Sur de la Florida

Wish Book: joven de 19 años con parálisis cerebral necesita asistencia financiera

Camelina Quiroa (CQ) con su hija, Morgan Jeniffer Azmitia,19, para sección de Wishbook, North Miami, el dia Sabado 30 de Noviembre de 2013.
Camelina Quiroa (CQ) con su hija, Morgan Jeniffer Azmitia,19, para sección de Wishbook, North Miami, el dia Sabado 30 de Noviembre de 2013. para El Nuevo Herald

Es un milagro que Morgan Jennifer Azmitia esté todavía viva.

Cuando nació prematura en el Hospital Jackson de Miami, de veintitrés semanas, los médicos le pronosticaron un año de vida. “Acaba de cumplir 19 años, rompimos el récord”, cuenta feliz su madre Carmelina Azmitia. “Tan sólo pesaba 750 gramos. Me la traían de la incubadora para que le diera calor y le ponían una luz en la cabeza. Nació muy chiquita tanto que desarrolló sus pies en la incubadora”, narra.

Morgan Jennifer Azmitia, diagnosticada de parálisis cerebral, retraso mental y enfermedad crónica pulmonar e infarto de corazón, sigue siendo “una niñita que apenas se ha desarrollado, y con su traqueotomía. De momento no camina, no se sienta, no se para, no habla. Ella sigue como un baby”, dice Carmelina.

A pesar de no hablar, se manifiesta con gestos cuando siente algún dolor. Destaca por su inusual alegría y una atípica simpatía para su condición. Todos han aprendido su lenguaje y la entienden. Recibe dos días a la semana de terapia física y otros dos de terapia ocupacional.

Lo que más le gusta a Morgan Jennifer es ver películas y toda clase de música. Entiende tanto en español como en inglés. “A veces se pone un poco sentimental con la música y hay que quitársela. Pasa mucho tiempo en su habitación. Es feliz con sus dibujos y le entusiasma sobre todo el reggaeton y el rock. Si estuviera sana, seguro que no pararía en la casa. Se pasa el día en la habitación y lo que realmente necesita un set de cama nuevo”.

“Ella va todo el día de la silla de ruedas a la cama y de la cama a la silla. Lo más importante para ella es mantenerla siempre limpia porque la higiene es lo más importante en este caso. Paso el día cambiándole los pañales y necesitamos ayuda en este sentido. Pañales y toallitas. Tengo que hacer una reforma de mantenimiento en la casa, en el cuarto de baño, pero primero son los pañales”.

Los padres de Morgan luchan diariamente por ofrecerle lo básico. Carmelina, de 61 años de edad, no dispone de tiempo para trabajar porque “aunque la niña recibe 18 horas de asistencia de enfermera en casa, es a mí a quien le toca moverla de la cama a la silla, de un sitio a otro, llevarla a las revisiones médicas, bañarla, hacerle la comida y pasarla por la licuadora porque es como un baby. Hay que darle de comer sus juguitos, vegetales, etc..Ella come muy bien”.

El padre de Morgan, Alfredo Azmitia, estuvo sin encontrar trabajo durante cuatro años, aunque “ahora consiguió uno. Trabaja de siete de la mañana a siete de la tarde por $200 a la semana. Durante todo este tiempo hemos estado pagando con tarjetas de crédito la comida, la renta y la luz. En estos momentos tengo un atraso grandísimo con el recibo de la electricidad. Inexplicablemente no calificamos para el plan 8 ni para el food stamps”, explica angustiada Carmelina con tranquila y dulce voz.

Para que los padres de Morgan Jennifer no tengan que desplazarse a la biblioteca pública en busca de una computadora donde buscar servicios para ella, esta humilde familia solicita “una computadora. No tengo tiempo para ir a la biblioteca y hoy en día todo se pide por internet”.

Esta humilde familia necesita todo tipo de asistencia financiera. A parte de lo básico afrontan los gastos de un abogado por un proceso de tutela legal. “Ya me he hecho mayor y la ley me obliga a hacer el guardianship process por si acaso nos sucediera alguna cosa a mi marido o a mí. Hay que asegurarse de que la niña estará bien atendida en casa de mi hija, pero eso tiene su proceso y vale su dinero”.

Carmelina y Alfredo están muy contentos por la oportunidad de poder contar la historia de su hija. “Doy gracias porque mi hija se supera día a día. No se desarrolla como una niña normal, pero se esfuerza por vivir y eso nos da fuerzas para seguir adelante con ella”. Carmelina arrastra una depresión por la situación de Morgan y los problemas financieros familiares.

Twitter: @IsabelOlmos

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