Sur de la Florida

Residentes de Florida apoyan normalización de relaciones con Cuba

Una mujer conversa con sus familiares antes de viajar este martes 14 de enero de 2014, en el aeropuerto José Martí de La Habana (Cuba). La reforma migratoria cubana que, tras décadas de restricciones, normalizó los viajes al extranjero cumple un año, pero los principales problemas son la obtención de visados de los países de destino o el precio de los pasajes.
Una mujer conversa con sus familiares antes de viajar este martes 14 de enero de 2014, en el aeropuerto José Martí de La Habana (Cuba). La reforma migratoria cubana que, tras décadas de restricciones, normalizó los viajes al extranjero cumple un año, pero los principales problemas son la obtención de visados de los países de destino o el precio de los pasajes. EFE

La gran mayoría de los floridanos, tanto de ascendencia cubana como los norteamericanos en general, apoyan la normalización de relaciones con Cuba, según un reciente sondeo de opinión que indica que la nueva postura de Charlie Crist en contra del embargo podría ser más un paso de avance político que un paso atrás.

Los residentes de la Florida, que antes vivían en un estado en el que predominaba una fuerte posición en contra de Cuba, hoy se inclinan más a normalizar las relaciones con la isla, en comparación con el resto del país, concluyó la encuesta realizada por Atlantic Council.

En la Florida, el respaldo a la normalización alcanzó el 63 por ciento, en tanto el 30 por ciento se opone; en el resto del país, el apoyo varía entre el 56 y el 35 por ciento.

Quizás la mayor sorpresa es que los encuestados de ascendencia cubana se manifiestan abrumadoramente a favor de normalizar las relaciones: 79-21 por ciento en la Florida y 73-26% en el resto del país.

El trabajo no preguntó de forma específica si las personas respaldan o se oponen al embargo. Lo que hace es hacer dos preguntas diferentes: Si Estados Unidos debería “comprometerse” más con Cuba o, si por el contrario, debería “normalizar” las relaciones. La mayoría de las personas encuestadas dijeron que debería normalizar las relaciones más que comprometerse.

Pero cuando las respuestas se promedian juntas, indican de forma clara un cambio en el sentimiento del público.

“Los floridanos incluso apoyan más que el resto del país aumentar o cambiar por completo la posición. Se trata de un cambio importante con relación al pasado: Cuba solía ser intratable porque la Florida era intratable. Según el sondeo ello ya no es cierto”, escribieron Peter Schechter y Jason Marczak, ejecutivos del Centro del Concilio Atlántico (Center of the Atlantic Council) para América Latina de Adrienne Arsht, en una introducción a la encuesta.

De igual modo, el estudio indica que hasta los que se autoidentifican como republicanos conservadores —la base política de Scott— prefieren normalizar las relaciones con Cuba: un 50% están a favor y el 41% en contra. Los demócratas y los independientes demostraron estar abrumadoramente a favor de un cambio.

El estudio se dio a conocer días después que el viernes, en el programa Real Time with Bill Maher, Crist dijo que se oponía al embargo.

“En más de 50 años el embargo no ha hecho nada para cambiar el regimen en Cuba", dijo Crist.

La nueva posición de Crist —un cambio con relación a su antigua postura a favor del embargo— provocó de inmediato críticas del oponente republicano y actual gobernador Rick Scott, así como de militantes anticastristas y de conservadores en general.

“La sugerencia de que el pueblo cubano debería estar en contra del embargo es insultante”, dijo Scott el lunes. “Estamos a favor del embargo. Estados Unidos se construyó sobre cimientos de libertad y democracia. Cuba ni es libre ni hay democracia. El embargo defiende a los cubanos, a la libertad de las familias cubanas. De modo que tenemos que seguir con el embargo”.

Por su parte, Carlos López-Cantera, vicegobernador de la Florida, agregó: “Las palabras de Charlie Crist no hacen sino reflejar su ignorancia sobre lo que está pasando en Cuba. Como cubanoamericano me siento insultado por lo que dijo. Debería actuar con un poco más de inteligencia sobre lo que ocurre realmente”.

La encuesta de Atlantic Council pareciera indicar que los puntos de vista de López-Cantera y de Scott pertenecen decididamente a la minoría.

Sin embargo, la encuesta no indica con certeza qué influencia podría tener la posición de Crist en los votantes. El sondeo no profundizó en los votantes y, con relación al electorado, se pudo haber encuestado a pocos republicanos, en función de cómo se interprete la metodología.

Igualmente, la nueva postura de Crist con respecto a Cuba saca a relucir la vieja acusación que con frecuencia se le hace desde que dejó el bando republicano: cambiacasaca.

Cuando era gobernador republicano entre el 2007 y el 2011, Crist respaldó las sanciones estadounidenses contra Cuba y firmó una ley estatal donde se aumentaba los costos a las agencias que realizan viajes a la isla.

“Me parece que la política actual es responsable”, dijo Crist el 14 de junio de 2010, durante una visita a Miami Beach. “Respaldo el embargo”.

Pero en el programa de Maher en HBO, Crist expresó una opinión diferente: “El embargo ya lleva 50 años, y no me parece que haya funcionado. Para mí resulta obvio que tenemos que movernos en otra dirección y levantarlo”.

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