Sur de la Florida

Genting modera sus sueños para un casino en Miami

Genting Resorts World anunció el lunes que quería apostar a favor de un casino turístico reducido, solo de máquinas tragamonedas, en su terreno de Miami frente a la bahía, lo cual sugiere que la compañía podría estar preparada a dejar a un lado el lujoso centro que planeaba levantar hace dos años.

Según la propuesta, la compañía malaya de casinos entraría en una asociación de cuatro que le permitiría usar un permiso propiedad del hipódromo Gulfstream para abrir un casino de máquinas tragamonedas en su propiedad de la Bahía de Biscayne, que fuera otrora la sede de The Miami Herald.

De ser aprobado por los legisladores o los reguladores estatales del juego, el permiso haría posible a Genting’s Resorts World Miami abrir 2,000 máquinas tragamonedas y una oficina de apuestas de carreras de caballos. Las ganancias se usarían para rellenar los fondos para los caballos de pura sangre en el hipódromo de Gulfstream e irían a una compañía sin afán de lucro para beneficiar a los demás asociados: criadores, dueños y entrenadores de caballos de la Florida. Genting y Gulfstream recibirían parte de los ingresos en forma de pagos administrativos.

“Creo que esto es revolucionario”, dijo Lonny Powell, presidente ejecutivo de la Asociación de Criadores y Dueños de Caballos de Pura Sangre de la Florida (Florida Thoroughbred Breeders & Owners Association). “Esta es la primera sociedad en que la mayor parte de las ganancias y las inversiones regresarían de hecho a los caballos”.

Gulfstream ha alegado que el permiso que obtuvo el año pasado para su sucursal sin afán de lucro le permite operar tanto en el condado Miami-Dade como en Broward, debido a que propiedades suyas están en la línea divisoria de ambos condados. Pero reguladores estatales han rechazado esa interpretación, y Genting tendría que conseguir que los legisladores esclarezcan la ley, que los reguladores de las parimutuales cambien su fallo o llevar el asunto a los tribunales para obtener el permiso.

El concepto es “una opción menos lucrativa” que el casino turístico de $3,100 millones y 13.9 acres que planeaba originalmente la compañía en el 2011, dijo el cabildero de Genting, Brian Ballard, pero permite a la compañía colaborar con la industria de las carreras de caballos.

“Genting, durante los últimos dos años, ha decidido mirar todo esto con ojos diferentes”, dijo Ballard. “Ellos no están renunciando en absoluto a la opción del casino turístico”.

Los legisladores han rechazado en dos ocasiones el casino turístico y, según Ballard, si no lo aprueban cuando se reúnan de nuevo en la temporada entrante de sesiones legislativas, “eso probablemente pasará a la historia”.

Powell dijo que el acuerdo es muy diferente de cualquier otro modelo de “racino” (combinación de carreras de caballos y casino) en la nación porque parte de las ganancias por concepto de apuestas, tanto de las máquinas tragamonedas como de las carreras de caballos, iría a parar a una sociedad sin afán de lucro. Por ejemplo, el acuerdo brindaría mayores recompensas para los caballos criados en la Florida, crearía un programa de atención a los caballos de pura sangre retirados, ayudaría a los jockeys discapacitados y crearía un programa especializado de marketing para atraer a más aficionados a las carreras y dedicar dinero a mejorar las instalaciones de los hipódromos, dijo.

Su asociación con la industria de las carreras de caballos y Gulfstream brinda a la compañía la oportunidad de atraer a un público diferente para ganar los votos necesarios para expandir el juego en la Florida, por medio de ganarse potencialmente a los legisladores en las áreas de cría de caballos del norte y el centro de la Florida.

“En la Florida, somos una industria de $1,000 millones con decenas e miles de empleos y un impacto económico que va más allá de los entrenamientos de primavera”, dijo Powell.

Pero la propuesta podría además abrir las puertas a un cambio importante en la regulación del juego del estado, al permitir que un casino de máquinas tragamonedas opere sin carreras de perros o de caballos en el mismo local. Durante años, los legisladores de la Florida han visto a los reguladores estatales del juego permitir la modificación de los permisos existentes de parimutuales para expandir el juego de azar, pero se han negado a hacer más severa la ley o a clarificarla. Este año, los legisladores afirman que esperan llevar a cabo una reestructuración total de las regulciones del juego.

La asociación entre Genting y la industria de los caballos es similar al acuerdo de la compañía en el hipódromo de Aquaduct en Queens, Nueva York. Allí, Genting renovó el hipódromo en decadencia y abrió un casino de máquinas tragamonedas, el cual se ha convertido en el de mayores ganancias de toda la nación.

Eso hace que Frank Nero, ex director del Miami Beacon Council y ahora consultor de negocios, se muestre desconfiado con respecto a los nuevos planes de Genting.

“Yo no soy fan de los casinos turísticos, pero las salas de máquinas tragamonedas -- que es lo que ellos están proponiendo -- son lo peor de lo peor”, dijo. “Eso no atrae a los clientes acaudalados de los que Genting ha estado hablando”.

En lugar de eso, dijo Nero, la última idea de Genting es “un intento desesperado de tratar de salvar las parimutuales de los hipódromos para que Genting pueda seguir expandiéndose en esta área”.

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