Sur de la Florida

Increpan a Scott por prever recortes en el DCF

A menos de un año de que los electores voten por el próximo gobernador, los demócratas de la Florida están poniendo su atención sobre un asunto que creen que pudiera mover la balanza en las elecciones: Las fallas del sistema de bienestar infantil del estado.

El líder del caucus democrático en la Cámara de Representantes estatal, Perry Thurston de Fort Lauderdale, entregó el jueves por la mañana una carta al gobernador Rick Scott fustigándolo por proponer recortes al presupuesto de la agencia, que no ha podido prevenir las muertes de numerosos niños cuyas familias han estado en la lupa del estado por cuenta de quejas previas. Scott está buscando la reelección pero encara cifras desfavorables en las encuestas.

“En vista de su fracaso en proteger a estos niños vulnerables, le ruego que se abstenga en su próximo presupuesto de hacer recomendaciones adicionales de recortes en los gastos al Departamento de Niños y Familias”, escribió Thurston. “Al haber fallado usted en proteger a los residentes más inocentes de la Florida, sería aborrecible pedirle a la agencia a la que usted ha confiado su protección que haga recortes de su presupuesto”.

Las insuficiencias del Departamento de Niños y Familias (DCF por sus siglas en inglés) se hiceron visibles el pasado verano cuando el Miami Herald reportó sobre las muertes de cuatro niños que el DCF había investigado previamente. En medio de una sonada protesta de parte de líderes comunitarios y abogados de los niños, el entonces secretario de del DCF, David Wilkins, renunció.

Pero las muertes continuaron. A pedido urgente de la secretaria interina, Esther Jacobo, que dirigía la sede de la agencia en Miami antes de ser escogida para el trabajo, un equipo de consultores de Casey Family Programs, con sede en Seattle, revisó los casos de muertes de 40 niños durante este año.

El reporte, divulgado en noviembre, afirma que los investigadores con frecuencia no lograron estimar y comprender los peligros que los niños encaraban con padres violentos y drogadictos, a menudo dejaron a los niños en hogares con problemas sin proponer un plan de protección adecuado, y a menudo confiaron en apenas la promesa de los padres de cambiar su comportamiento peligroso.

Aun con los continuos escándalos, el plan de gastos propuesto por Scott para el próximo año presupuestario contiene recortes a varios programas de protección infantil.

“Los fondos importan, y bajo su adminstración han sido despedidos cientos de empleados que estaban encargados de proteger y cuidar de niños abusados y desatendidos”, escribió Thurston. “Este año le insto a que escuche a la comunidad que aboga por los niños y a que tome las medidas necesarias para evitar que mueran más niños”.

Entre 13 recomendaciones específicas, el reporte Casey sugiere que el estado restaure los dólares perdidos, disponga de más dinero para el tratamiento antinarcóticos, la salud mental y otros programas que pueden ayudar a mejorar a los padres y a desarrollar un sistema para “marcar” a los niños que retornan a la línea de abuso del estado una y otra vez y que necesitan una intervención.

Refiriéndose al reporte Casey, Thurston escribió: “Le advierto a usted y a mis colegas en la Legislatura de la Florida que, a la luz de estas recomendaciones, sería evidentemente irresponsable considerar más recortes presupuestarios al DCF – y ya es tiempo de invertir en las necesidades y prioridades de nuestros residentes más vulnerables”.

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