Sur de la Florida

North Miami multa a tintorería industrial por ruido en la trasnoche

De izquierda a derecha, los vecinos de North Miami Luis Fellove, Héctor Medina, y Aldo Flores se quejan de la bulla y el olor proveniente de una tintorería industrial a solo algunos pies de sus hogares.
De izquierda a derecha, los vecinos de North Miami Luis Fellove, Héctor Medina, y Aldo Flores se quejan de la bulla y el olor proveniente de una tintorería industrial a solo algunos pies de sus hogares. EL NUEVO HERALD

▪ Desde el año pasado un grupo de vecinos de North Miami se han quejado con los funcionarios de la ciudad por los ruidos y las emanaciones de una tintorería industrial a pies de sus casas.

▪ Tras una investigación de el Nuevo Herald, la división encargada del cumplimiento de los códigos de reglamentación de North Miami ha emitido cuatro multas contra la tintorería.

▪ Los propietarios del negocio apelarán este miércoles por la mañana durante una audiencia en el ayuntamiento de la ciudad las sanciones en su contra.

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Hace casi tres años que Luis Fellove, un vecino de North Miami, decidió no volver a abrir las ventanas de su casa.

“En invierno el clima es más frío y mi me gustaba abrir las ventanas para dormir”, cuenta este cubano de 47 años. “Una noche en noviembre del 2012 me levanté asustado porque ellos estaban a los gritos, eran como las cuatro de la mañana”.

Fellove se refiere a los empleados de Spot-Master Linens R-Us, una tintorería ubicada en un amplio terreno de 40,563 pies cuadrados en la esquina de la calle 125 del Noreste y la 13 Avenida. Según su página web, el negocio funciona las 24 horas, siete días a la semana.

Desde el año pasado, un grupo de residentes de esta ciudad al noroeste del condado han intentado advertir a las autoridades de North Miami sobre el barullo y las presuntas emisiones tóxicas de la tintorería industrial que continúa operando de manera ilegal, a solo algunos pies de sus hogares.

Un mes y medio después de una investigación de el Nuevo Herald que expuso las quejas de los vecinos y las aparentes violaciones del comercio, el gobierno de la ciudad ha decidido tomar cartas en el asunto.

La división encargada del cumplimiento de los códigos de reglamentación de North Miami ha emitido cuatro multas contra la tintorería. Además, funcionarios municipales le pedirán a Spot-Master que limite sus horas de trabajo hasta las 10 p.m.

“North Miami está analizando todos los problemas relacionados a las operaciones de la tintorería”, dijo Aleem Ghany, administrador de la ciudad. “Continúo buscando una solución amigable con los dueños del establecimiento sobre las preocupaciones de los residentes”.

Los propietarios del negocio apelarán este miércoles por la mañana durante una audiencia en el ayuntamiento de la ciudad las sanciones en su contra.

En conversación telefónica con el Nuevo Herald, Gwen Meckler, quien figura como la dueña del negocio en documentos públicos, declinó ofrecer comentarios sobre el asunto.

Dos de las multas indican el uso de maquinaria cuyo sonido se escucha más allá de la línea divisoria entre la zona residencial y el área comercial. Ambas tiene un monto de $100.

Otra penalidad hace referencia a la observación de un inspector de la ciudad sobre la carga y descarga de camiones y el uso de maquinaria pesada entre las 11 p.m. y la 1 a.m.

La cuarta es por “ruidos excesivos de camiones, generadores eléctricos, y vehículos montacargas”. Ésta también conlleva una multa monetaria de $100.

Todas las citaciones violan varios puntos de la Sección 12-15 de las ordenanzas municipales de North Miami contra el exceso de ruido.

UNA SOLA VOZ

El habanero Fellove es uno de varios vecinos que viven a menos de 150 pies de la tintorería y que unieron sus voces a los reclamos iniciales de Héctor Medina y Ria Carr.

Medina, un puertorriqueño de 56 años, dice que compraron su casa hace unos cinco años, pero que no notó el ruido y los olores hasta hace un año, cuando podaron una arboleda que ellos dicen los aislaba de las emanaciones del local.

Desde entonces, Medina ha instalado varias puertas adicionales dentro de su hogar para tratar de bloquear el sonido, y ha ayudado a fundar la Asociación Vecinal Park Palomar para presionar a los políticos de la ciudad a actuar sobre el problema.

