Sur de la Florida

BERNADETTE PARDO: El futuro de FIU

La libertad, la igualdad, y la búsqueda de la felicidad, los derechos inalienables de todos nosotros que proclamara nuestra Declaración de Independencia hace 238 años hoy en día se mantienen vigentes gracias a lo que ocurre en nuestras universidades y no en nuestros centros de gobierno. El futuro de una de estas importantes instituciones, la Universidad Internacional de la Florida (FIU), podría estar próximamente en manos de los votantes de Miami Dade.

Con 57 mil estudiantes FIU es una de las universidades más grandes del país. En los 342 acres de su recinto de Tamiami ya no cabe ni un alpiste. Para seguir creciendo necesita más espacio, y según el presidente Mark Rosenberg el espacio idóneo es el terreno aledaño, los 86 acres del parque Tamiami que hoy en día ocupa la Feria de la Juventud, entidad que paga una renta anual de un dólar al condado Miami-Dade por el uso de la propiedad.

La labor de la organización caritativa sin fines de lucro que gestiona la Feria hace más de 40 años ha sido excelente. Promueven la agricultura, estimulan el amor a la ciencia en nuestros estudiantes, becan a muchos de ellos, y ofrecen un ambiente de sana diversión para miles de familias en Miami-Dade. Este año más de medio millón de personas disfrutaron del evento principal de la Feria.

El contrato de arrendamiento de la Feria está vigente hasta el 2085. FIU insiste en que necesita este terreno ahora para construir su flamante escuela de medicina.

Representantes de FIU y de la Feria han estado en conversaciones al respecto durante los últimos cuatro años pero no han logrado llegar a un acuerdo.

Ahora, unilateralmente, FIU ha lanzado una ofensiva para hacerse del terreno para su propuesta expansión y mudar las operaciones de la Feria a otro parque del condado, el Tropical Park.

En este país de leyes los contratos son sagrados y el de la Feria con el condado estipula que en caso de una relocalización la junta directiva de la Feria tendría que aprobar la nueva sede y el condado tendría que correr con todos los gastos y reembolsarles lo que han invertido en el parque Tamiami. Segun los cálculos de Bob Hohenstein, el CEO de la Feria, los costos de una mudada serían de $230 millones. Y ahí está el detalle.

Los votantes de Miami-Dade tendrían que aprobar en referendo cualquier modificación sobre el uso de un parque que es propiedad de todos.

La universidad está dispuesta a donar más de 300 acres en el noroeste para un parque. Según Rosenberg la expansión traerá una inversión de $900 en construcción y a la larga tendrá un impacto de más de $500 millones en la economía local.

Pero volviendo al detalle que nos interesa a todos, FIU asegura que “trabajara con el estado” para conseguir los fondos necesarios para que los residentes de Miami-Dade no tengan que pagar por la mudanza.

Teniendo en cuenta la importancia de FIU para esta comunidad, la comisión de Miami-Dade debe considerar su propuesto plan de expansión. Pero si FIU no puede garantizar con lujo de detalles que asumirá los costos de este complicado canje, tendrá que desistir y optar por una opción menos idónea pero más factible como construir la escuela de medicina en su recinto norte. Los contribuyentes de Miami Dade no tienen por qué pagar por la expansion de una universidad estatal.

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