Sur de la Florida

La historia predice oscuridad para nuevo vicegobernador

Carlos López-Cantera se encuentra en la cúspide de su carrera política, por los próximos años, puede que esté destinado a la oscuridad política.

Eso es lo que usualmente le sucede a los vicegobernadores en la Florida.

El gobernador Rick Scott eligió a López-Cantera, el tasador de la propiedad del Condado Miami-Dade y antiguo líder mayoritario de la Cámara del estado, después de que el cargo estuviese vacante por casi un año, lo cual hace evidente que el puesto no es esencial para el gobierno estatal.

“Lo exige la Constitución del estado’’, dijo Scott. “Creo que él va a ser una excelente adición’’.

La selección de López-Cantera ha sido bien recibida pero parece ser transparente en términos políticos, a pesar de las aseveraciones por parte del jefe de personal de Scott, Adam Hollingsworth, de que el nuevo número dos será un “facilitador’’ de los propósitos del gobernador de crear empleos y cortar impuestos.

López-Cantera es oriundo de Miami-Dade, el condado más grande del estado.

De ascendencia hispana, es un símbolo de ese creciente segmento del electorado del estado, y le presta diversidad esa campaña, en un momento en que los hispanos están alejados del Partido Republicano debido al tema de la inmigración y a otros problemas. “Me encanta el hecho de que sea hispano’’, dijo Scott.

López-Cantera es un ex legislador conocido por su determinación de contar votos y por ejercer presión. Scott ha obtenido resultados variados con los legisladores y López-Cantera, de 40 años, puede ayudar a conducir las prioridades de Scott a través del Capitolio en un importante año de elecciones.

Cuando sea juramentado el 3 de febrero, López-Cantera será el vicegobernador número 11 desde que los votantes reinstituyeron el cargo en 1968, luego de casi un siglo.

La opinión general es que Scott hizo una selección políticamente inteligente, pero que no hará ninguna diferencia para los votantes cuando elijan a un gobernador en noviembre.

“Un vicegobernador sólo puede perjudicarte’’, dijo J.M. “Mac’’ Stipanovich, quien fuera jefe de despacho del antiguo gobernador Bob Martínez. “Es más probable que un vicegobernador te perjudique, a que te ayude’’.

Stipanovich lo sabe bien. El y Martínez fueron obligados a expulsar a Bobby Brantley de la campaña electoral en 1990 por razones políticas y personales. Lo más probable es de todos modos habrían perdido contra el demócrata Lawton Chiles y su compañero electoral, Buddy MacKay, quien se convirtió en uno de los dos vicegobernadores más influyentes de los tiempos modernos. (El otro fue el ex presidente del Senado, Toni Jennings, quien fue compañero electoral del ex gobernador Jeb Bush).

“En términos demográficos y políticos, fue unä buena elección (por parte de Scott). Han estado desangrando votos de la comunidad hispana’’, dijo Screven Watson, ex director ejecutivo del Partido Demócrata de Florida. “Si pierden los votos de esa comunidad, estarán perdidos y lo saben’’.

López-Cantera no tiene mucho historial de ser fanático de Scott, quien salió de la nada para ganar la gobernación en el 2010, más que nada al gastar más de $70 millones de su fortuna personal.

Ese año, López-Cantera apoyó al oponente republicano de Scott, el ex fiscal general Bill McCollum, y durante una conferencia en Sweetwater instó a Scott a que nombrara a un hispano como su compañero electoral.

Por el contrario, Scott escogió a una mujer afro-americana, la ex representante Jennifer Carroll, quien fue obligada a renunciar el marzo pasado, cuando se conoció que había una vez trabajado para una institución caritativa de veteranos vinculada a una investigación criminal sobre apuestas ilegales.

Carroll no fue formalmente acusada de ninguna conducta criminal pero ya se había distanciado de Scott debido a otras diferencias.

López-Cantera también criticó a Scott por pretender cortar $1,300 millones de las escuelas públicas en su primer año en el cargo, y primero apoyó y luego se opuso a disposiciones legales migratorias, al estilo de Arizona, que Scott apoyó como candidato en el 2010.

La ley HB 7089 del 2011 provocó furor al provocar que los activistas por los derechos de los inmigrantes acamparan a las afueras de las oficinas de Cantera en Miami y en Tallahassee. Finalmente, no fue aprobada, y desde entonces Scott no ha dicho prácticamente nada relacionado con inmigración.

El vicegobernador de Florida percibe un salario de $124,800 al año, tiene una agradable oficina en el Capitolio, un personal asignado de tres personas, escolta a tiempo completo de la Patrulla de Carreteras y ningún deber especifico prescrito por la ley.

Algunos vicegobernadores que capturan los titulares, usualmente lo hacen por las razones equivocadas.

El gobernador demócrata Reubin Askew rompió relaciones con Tom Adams a principios de los 70 luego de que se descubriera que Adams estaba usando trabajadores del estado para atender una granja personal.

El experimentado escritor político de la Florida, Brian Crowley, publicó en su blog que el cargo de vicegobernador es “de mal agüero’’ porque cada uno de ellos que tratado de obtener cargos más altos ha fallado. Crowley también hizo notar que el cargo es extremadamente cerrado ya que no permite que haya ningún desacuerdo público con el gobernador.

“Los VG de Florida son frecuentemente infelices’’, escribió Crowley.

Ahora que Scott ha escogido a López-Cantera, su posible oponente en el otoño, Charlie Crist, debe encontrar a un compañero electoral. Los estrategas políticos dicen que su selección no importará mucho tampoco – en parte porque muchos votantes tienen opiniones fuertes sobre los dos candidatos a gobernador.

“No creo que importe, y eso es cierto para el escogido de Charlie también’’, dijo Watson. “Esto va a ser un mano a mano, Rick Scott contra Charlie Crist. Eso es lo que importa’’.

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