Sur de la Florida

Niñas ayudaron a la captura de depredador sexual

Dos niñas del noreste de Miami proporcionaron la información clave que permitió que la policía pudiera arrestar a Terrence Jefferson, un hombre acusado de atacar y robar a varias mujeres en la ciudad en las últimas semanas.

“Realmente estamos muy contentos de que esta persona no esté más en la calle”, dijo el jefe de la policía de Miami, Manuel Orosa, en una conferencia de prensa.

Una pequeña de 9 años a la que Jefferson intentó atacar y robar suministró a los investigadores la identificación parcial de la placa del automóvil que manejaba el sospechoso.

Orosa dijo que la niña siempre estaba examinando las placas de los autos porque tenía un juego con su padre para tratar de identificar de dónde venían esas placas.

“Con ella, así como con informaciones que nos llegaron de otras fuentes, pudimos lograr el arresto de Jefferson”, dijo Orosa.

Jefferson, de 33 años, comenzó su ola de crímenes poco después de salir de la cárcel en noviembre, tras pagar una condena de 3 años por robos a mano armada.

Para realizar los asaltos y robos ocurridos desde noviembre, el individuo utilizaba un vehículo Impala negro propiedad de su novia.

Orosa dijo que la novia le dejaba el auto para que pudiera ir a buscar empleo mientras ella iba a trabajar, pero en lugar de eso él se dedicaba a robar personas y atacar mujeres. De acuerdo con los investigadores, la mujer no sabía de las actividades criminales de Jefferson.

El arresto ocurrió hace unos días como parte de una investigación separada sobre robos a la que se sumaron los investigadores de los ataques sexuales, dijo Orosa.

Las autoridades intensificaron sus esfuerzos por capturar al sospechoso tras un incidente ocurrido el 30 de diciembre, cuando una mujer que estaba sentada en su auto programando su dispositivo de navegación satelital (GPS) fue sorprendida por Jefferson, quien le ordenó que se pasara al asiento trasero del vehículo. Jefferson se puso detrás del volante y se llevó el auto con la mujer a un edificio cercano, donde la atacó sexualmente.

Al día siguiente, cuando Jefferson estaba manejando el Impala de su novia en la misma zona, vio a dos hermanas, una de 9 años y otra de 13, que iban caminando. El las conminó con un arma de fuego pero ellas soltaron lo que tenían y huyeron del lugar. Las niñas salieron ilesas del incidente pero dejaron atrás sus teléfonos celulares y computadoras portátiles, que Jefferson robó.

Según documentos proporcionados por la oficina de prensa después de las declaraciones de Orosa, Jefferson inicialmente atrajo la atención de los investigadores cuando una mujer que caminaba a su casa después del trabajo el 28 de diciembre fue acosada por el sospechoso que manejaba un Impala negro.

El sospechoso le preguntó si quería que la llevara en el Impala a su cas. La mujer ignoró al sujeto y trató de seguir caminando hasta que llegó a una esquina donde se dio cuenta que había empezado a llover.

Por ende la mujer aceptó la oferta del sospechoso que la había seguido, y subió al auto. Fue entonces que el sospechoso sacó una pistola y le gritó: “No me veas o te voy a matar”.

Acto seguido, el hombre estacionó el vehículo y sacó de la parte de atrás una mascara roja, En ese momento la mujer logró abrir la puerta del auto, saltó a la calle y huyó.

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