Sur de la Florida

Autos clásicos se roban el show en North Miami

Autos clásicos estacionados junto a una antigua gasolinera vacía a la antigua en una concurrida calle de North Miami atraen visitantes a un espacio mucho más grande justo detrás de ellos.

Más de 1,000 autos están en exhibición en los 250,000 pies cuadrados del Miami Auto Museum en The Dezer Collection, el cual incluye clásicos estadounidenses, carros militares y eléctricos, bicicletas, etc.

El museo es tan enorme que si a cada uno de los pasajeros de tres aviones 747 se les diera un solo artículo del museo, ellos podrían salir manejando en auto, moto o bicicleta, dijo el curador Myles Kornblatt.

Hay ocho galerías dispersas por dos edificios de gran tamaño en un área de Miami que no es conocida por exhibir piezas de colección, y mucho menos vehículos únicos en su género, cuyos precios oscilan entre $25 millones y $30 millones.

“Somos un tesoro oculto, de cierta manera”, dijo Kornblatt.

Jorge Iván Vergara Salazar, quien vino a Miami desde Colombia de vacaciones con su familia, visitó recientemente el museo y dijo que le sorprendió encontrar tantos autos únicos bajo un mismo techo.

“Todo lo que uno ve en la televisión, como James Bond e Indiana Jones. Son cosas maravillosas. Uno se queda atónito ante las cosas que se ven aquí en Estados Unidos”, dijo Salazar, de 49 años, mientras visitaba el museo.

El promotor inmobiliario Michael Dezer, de 72 años, comenzó su enorme colección durante su adolescencia y tiene una de las colecciones de scooters Vespa más grandes del mundo.

“Yo sabía que era original antes de venir”, dijo AJ Palmgren, quien se dice historiador del programa “Knight Rider” que viajó desde Des Moines, Iowa, a la Florida en vacaciones con su familia. El se aseguró de visitar el museo debido a que la serie de televisión sobre el auto parlante que lucha contra el crimen ha sido su pasión desde el primer día que salió al aire el 26 de septiembre de 1982.

“Es muy familiar. Yo he estudiando todos los carros originales que han sobrevivido”, dijo de pie junto a KITT, el Pontiac Trans Am negro que figuró en la popular serie de televisión durante la década de 1980.

El museo alberga la mayor colección de microautos, incluyendo un Velorex fabricado en Checoslovaquia. Algunos son tan pequeños que en ellos apenas cabe una persona, aunque se sabe que en ellos viajaban dos o tres.

También hay un Duesenberg Modelo X de 1927, un auto de cuatro puertas con un parabrisas trasero para proteger a los ocupantes del asiento de atrás. Es uno de sólo cinco que se sabe que existen.

Entre las galerías más populares, está la exposición Autos de las Estrellas de Hollywood (Hollywood Cars of the Stars), la cual muestra autos, submarinos, aviones, que aparecieron en películas, entre ellos la motocicleta BMW de “Indiana Jones y la última cruzada” y el Mitsubishi Eclipse de la película de “Rápidos y furiosos” del 2001, que fue el primer auto que el difunto Paul Walker condujo en la serie.

El Batboat usado en la serie de televisión de Batman que salió al aire en la década de 1960 estaba firmado por su constructor, George Barris, y el Batmobile (otra creación de Barris) también están en exhibición.

El museo alberga además la mayor colección de todo lo relacionado con James Bond, incluyendo el auto deportivo Aston que él condujo en “Goldfinger” en 1964, y un gigantesco recinto encristalado lleno de hileras de libros, figuritas y carros de juguete.

“Ningún vehículo de James Bond sobrevivió la primera película, así que hubo que conseguir el segundo”, dijo Kornblatt. Y ese filme fue “Desde Rusia con amor”, de 1963. El barco que aparece en esa película de Sean Connery es “el vehículo más antiguo que ha sobrevivido de una película de James Bond“, dijo Kornblatt.

Algunos de los artículos expuestos en el museo son réplicas, incluyendo el Cadillac de los “Cazafantasmas”. Pero la mayoría de los autos del museo son originales.

“Las réplicas sirven como una especie de plato acompañante estupendo, ya que tenemos tantos originales”, dijo Kornblatt. “La idea es que, en algún momento, ya sean niños o aficionados, algo les va a hacer decir: ‘Ah, nunca vi uno de esos’. Y la gente se irá feliz de ver lo que ha visto”.

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