Sur de la Florida

Comisión avanza proyecto de torre en el Bayside de Miami

La Comisión de Miami aprobó llevar a un referendo en agosto los términos del contrato de un ambicioso proyecto de desarrollo urbano en el Bayside Marketplace, que incluye la construcción de una torre de observación de 1,000 pies en la bahía.

Sin embargo, los comisionados aun no han aprobado las medidas específicas que serán presentadas ante los votantes el 26 de agosto. Las tres propuestas fueron aplazadas para una próxima reunión mientras los funcionarios municipales analizan y modifican algunos detalles.

Las propuestas incluyen extender a 99 años el arrendamiento del espacio público donde está el centro comercial Bayside Marketplace; incrementar el número de espacios en el garaje público; y cambios al acuerdo de la participación de los miembros de grupos de minorías en los negocios del área. El trato también incrementaría el precio de la renta que los negocios de Bayside pagan a la Ciudad de Miami.

El lenguaje del referendo fue aprobado el jueves para que pueda llevarse a las urnas en agosto, de lo contrario habría que esperar hasta las elecciones de noviembre. El urbanizador Jeff Berkowitz, quien promueve y financia gran parte del proyecto, dijo que no estaba dispuesto a esperar hasta noviembre, y que podría abandonar el plan si eso pasaba.

Berkowitz se mostró satisfecho con la decisión alcanzada el jueves.

“Vamos a estar en la votación en agosto y por eso estamos encantados. Estamos esperanzados”, dijo Berkowitz, quien declaró unas horas antes que temía perder el apoyo de los inversionistas que ha reclutado para financiar el proyecto.

Las negociaciones se complicaron cuando el comisionado Keon Hardemon, cuyo distrito incluye los barrios mayoritariamente afroamericanos de Miami, expresó su desacuerdo con la falta de enfoque en un tratado de participación de grupos de las minorías que fue aprobado en los años 1980 como condición para construir Bayside Marketplace.

El tratado facilitaría las oportunidades de negocios de miembros de grupos minoritarios en el centro comercial.

“Pido a mis colegas que tratemos esta parte del acuerdo con el mismo respeto que tratamos las otras partes del acuerdo”, dijo Hardemon. “Seria irresponsable por parte de la Comisión que el acuerdo de participación de las minorías exista de la forma en que está ahora, sin la opinión de la comunidad”.

Hardemon dijo que le parecía increíble que los representantes de la Fundación Miami Bayside no hayan exigido que más dinero llegara a esa entidad de las ganancias de la renta.

La fundación está encargada de brindar apoyo, como préstamos y becas destinadas a incentivar la actividad económica de las minorías. Actualmente la fundación recibe un mínimo de $100,000 al año provenientes de la renta de estacionamiento y plazas comerciales.

La reunión subió de tono cuando Hardemon -quien buscaba incrementar la cantidad de fondos que recibiría la Fundación Bayside Miami bajo los nuevos acuerdos de un mínimo de $300,000 a $700,000- cuestionó a Josie Correa, una miembro de la directiva de la fundación, sobre por qué no exigieron más fondos durante las negociaciones.

“Tenían la oportunidad de mejorar [el acuerdo], ¿porque no pidieron esa resolución?”, preguntó Hardemon.

Ante los cuestionamientos de Hardemon, Correa reaccionó susurrando al micrófono “eso es ridículo”, lo que provocó una fuerte reacción del comisionado.

“Lo que me parece ridículo es que dejaran pasar la oportunidad de traer mas dinero a su organización”, rebatió el comisionado antes de pedirle a Correa que se retirara del micrófono porque su tiempo había caducado.

Más tarde Hardemon y el grupo de Berkowitz acordaron discutir un nuevo acuerdo sobre la participación de grupos minoritarios, lo que permitió que el lenguaje del referendo avanzara en la Comisión.

Más temprano los comisionados Francis Suárez y Frank Carollo también habían expresado incomodidad sobre lo que consideraron un proceso de negociaciones apresurado.

“No entiendo por qué es un problema esperar a llevar el referendo a las urnas en noviembre”, dijo Suárez.

El comisionado Marc Sarnoff, por su parte, argumentó que no estaba dispuesto a perder una oportunidad como la torre Skyrise en Miami por atrasar el referendo. El distrito de Sarnoff comprende el área de Bayside Marketplace.

La torre, llamada Skyrise Miami, sería construida en un terreno público de 1.85 acres y el plan incluye una renovación del área comercial sobre Biscayne Boulevard.

De acuerdo con los funcionarios y Berkowitz, el costo por la construcción de la torre y las renovaciones se financiaran principalmente con fondos privados.

Berkowitz se comprometió a invertir los primeros $30 millones de su bolsillo y conseguir inversionistas para financiar el resto del ambicioso proyecto que algunos comparan con la torre Eiffel, de París.

Bajo la nueva hipoteca, los pagos de la renta a la Ciudad de Miami por el uso de la propiedad de Bayside, que incluye el lugar donde se proyecta construir la torre, subiría de $1 millón a $2.6 millones anuales durante el primer año de la expansión.

Un total de $1.06 millones provendrían de Skyrise y $1.5 millones de Bayside. La renta subirá anualmente, dependiendo de la inflación.

Los proponentes de Skyrise proyectan que la torre recibiría tres millones de visitantes durante el primer año, para una ganancia de $100 millones, unas cifras que ellos insisten son realistas y en las que han basado las condiciones del acuerdo con la Ciudad.

Skyrise Miami seria el edificio más alto de la Ciudad y fue diseñado por el arquitecto Bernardo Fort-Brescia de la firma Arquitectonica.

La torre tiene la forma de un gancho para el pelo, y la estructura estará abierta por los lados para permitir que los vientos con fuerza de huracán fluyan. El diseño incluye plataformas de observación, un lujoso restaurante, un salón de baile, un salto en cuerda bungee y un juego de caída libre de unos 50 pisos.

El reportero del Miami Herald Andres Viglucci contribuyó con esta información.

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