Sur de la Florida

Arrestan a conductora que atropelló a padre e hijo en Miami

Mientras Fadel Duarte permanecía atrapado debajo de una camioneta, escuchaba como cerca de él, su padre gritaba presa de un insoportable dolor.

Duarte nunca vio el todoterreno Ford Explorer que embistió a ambos el lunes cuando se preparaban para derramar cemento en un sitio de construcción al que los dos llegaron para trabajar. El vehículo impactó al padre y al hijo, lanzando a Duarte debajo de la camioneta, en tanto casi le cortaba una pierna a Ismael Martínez.

Después siguió su marcha, sin detenerse.

“Fue algo que que me tomó por sorpresa”, dijo Duarte el lunes por la tarde en casa de la familia en Sweetwater. “No pude reaccionar. Escuché los gritos de mi padre llamándome. Me buscaba en medio de los dolores, pero yo no lo veía porque estaba debajo de la camioneta”.

El lunes por la tarde, los médicos del Centro de Traumatismos Ryder del Hospital Jackson Memorial Trauma Center lucharon para evitar amputarle a Martínez la pierna destrozada.

Entretanto, la policía hizo un arresto horas más tarde cuando los familiares pidieron la ayuda del público para que los ayudara a encontrar quién conducía el Explorer. La persona arrestada resultó ser Johanna Cabrera, de 31 años, quien fue acusada de abandonar el sitio de un accidente con daños a la propiedad y con lesionados, así como por conducir sin licencia.

Un testigo que vio lo ocurrido siguió al todoterreno, dijo la policía, que halló a Cabrera en la casa de su abuela, donde fue arrestada.

Cabrera le dijo a la policía "que no sabía que le había pegado a una persona", según el informe policíaco.

Duarte, de 29 años, fue atendido y luego dado de alta tras el accidente, pero después sentía dolores por todo el cuerpo, dijo. El equipo compuesto por el padre y el hijo trabajaba junto desde hacía 10 años, en el negocio del padre, Martinez Concrete.

“Me dijeron que había un 30 por ciento de oportunidad de salvarle la pierna”, dijo, Mileta Arroliga, esposa de Martínez, mientras esperaba que su esposo, con quien lleva 12 años casada, saliera de cirugía.

Eva Olivera, amiga de Arroliga, sentada junto a ella acompañándola, dijo que Martínez, de 49 años, es “una buena persona, excelente padre y un gran esposo”.

Mientras la familia esperaba con ansiedad en el hospital, la policía de Miami buscaba al conductor del Ford Explorer con una luz de frenos derecha rota, ventanillas ahumadas y sin espejo retrovisor izquierdo.

Duarte dijo que él y su padre acababan de dejar a los hijos menores de Martínez, de cinco y nueve años respectivamente, en la escuela, y se dirigieron a un sitio de construcción localizado en el 701 SW 64 Avenue en Miami.

Martínez se detuvo a un costado de la calle, estacionó la camioneta y los dos se bajaron.

Sin ninguna advertencia, Duarte dijo que fue impactado y terminó debajo del vehículo.

El lunes por la noche, Duarte cuidaba a sus hermanos pequeños, y oraba para que ocurriera un milagro mientras pensaba en su padre, quien inmigró al sur de la Florida desde Nicaragua hace más de 20 años y comenzó un negocio en busca del Sueño Americano.

“Es la cabeza de la familia”, dijo Duarte. “Es quien mantiene juntos a todos. Es un hombre encantador. Y trabaja muy duro”.

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