoles a los encargados de tomar decisiones sobre los pros y contras de la legislación, con lo que colocan un tema en el radar.

"No hay dinero en este proyecto de ley'', comentó la senadora Nancy Detert, una republicana por Venice cuya prohibición de enviar mensajes de texto mientras se maneja llegó el año pasado al Senado. "Sería agradable si la llevaran adelante, pero a ellos no les pagan por presionar por ella, así que no lo hacen''.

Detert patrocinará de nuevo el proyecto de ley en esta sesión legislativa.

El apoyo viene de la AAA y de la industria de desechos sólidos, que lo ven como un tema de seguridad para los choferes y los trabajadores que viajan en la parte de atrás de los camiones.

Pero en el pasado, su apoyo no ha sido rival para la oposición proveniente de la gigantesca la industria de las telecomunicaciones.

"Es más fácil detener un proyecto de ley que aprobarlo'', dijo el ex senador Dan Gelber, demócrata por Miami Beach, que en el 2010 patrocinó una iniciativa de ley que apodó "You Talk, You Walk'' (Si hablas, caminas), que prohibiría a los menores hablar por teléfono celular mientras manejan. Se aprobó en el Senado, pero no en la Cámara de Representantes.

En el 2002, un proyecto de ley que podría haber creado mayores penalidades para los accidentes causados por la distracción de un chofer, incluyendo el uso del teléfono celular, recibió una oposición tan aplastante que la ley que finalmente se aprobó fue en una dirección totalmente contraria.

"La industria de las telecomunicaciones convirtió ese proyecto de ley en un proyecto que le prohibía a las comunidades locales controlar el tema. Hay muchos intereses especiales muy poderosos en Tallahassee, y si te enfrentas a uno de ellos, tienes un gran problema'', dijo Gelber. "Hay ejércitos de cabilderos que tienen grandes relaciones con los legisladores, y ellos conocen un millón de formas para matar un proyecto de ley''.

Sin embargo, incluso sin un gran cabildeo, los proyectos de ley pueden aprobarse si tienen un impulso emocional, como la Ley de Jessica, que se aprobó en el 2005 para castigar a los delincuentes sexuales después de la violación y el asesinato de una joven.

También puede ayudar una crisis financiera real o percibida, como el aumento de los impuestos a la propiedad o la caída de los ingresos estatales.

Las prohibiciones de los mensajes de texto no tienen ninguna de estas cosas a favor.

"En este momento específico en el tiempo, estamos tan enfocados en nuestro presupuesto que proyectos de ley como éste tienden a perderse un poco en la confusión'', dijo el representante Doug Holder, republicano por Sarasota, quien ha patrocinado durante cuatro años consecutivos la prohibición de enviar mensajes de texto y otras cosas que distraen cuando se maneja. "No significa que no sea tan importante; no significa que no se deba presionar por él. Es simplemente un momento difícil para lograr que se aprueben iniciativas de ley como ésta''.

Mientras tanto, la investigación sobre las prohibiciones de mensajes de texto ya existentes le proporciona argumentos a los opositores.

Los estudios muestran que manejar cuando se está distraído es un factor en un 25 por ciento de los accidentes y que usar un aparato inalámbrico es la causa número uno de falta de atención de los choferes. Pero no está claro cuántos accidentes se causan por enviar mensajes de texto.

Y la investigación en los estados que han implementado en años recientes la prohibición a enviar mensajes de texto concluyó que los accidentes han aumentado debido a que los choferes miran a sus teléfonos que tienen abajo para poder enviar mensajes de texto sin que los detecten los agentes, de acuerdo con el Insituto de Datos de Pérdidas en las Carreteras, respaldado por los seguros.

Bogdanoff y otros alegan que las prohibiciones a los mensajes de texto están muy estrechamente enfocadas.

"Hay muchas cosas que las personas hacen en sus autos que causan accidentes. El enviar mensajes de texto es una de ellas'', dijo Bogdanoff, al explicar que prefiere respaldar un proyecto de ley de choferes distraídos que aumentaría las penalidades para los choferes que causen un accidente mientras que hacen cualquier cosa que vaya de enviar mensajes de texto a comerse una hamburguesa o sintonizar el dial de la radio.

El presidente del Senado, Mike Haridopolos, y el presidente de la Cámara de Representantes, Dean Cannon, asignaron este año proyectos de ley de mensajes mientras se maneja a tres comisiones en cada cámara, un número típico. Todavía ninguno de ellos está programado para audiencias.

Una vez más, la tendencia política que favorece un gobierno más pequeño en la Legislatura de la Florida podría condenar al fracaso las propuestas.

El senador Jack Latvala, un republicano de St. Petersburg a quien Haridopolos nombró para encabezar la Comisión de Transporte del Senado, ya ha dicho que está en contra de imponerles más reglas a los adultos, aunque agregó que respaldaría una prohibición que se aplicara sólo a menores.

Y otra vez más, los legisladores lucharán para balancear un presupuesto que cada vez se contrae más.

Dejando a un lado las grandes preocupaciones financieras y la cultura política de un gobierno pequeño, Deter cree que éste podría ser el año en que algún tipo de prohibición de los mensajes de texto se apruebe en la Florida, porque la iniciativa tiene el respaldo de una fuerza aún mayor que la política.

"Ayuda que Oprah esté haciendo que todos sus invitados firmen una promesa que diga que no enviarán mensajes de texto y manejarán'', dijo Deter.

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