“Es ridículo que la ciudad de North Miami esté permitiendo esto”, dijo Medina. “Hemos estado en contacto con abogados y estamos intentando buscar representación legal para las reuniones con la ciudad”.

Carr, quien vive en un edificio a solo 20 pies del negocio, dice que ha optado por dormir usando auriculares y con la televisión prendida para tratar de mitigar el ruido.

La vecina Ria financió de su propio bolsillo a un costo de $150 un estudio acústico independiente sobre el ruido de la tintorería. Las conclusiones del análisis arrojaron que el bochinche del negocio excede los 67 decibeles a la 1 a.m.

Al igual que Fellove, el nicaragüense Aldo Flores decidió hacer públicos sus reclamos contra Spot-Master.

Flores tiene un hijo de 3 años y su esposa está embarazada. Él vive en la casa adyacente a la de Medina, y dice que no deja a su hijo y ni siquiera a su perro a la intemperie por más de algunos minutos debido a la pestilencia, el cual describe como un “olor tóxico, o como un fuerte olor a jabón para lavar la ropa”.

LAS DENUNCIAS

Los pedidos de los residentes de North Miami se basan en dos malestares: el ruido, y las supuestas emisiones tóxicas.

Los vecinos dicen escuchar llamados por megáfono, ruido de maquinaria pesada, bocinas, alarmas, zumbidos en la zona residencial por la trasnoche.

Sobre las denuncias de emisiones tóxicas, récords públicos indican que el 8 de enero de 2015, Maruful Malik, un inspector del Departamento de Control de la Contaminación de Miami-Dade, llevó a cabo una investigación y concluyó que no habían mayores problemas.

Carr dice que solo basta asomarse a su balcón para ver evidencia de la contaminación de la tintorería.

Fotos proveídas a el Nuevo Herald exhiben el balcón de Carr cubierto por pelusas de ropa. Videos grabados por la vecina muestran que cuando el viento sopla hacia el oeste, el vapor blanco que emana de la tintorería golpea directamente contra su balcón.

“Una película jabonosa se acumula en el piso del balcón. Cuando llueve empiezan a salir burbujas”, explicó Carr a el Nuevo Herald en una entrevista previa.

LAS ADVERTENCIAS

Según documentos obtenidos por el Nuevo Herald, la compañía recibió en octubre del 2014 una carta de las autoridades de la ciudad advirtiendo que se encontraba en violación de las leyes de zonificación del área debido a las repetidas “quejas por niveles de ruido, gases, y olores que están emanando de la instalación, así como también los horarios inapropiados de operaciones de la misma”.

“Los documentados reclamos por molestias de estos residentes atestiguan el hecho de que su salud y bienestar general se han visto perjudicados”, dijo en su carta Nixon Lebrun, administrador de zonificación de North Miami.

En 2008, el gobierno municipal de North Miami aprobó una expansión del local de Spot-Master Linens R-Us en la ciudad. Entre las condiciones para la expansión se encontraba el cumplimiento de las siguientes normas: “La salud pública, seguridad, los valores morales y el bienestar general no deben ser afectados de manera adversa”, y “Los dispositivos necesarios de seguridad deben ser proveídos para la protección de las propiedades y personas aledañas”.

Pam Solomon, vocera del gobierno de North Miami, dijo a el Nuevo Herald en marzo que según la información recogida por la ciudad, la tintorería parece haber interpretado libremente su permiso de expansión, al punto que lo han “sobrepasado”.

Durante una reunión el 9 de enero de este año entre el personal de la ciudad y John Lukacs, el abogado que representa a los propietarios de Spot-Master, se acordó que el negocio tomaría “acciones inmediatas” para remediar las quejas, incluyendo “limitar las horas de operación, contener la mayor parte del trabajo dentro de la instalación, y evitar las entregas y envíos de los camiones en la madrugada”.

Más de tres meses y medio han pasado desde el acuerdo entre North Miami y la tintorería y las cosas siguen sin cambios mayores.

Previó a las multas que enfrenta actualmente, la única vez que la tintorería recibió una citación por el ruido, los abogados de la compañía lo apelaron y el caso fue descartado “por falta de evidencia” el 19 de noviembre de 2014, según datos proveídos por North Miami.

“Nuestro objetivo es que se cumplan las condiciones delineadas en el permiso especial de expansión para el negocio”, dijo Ghany.

Siga a Sergio Cándido en Twitter: @SergioNCandido

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