Sur de la Florida

Más familiares intentan confirmar la identidad del cuarto balsero cubano

Familiares de Gendry Rodríguez Gómez llevan una semana intentando confirmar si el joven es uno de los dos balseros cubanos desaparecidos cuando intentaban llegar a Florida en una balsa hecha de cámaras de neumáticos. Se encuentran en la misma situación que la familia de Rosmeish Montano, quien continúa esperando una confirmación oficial o del único balsero superviviente, Alexander Arteaga, quien fue rescatado el pasado lunes.

La familia de Rodríguez, de 25 años y residente de San Antonio de las Vegas, el pueblo donde vivían Arteaga y Montano, no sabe nada de él y piensa que iba en el grupo de Arteaga, afirmó Jorge Luis Llerandi, abuelo político de la hermana de Rodríguez.

Llerandi, residente en Hialeah Gardens, afirma que, después de varias llamadas, el Servicio de Guardacostas le remitió a la oficina de su congresista y que en el hospital Mercy, donde está ingresado Arteaga, no le permitieron verlo.

El hombre contó que Rodríguez había intentado llegar a Miami por mar antes. Explicó que hace un año, le llamaron de una zona costera de La Florida contándole que habían encontrado una botella en la playa que contenía la cédula de identidad cubana de Rodríguez, fotos y un papel con nombres y datos de contacto entre los que se encontraban sus números de teléfono y su correo electrónico.

Dijo que cuando habló con su nieta política, al principio le negó que supiera de qué se trataba, pero luego le confesó que Rodríguez y otros habían intentando salir de Cuba por mar, pero que tras un tramo se arrepintieron y tiraron esa botella.

“El tormento que yo tengo es que la tirararan para ver si llegaba la botella y ellos dijeron: ‘si llegó la botella, nosotros también’ ”, dijo Llerandi.

Ricardo Montano, hermano de Rosmeish y residente en Key West dijo que acaba de enterarse de que su hermano también intentó llegar a La Florida por mar dos o tres veces.

Arteaga también contó al bombero de la Ciudad de Miami Rodolfo Gil, capitán del barco que lo rescató, y a otros bomberos a quienes quiso ver para darles las gracias el domingo que había intentado salir de Cuba otras dos o tres veces, pero que nunca había llegado muy lejos.

Les dijo que los dos balseros que se dieron por desaparecidos murieron tres días antes de que le rescataran porque se lanzaron al mar a nadar en medio de alucinaciones, explicó Gil.

Contó que el balsero cuyo cuerpo se encontró, había muerto una o dos horas antes de que Arteaga fuera rescatado, cuando se echó a nadar en aguas poco profundas.

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