Sur de la Florida

Crece el pesimismo sobre posible aprobación de la reforma migratoria

Mientras miles de inmigrantes centroamericanos indocumentados, incluyendo niños sin sus padres, siguen arribando a la frontera, el consenso entre inmigrantes y expertos en inmigración es que la reforma migratoria está muerta.

Sin embargo, legisladores federales que han presionado por la legalización de los indocumentados dicen que el Congreso aún tiene la posibilidad de aprobar un proyecto de inmigración.

“Estoy cautelosamente optimista de que la reforma migratoria aún puede pasar en la Cámara de Representantes este año”, dijo la representante Ileana Ros-Lehtinen, republicana cubanoamericana de Miami, a el Nuevo Herald la semana pasada. “Aunque hay muchos que dicen que la reforma migratoria es algo remoto, les recuerdo que muchos proyectos de ley difíciles han pasado a pesar de obstáculos que parecían insuperables”.

El contraste en las evaluaciones quizás refleja el hecho de que, independientemente de si el Congreso aprueba el proyecto este año, la ley todavía sería insuficiente para establecer un sistema eficaz que frenara la inmigración ilegal, y permitiera la entrada legal a la mayoría de los inmigrantes.

Incluso si el Congreso aprueba el proyecto de ley de reforma migratoria que el Senado pasó el año pasado, puede no ser suficiente para beneficiar a los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en el país o los adicionales cientos de miles de extranjeros no autorizados que han llegado desde la fecha tope de la legislación. Esto incluye a los casi 50,000 menores no acompañados que han arribado desde el 1ro de octubre, cuando se aprobó el proyecto en el Senado, y que la mayoría de los activistas de inmigración quieren que adopte la Cámara de Representantes.

Es probable que no sean legalizados más de nueve millones de inmigrantes indocumentados que se encontraban en el país el 31 de diciembre del 2011. Todos los que han llegado después de esa fecha, además de otros que por una razón u otra no califican bajo el proyecto de ley, aún podrían ser deportados.

“La esperanza de una reforma migratoria está perdida”, dijo José Luis González, inmigrante peruano entrevistado el jueves mientras esperaba con otros jornaleros en el estacionamiento de un Home Depot en La Pequeña Habana.

Orden ejecutiva

Que la reforma migratoria no pueda arreglar el sistema de inmigración, ha llevado a algunos expertos a proponer que el presidente Barack Obama utilice sus poderes ejecutivos para otorgar estatus legal a un gran número de inmigrantes no autorizados, no importa si el Congreso actúa o no.

La abogada de inmigración de Miami Tammy Fox-Isicoff ha propuesto que los inmigrantes indocumentados que son parientes inmediatos de ciudadanos estadounidenses sean admitidos en el país a través de un parole similar al otorgado a los inmigrantes cubanos que les permite quedarse aún después de llegar sin visado.

Por ahora, las perspectivas parecen menos que favorables para la adopción de la reforma migratoria en el Congreso. La razón principal es la reciente derrota en las primarias de Virginia del líder de la mayoría republicana Eric Cantor, al que se le percibía como favorable a la reforma migratoria. La derrota de Cantor fue vista como una señal a los líderes del Congreso que abogan por la reforma a abandonarla si es que no quieren perder las elecciones legislativas de noviembre.

Otro factor que bien pudiera incidir negativamente es la crisis de los niños en la frontera.

El senador Marco Rubio, un republicano de West Miami y uno de los autores del proyecto de ley del Senado, ha indicado que la confianza en la administración sobre el control de las fronteras ha sido erosionada por el éxodo de los menores.

“Me preocupa cómo esta catástrofe parece haber agarrado a la Administración con la guardia baja y sin un plan de mitigación adecuado”, dijo Rubio en una carta fechada el 13 de junio al secretario de Seguridad Interna Jeh Johnson. “La situación actual constituye un marcado contraste con las garantías que el pueblo estadounidense ha obtenido de esta Administración en los últimos años de que la frontera suroeste ya está asegurada”.

Además de los niños que cruzan la frontera sin sus padres, también están cruzando la frontera un creciente número de inmigrantes indocumentados de Centroamérica, según funcionarios del gobierno federal.

Un proceso necesario

A pesar de las preocupaciones sobre el débil control fronterizo, Rubio ha señalado a la prensa recientemente que todavía cree que la reforma migratoria es necesaria.

“La inmigración nunca ha sido un tema políticamente popular”, dijo Rubio, según el sitio web Politico. “Hay preocupaciones legítimas sobre el estado de derecho. No sé los demás, pero yo estaba al tanto de esto. Yo legítimamente siento que este es un tema que está perjudicando a Estados Unidos y debe ser abordado”.

Mientras que el Senado aprobó el proyecto de ley bipartidista de reforma migratoria, uno de cuyos autores fue Rubio, la Cámara no ha ofrecido su propia versión. Una propuesta similar que el representante Mario Díaz-Balart, republicano cubanoamericano de Miami, ayudó a elaborar aún no ha sido presentada. Una iniciativa que esencialmente refleja el proyecto de ley del Senado, elaborado por el representante Joe García, demócrata cubanoamericano de Miami, fue presentado, pero no ha sido oficialmente apoyado por el liderazgo republicano.

Díaz-Balart dice en su sitio web: “Necesitamos una reforma migratoria integral. Necesitamos fortalecer nuestra seguridad fronteriza, y tenemos que hacer frente a los problemas de la inmigración dentro de nuestras fronteras. Uno sin el otro no va a resolver nada”.

García dijo en Miami la semana pasada que sería prematuro declarar muerta a la reforma migratoria.

“He estado en el Congreso un poco menos de dos años y han dado por muerta a la reforma migratoria unas seis o siete veces”, dijo García. “O bien se trata de un vampiro o un gato o algo más, pero esto es algo que hay que hacer”.

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