Sur de la Florida

Puerto de Miami en vilo por la disputa sobre el Canal de Panamá

Funcionarios del Puerto de Miami siguen con detenimiento la disputa contractual que amenaza con detener la expansión del Canal de Panamá, obra que representa más de $30,000 millones en futuros ingresos para el estado de Florida

Los representantes del puerto indicaron sentir preocupación por el potencial impacto que una suspensión en las obras en Panamá podría tener en las importantes y costosas mejoras que están siendo realizadas en las instalaciones portuarias de Miami, que incluyen el dragado de la bahía de carga para dar cabída a supercargueros que utilizarían el Canal ampliado.

“Tengo la esperanza de que la disputa se pueda resolver de manera expedita”, dijo el director del puerto Bill Johnson en un comunicado enviado por correo electrónico a El Nuevo Herald. “El Puerto de Miami está en camino de completar una serie de importantes mejoras de infraestructura en coordinación con la tan esperada apertura del ampliado Canal de Panamá en el 2015”.

La noticia de que el ensanchamiento del Canal podría retrasarse de nuevo sorprendió a los ejecutivos portuarios y navieros el día de Año Nuevo, luego que la empresa española Sacyr Vallehermoso, que lidera el consorcio multinacional a cargo de la expansión del Canal, dijera que suspendería el proyecto si en 21 días la Autoridad del Canal de Panamá no cubre $1,600 millones en sobrecostos.

La Autoridad del Canal de Panamá ha rechazado las exigencias de Sacyr, mientras que algunos funcionarios panameños han hablado de asumir el proyecto.

Un programa de renovación con un costo de más de $1,000 millones está ahora en curso en el Puerto de Miami, un proyecto estrechamente vinculado a la ampliación del Canal de Panamá.

Miami quiere posicionarse como el primer puerto de escala en la costa este de Estados Unidos para los gigantescos buques portacontenedores que se espera empiecen a cruzar el Canal una vez que este quede ampliado.

El gobernador de la Florida, Rick Scott, en el 2011 hizo posible el dragado de la bahía de carga del Puerto de Miami porque proporcionó los fondos que el puerto necesitaba para iniciar el proyecto.

El objetivo es profundizar el puerto de 42 a 50 pies con el fin de dar cabida a los buques de carga gigantes. La oficina del gobernador ha dicho que el dragado y el esperado aumento dramático en las operaciones de carga en el Puerto de Miami generaría al estado miles de nuevos empleos y miles de millones en nuevos ingresos económicos.

Si se llegara a paralizar totalmente la obra de la ampliación del Canal, o si por alguna razón el proyecto fuese abandonado, se esfumarían los 30,000 nuevos empleos y los $34,000 millones en ingresos anuales adicionales que generarían las mejoras portuarias, según estimados de la oficina de Scott.

Cifras proporcionadas recientemente por la oficina del gobernador, el Puerto de Miami actualmente aporta $27,000 millones anualmente a la economía estatal, y “apoya” más de 200,000 empleos en todo el estado. Por ende, el impacto económico de un colapso total del proyecto de ampliación del Canal se sentiría no solo en Miami sino en toda la Florida.

Johnson hizo referencia al proyecto de profundización, que se realiza a un costo de $220 millones, en su declaración enviada a El Nuevo Herald.

“El dragado ya está en marcha y está programado para terminarse en una fecha a mediados del 2015”, dijo Johnson. “Esperemos que el Canal también pueda estar listo a tiempo”.

El dragado, que comenzó en noviembre, está deliberadamente programado para ser terminado antes de la ampliación del Canal que se esperaba para junio del 2015 antes de la disputa que surgió el miércoles.

En un principio se había programado que el Canal estaría listo para el 15 de agosto del 2014 cuando se celebra el centenario de su apertura. Pero el proyecto fue retrasado debido a problemas técnicos en la entrega de las nuevas esclusas y “trabajo electromecánico” más lento de lo esperado, según el sitio web de Ship & Bunker.

Además del dragado del puerto de carga, la renovación de la terminal marítima en Miami también incluye un túnel que se construye a un costo de $1,000 millones debajo de la Bahía de Biscayne y un nuevo servicio de tren para transportar contenedores desde los muelles hasta centros de distribución de carga cerca del Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) y Jacksonville.

El túnel está programado para quedar “sustancialmente” terminado en mayo, mientras que el servicio de trenes comenzó en octubre.

El presidente panameño, Ricardo Martinelli , quien visitó Miami a finales del 2013, dijo a los periodistas locales en esa ocasión que los puertos de la costa este de Estados Unidos deben seguir el ejemplo del Puerto de Miami y dragar sus zonas de carga de 50 pies o “van a desaparecer”.

El consorcio multinacional liderado por Sacyr en el 2009 presentó la oferta más baja para ampliar el Canal, a un total de $3,120 millones.

La selección del grupo liderado por Sacyr fue polémica desde el principio.

Cables diplomáticos estadounidenses obtenidos por el sitio web WikiLeaks y publicados por el diario español El País, muestran que los líderes panameños tenían dudas sobre la capacidad del grupo para realizar el proyecto.

“Altos funcionario del Gobierno de Panamá han expresado sus dudas a la embajada y a los miembros de una delegación visitante del Congreso de Estados Unidos sobre la capacidad [del consorcio] para llevar a cabo las obras de la ampliación del Canal de Panamá”, de acuerdo a un cable fechado el 8 de enero del 2010 al Departamento de Estado por la entonces embajadora estadounidense en Panamá, Barbara Stephenson.

Stephenson incluyó entre los escépticos al propio presidente Martinelli.

“Cuando el embajador le preguntó cómo pensaba que iba el proyecto de ampliación del Canal, Martinelli hizo una mueca e indicó que estaba un poco preocupado”, decía el cable.

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