Sur de la Florida

Intenso frío en el sur de la Florida obliga a sacar la ropa de invierno

Ronald Baker salió de su casa la mañana del martes en su usual traje de trabajo, pero apenas abrió la puerta y sintió el viento helado en su cuerpo, cambió de idea.

Volvió a entrar a su casa para buscar la bufanda aguamarina y la chaqueta negra que llevaba encima mientras esperaba el autobús en la parada frente al edificio gubernamental Stephen P. Clark. “Supe que no iba a aguantar el resto del día sin abrigo”, dijo antes de abordar el autobús 77.

Así como Baker, los miamenses sacaron este martes del closet esas prendas que no suelen usarse en el sur de Florida: bufandas, chaquetas pesadas e incluso guantes.

En el centro de Miami y en áreas de Miami Beach, los ciudadanos se cubrían con ropa de invierno y se frotaban las manos o los brazos repetidamente para darse más calor. Las mujeres, especialmente, se cubrían lo más posible ante las bajas temperaturas, dejando para otro día la vestimenta más tropical que muchas de ellas usan regularmente.

Para este martes, se esperaba que las temperaturas en la zona metropolitana de Miami-Dada estuviesen cerca de los 40 grados. Los pronósticos se cumplieron, pues la temperatura mínima en Miami fue de 49 grados a las 8:40 a.m., de acuerdo a un reporte del Servicio Nacional del Tiempo en Miami de las 4 p.m. La más alta era de 58 grados, a las 12:04 a.m, según el mismo reporte.

Las calles además se percibieron el martes menos concurridas de lo usual, pues las personas evitaban permanecer por tiempo prolongado en el exterior. Y quienes caminaban por las calles, aceleraban el paso para resguardarse pronto en un sitio con calefacción.

“Se ven menos personas en la calle hoy por el frío”, comentó Eustemio Fernández, predicador de la palabra cristiana y quien, pese al frío, entregaba volantes religiosos frente al edificio principal de la Biblioteca Publica de Miami-Dade.

La ola de frío produjo distintas reacciones en Miami. Algunos disfrutaban del descenso de las temperaturas, viéndolo incluso como una oportunidad para lucir esa ropa elegante de invierno que yace olvidada durante la mayor parte del año.

Pero otros recibieron el frente como una irritante alteración de la rutina, y contaban las horas para el retorno del calor característico de la ciudad.

Giuseppe Salomone dijo estarse ‘congelando’ en el centro de Miami. “Es agradable sacar estas ropas, pero espero ponerlas de vuelta en el closet mañana”, señalo el hombre con las manos metidas en su chaqueta negra, que acababa de bajar del tren en la estación Government Center del Metrorail.

En cambio, Rolando Vázquez, añoró su tierra natal: Cojimar, Cuba. “A mí este frío me hace recordar mi patria que es caliente”, dijo Vázquez, quien estaba de cumpleaños este martes.

“Este es un cumpleaños que voy a recordar bien por el frío que hace”, dijo el cubano, quien agregó que antes de salir de su casa debió cambiar de carro porque el que siempre usa no tiene calefacción.

Por su parte, Olivia Gómez, oriunda de Cancún, México, tenía una chaqueta, dos camisas abajo y una bufanda con la que se cubría toda la cara. “Yo soy muy friolenta, siempre ando con suéteres y camisas manga larga”.

Aunque los refugios en el condado estaban preparados para recibir a las personas sin hogar que querían protegerse del frío, Anthony Switzer, quien tiene dos años viviendo en las calles del downtown de Miami, pasó la noche en la intemperie de un estacionamiento público en el centro. Lo protegían una camisa, una chaqueta y dos mantas, todos regalados.

Con la excepción de los corredores, la playa de Miami Beach también estaba poco concurrida en horas de la mañana. Solamente un puñado de personas se atrevió a sentarse en la arena, a disfrutar de la fría brisa. Durante un recorrido de El Nuevo Herald, nadie estaba bañándose en la playa.

“Para mí, el clima está bien porque soy de Austria”, dijo Melanie Noody, quien está pasando vacaciones en el sur de Florida. Pese a que no le molesta el clima, Noody dijo que deseaba ver el sol antes de regresarse a su país, en una semana.

John Doran, artista irlandés que vende joyería a la entrada de la playa de la calle 21, comentó que había menos gente de lo usual. Para él, acostumbrado a temperaturas más bajas, era “agradable el cambio” y por eso, soportaba el intenso frío con un suéter liviano.

Así como en los días anteriores, un total de cuatro vuelos fueron cancelados el martes en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) debido a las condiciones climáticas en ciudades al norte de Estados Unidos. Otros seis adicionalmente nunca llegaron a este aeropuerto, pues fueron abortados en sus lugares de salida.

Un empleado de American Airlines, quien no quiso ser identificado por no estar autorizado a dar declaraciones, explicó que estaban haciendo lo posible por encontrarle alternativas de viaje a los pasajeros de esos vuelos cancelados. Sin embargo, quienes viajan a Chicago estarán varados en Miami por los próximos dos días, pronosticó el trabajador.

Para quienes tienen vuelos cancelados con esta aerolínea, se recomienda llamar al 1-800-433-7300 para cambiar el vuelo a uno disponible. Sin embargo, se aconseja tener paciencia. “El tiempo de espera (en la llamada) puede llegar a ser de dos horas”, dijo el empleado de American Airlines.

De acuerdo a CBS Miami, la aerolínea JetBlue, que tiene gran presencia en Fort Lauderdale, reanudaría los vuelos la tarde del martes, después de haber cancelado todos sus vuelos con destino a los aeropuertos John F Kennedy (JFK), Newark y Logan.

Para este miércoles, se espera que la temperatura vuelva a elevarse en Miami, alcanzando un promedio de 73 o 74 grados Fahrenheit (22 o 23 grados centígrados), de acuerdo a los portales Weather.com y Accuweather.com.

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