Sur de la Florida

El ex alcalde de Sweetwater se declara culpable de corrupción

La mañana del 6 de agosto, agentes del FBI se presentaron en la casa del cabildero Jorge Forte para confrontarlo sobre una investigación de corrupción pública. Forte admitió que junto a su viejo amigo, el alcalde de Sweetwater Manuel “Manny” Maroño, había aceptado miles de dólares en sobornos a cambio de utilizar su influencia para hacer favores políticos.

El cabildero accedió a cooperar con el FBI en la operación encubierta y coordinó un encuentro con Maroño para esa misma mañana, al que llevó un micrófono escondido. En su carro, estacionado afuera del ayuntamiento de Sweetwater, Forte le entregó a Maroño $5,000 en efectivo -un soborno por parte de la compañía ficticia creada por las autoridades federales para la operación. Ese pago ayudó a sellar el caso del FBI contra el alcalde.

La cooperación de Forte con las autoridades federales fue revelada por primera vez el miércoles, el mismo día que ambos comparecieron en la corte federal de Fort Lauderdale para declararse culpables en el caso de corrupción pública. Los antiguos compañeros de escuela secundaria y socios de negocios fueron acusados de un cargo de conspiración para incurrir en cohecho. El delito consistió en aceptar pagos secretos por un total de $60,000 en dinero en efectivo y en cheques a cambio de favores.

Maroño, de 41 años, será sentenciado al menos a tres años de prisión durante un juicio pautado para el 23 de enero del 2014. Sin embargo, Forte, de 41 años, podría recibir una sentencia mucho menor ya que no era un funcionario electo, y cooperó con el FBI para incriminar a Maroño, quien fue arrestado el 6 de agosto. Forte se entregó a las autoridades el día siguiente.

Sus arrestos suscitaron un escándalo en el sur de Florida. A pesar de gobernar una ciudad relativamente pequeña, Maroño era influyente en la política local y un aliado del gobernador Rick Scott.

Durante la audiencia del miércoles, el juez federal William Zloch le preguntó a Maroño: “¿Por qué se involucró usted en esto? ¿Por qué lo hizo?”.

“Lo hice para mi beneficio personal”, contestó Maroño escuetamente.

Por primera vez desde el día en que fue escoltado fuera del ayuntamiento por agentes federales, Maroño ofreció el miércoles unas breves declaraciones a la prensa.

El ex alcalde pidió disculpas por su delito y le agradeció a los que le han dado apoyo. Estaba acompañado de sus abogados, Kendall Coffey y Armando Rosquete, de su esposa, Jennifer Muñoz-Maroño, de su madre, la comisionada de Sweetwater Isolina Maroño, y otras cuatro personas.

“La ciudad no es definida por una sola persona”, dijo Maroño, quien fue alcalde por una década. “La ciudad necesita seguir hacia delante [] le deseo lo mejor a la administración”.

Por su parte Forte, quien se encontraba al borde de las lágrimas, brindó una confesión más amplia en la corte. Describió los detalles de la repartición de sobornos entre él y Maroño a cambio de que el alcalde apoyara el falso programa de subvenciones federales.

Forte admitió su rol de aceptar los pagos de dinero en efectivo para el alcalde y dijo que Maroño mintió sobre el presunto programa a agentes federales que se hicieron pasar por funcionarios del gobierno.

“Acepto toda la responsabilidad”, dijo Forte junto a sus abogados defensores, David Westein y Donald Bierman.

Otras dos personas que se enfrentan a cargos de soborno similares en el mismo operativo policial son el ex alcalde de Miami Lakes Michael Pizzi y el cabildero Richard Candia. El mes pasado, Pizzi se declaró no culpable de las acusaciones. Se cree que Candia, que trabajó para los detectives federales y los ayudó en la investigación, seguirá la misma estrategia legal que el ex alcalde de Sweetwater y Forte.

Muchas de las conversaciones de los acusados fueron grabadas por agentes encubiertos así como en charlas telefónicas.

En un principio, los agentes del FBI arrestaron a Pizzi, de 51 años, y a Maroño, bajo cargos de conspirar para cometer extorsión mientras ejercían como funcionarios electos, entre el 2011 y el 2013. Pizzi fue acusado del mismo delito por su vinculación con un préstamo federal para Medley, donde trabajaba como abogado del municipio.

Un magistrado le ordenó a los dos que no tuvieran ningún contacto con otros políticos, funcionarios ni cabilderos, que son testigos potenciales en el caso.

En un comunicado enviado el miércoles las autoridades federales condenaron los crímenes de Maroño y Forte.

“Esperamos que la resolución de hoy y la admisión de culpabilidad haga que otros lo piensen dos veces antes de llenarse los bolsillos con la avaricia de la corrupción”, dijo el fiscal federal Wifredo Ferrer.

“Los oficiales corruptos—ya sean elegidos o nombrados— están sobre aviso: si traicionan la confianza del pueblo al robar o aceptar sobornos durante sus deberes gubernamentales, serán investigados vehementemente”.

Desde el arresto de Maroño, las autoridades federales se han metido de cabeza en Sweetwater, y en las últimas semanas se ha revelado que realizan varias investigaciones, entre ellas sobre los vínculos del ex alcalde y otros funcionarios municipales con una compañía de grúas que operaba en Sweetwater. El Nuevo Herald y CBS-4 han investigado estas conexiones cuestionables desde agosto.

El nuevo alcalde José M. Díaz, quien fue comisionado por 12 años antes de sustituir a Maroño, pidió a los residentes de Sweetwater el miércoles confiar en la nueva administración. Díaz había rehusado hacer declaraciones sobre el caso de corrupción de su sucesor, argumentando que prefería esperar la resolución del mismo.

“Me apena mucho todo lo que aconteció”, dijo Díaz. “[A Maroño] se le agradece lo bueno que pudo haber hecho por la ciudad pero le quiero pedir al pueblo que tenga esperanza en los cambios que estamos realizando”.

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