Sur de la Florida

Wish Book: Rara enfermedad no logra acabar con sueño de joven

El verano se vislumbraba como uno de los mejores en la vida de Jazmín Peluchette.

A los 17 años, sólo le faltaban dos créditos para cumplir con los requisitos de graduación y ni si quiera había empezado su año final.

Ya estaba estudiando para su título asociado en la Universidad Internacional de la Florida. Hacía trabajo voluntario, corría todos los días y trabajaba como salvavidas –y, con altas calificaciones y una puntuación de 2060 en el examen SAT– tenía un único sueño: inscribirse en la Universidad de Miami.

El momento que cambió la vida de Jazzmin comenzó con un agudo dolor de espalda cuando manejaba hacia FIU el 11 de julio.

En un espacio de 24 horas se encontraría conectada a maquinas de apoyo vital, ciega y paralítica. Cuando despertó en el Hospital de Niños Joe DiMaggio en Hollywood al día siguiente, estaba tan asustada que se necesitó un equipo de doctores y enfermeras para calmarla.

Y se necesitarían otros ochos días antes de que si quiera averiguaran que era lo que estaba mal con ella.

"Hubo un momento en que pensé que iba a morir", dijo Jazzmin. "Estaba tan asustada".

Pasó las siguientes cinco semanas en cuidados intensivos, diagnosticada con una rara enfermedad llamada NeuroMyelitis Óptica (NMO), un desorden del sistema inmunológico que ataca el sistema nervioso y es especialmente agresivo en personas jóvenes. No se sabe con claridad cuántas personas padecen de la enfermedad porque con frecuencia es diagnosticada erróneamente como esclerosis múltiple. Y no se le conoce cura. Durante los meses siguientes, Jazzmin – quien fuera anteriormente una adolescente activa, determinada e independiente– luchaba a diario con el dolor físico y emocional al darse cuenta de que su vida probablemente nunca sería la misma.

Cosas simples como sostener una cucharilla parecían imposibles.

Para una mujer joven, cuyos sueños nunca habían parecido estar fuera de su alcance, fue como aprender lo más básico de nuevo. Sólo podía ver sombras, no podía mover sus brazos y piernas, y no sabía cuando, si acaso, estaría bien de nuevo.

Su padre, Tim Peluchette, recuerda ver a su hija en cuidados intensivos, conectada a un respirador, sin poder ayudarla.

"Yo simplemente, simplemente lloré al ver el tubo conectado a ella. Estaba conectada unos tubos y no se podía mover," recordó.

Pasarían casi dos semanas antes de que ella lograra respirar por sí misma. Pero gradualmente y con la ayuda de su familia y un grupo de doctores y terapistas, comenzó lentamente a ver y a moverse de nuevo.

"Es casi como si fueras un bebé otra vez. Casi tienes que pasar por las etapas de desarrollo psicológico y físico de nuevo", dijo Beth Fletcher, la enfermera de Jazzmin, masajista terapista y una de las personas que más la apoya.

"Había momentos en que yo iba y le daba un masaje y ella sentía tanto dolor", dijo Fletcher. "Así que le enseñé los nombres de los músculos y los aprendió y, en esencia lo que hizo fue convertirse en parte de su [propia] recuperación. La inscribí en su propio proceso de curación".

En pocos meses, Jazzmin regresó a sus estudios en FIU y se inscribió en clases asistidas por computadora. Aún estaba determinada a entrar a la Universidad de Miami aunque admitía calladamente que le preocupaba cómo la verían los estudiantes al estar en una silla de ruedas.

"Estaba preocupada de que la gente sintiera lástima por ella. Ese era otro desafío que tenía que superar. No quería que la gente se compadeciera de ella" dijo Fletcher.

Para el momento en que regresó a la casa de su familia en Biscayne Park en septiembre, sus padres habían remodelado parcialmente el hogar para adaptarse a su silla de ruedas.

Aun así, ella no sabe si algún día volverá a caminar. La rehabilitación es costosa y las cuentas del hospital han absorbido todos los ahorros de la familia. Ya que la Universidad de Miami es una institución privada, su deseo es obtener ayuda para los gastos universitarios.

La familia también necesita ayuda con los equipos médicos para Jazzmin.

Ella fue nominada para estar en el Wish Book, por Scott Roy del Lois Pope Life Center de Miami, quien al escuchar de su determinación se impresionó con su historia.

Tim Peluchette dice que la determinación de su hija también lo dejó asombrado.

"Todos los días es un día nuevo," dijo él.

Pero algo es seguro,

Jazzmin asistirá a la Universidad de Miami.

Ella recibió su carta de aceptación para el semestre de otoño, un día después de Navidad.

"Supongo que hay un plan más importante para me y que simplemente no lo he descubierto todavía", dijo Jazzmin.

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