Sur de la Florida

Palomares promete profesionalismo y capacidad para legislar en el Congreso federal

Marcando distancia de candidatos que califica como políticos reciclados, el abogado Lorenzo Palomares-Starbuck aseguró que su postulación al escaño por el Distrito 26 representa una oportunidad para elegir a un profesional intachable y capacitado para legislar en el Congreso federal.

Palomares-Starbuck, de 59 años, es uno de los cinco postulantes que compiten en las reñidas primarias republicanas de agosto para tres meses después enfrentar en las urnas al congresista demócrata Joe García, quien aspira a la reelección.

“Todos contra los que compito son políticos reciclados, gente que salta de un cargo a otro para vivir del pueblo”, dijo Palomares-Starbuck a el Nuevo Herald. “Yo sí tengo un trabajo, soy un abogado constitucionalista a nivel estatal y federal []. Lo que hace falta en ese escaño es una persona seria, con una conducta intachable”.

En las primarias republicanas, Palomares-Starbuck enfrentará a Carlos Curbelo, miembro de la Junta Escolar; Joe Martínez, ex presidente de la Comisión de Miami Dade; David Rivera, ex congresista; y Ed MacDougall, alcalde de Cutler Bay.

La imagen de Palomares-Starbuck se popularizó en la comunidad cubanoamericana de Miami, en agosto del año pasado, por el rol clave que jugó para liberar a 11 cubanos detenidos en Bahamas y que corrían el riesgo de ser repatriados a Cuba. El abogado gestionó ante el gobierno panameño la otorgación de asilos para que el grupo se trasladara a ese país centroamericano.

“Recuerdo que fui al Parlamento de Bahamas y me reuní con los ministros para negociar la liberación de estos muchachos de la cárcel y felizmente logramos que Panamá los recibiera”, dijo Palomares-Starbuck. “De mi propio dinero pagué los pasajes a estos muchachos. Ya tres o cuatro están en Miami”.

Cubano de nacimiento, Palomares-Starbuck es hijo de una estadounidense que laboraba en la sede diplomática en La Habana y, desde hace un año, ha dejado de ejercer la abogacía para promocionar su candidatura entre el variopinto electorado del Distrito 26, el cual comprende parte del suroeste de Miami-Dade y el condado de Monroe.

Sus discretas caminatas diarias casa por casa, han llevado a Palomares-Starbuck a bajar 34 libras de peso en medio de una campaña en la que ha invertido de su bolsillo $200,000 de los casi $500,000 que hasta ahora ha recolectado en contribuciones.

Sobre el respaldo político que por ejemplo Curbelo ha recibido de importantes líderes republicanos, Palomares-Starbuck dijo que respetaba las muestras de solidaridad partidaria pero criticó que reflejan el ejercicio de una “dinastía” en la que urge una renovación, con rostros que moralmente no sean cuestionables.

“Yo aspiro porque el liderazgo del Partido Republicano está en crisis”, dijo Palomares-Starbuck. “Necesitamos caras nuevas. [] Nuestro partido ha tenido una dinastía por muchos años y mucha gente se ha ido del partido de nosotros. Más de 100,000 personas []. Yo no voy ha estar envuelto en ninguna venta de ningún tipo de influencias, no voy a estar vendiéndome a un charter school, ni a estar envuelto en un préstamo con un convicto federal”.

Respecto a Rivera, Palomares-Starbuck consideró que la decisión de volver a postularse afecta el liderazgo republicano ya que el ex congresista no ha logrado despejar sospechas sobre su presunta participación en un complot para montar en el 2012, durante las primarias demócratas, la fraudulenta candidatura de Justin Lamar Sternad. Por ese caso se encuentra presa la consultora política Ana Alliegro.

“Es una locura que David vuelva a postularse”, dijo Palomares-Starbuck. “Pero debo decir que todo eso me parece que fue una trama que le tendió Joe García. García ya sabe que le ganó [a Rivera] una vez y que le va a ganar 10 veces más”.

Sobre este tema, Rivera ha dicho a el Nuevo Herald que las autoridades no lo están investigando.

En cuanto a MacDougall y Martínez, Palomares-Starbuck dijo que sus posibilidades de ganar las primarias son pocas ya que el primero no habla español, lo cual lo distancia del publico hispano; y el segundo viene de una derrota electoral tras perder las elecciones para la alcaldía condal contra Carlos Giménez, en el 2012.

De llegar al Congreso, Palomares-Starbuck sostuvo que una de sus prioridades en Washington D.C. será impulsar una amnistía crediticia que saque del hoyo financiera a miles de personas sancionadas tras la crisis económica que sacudió al país. Además fue firme en su posición sobre las relaciones con Cuba.

“Las personas que quieren restablecer las relaciones con Cuba están equivocadas”, dijo Palomares-Starbuck. “Una apertura del embargo sería legitimizar una tiranía que lo único que ha hecho por 55 años es oprimir a su pueblo”.

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