Sur de la Florida

Arrestan a ecuatoriana por presunto contrabando de oro en el Aeropuerto de Miami

Un día del mes pasado, una visitante ecuatoriana llegó al Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) abordo de un vuelo de American Airlines procedente de Quito.

Cuando Esther Eunice Arce Moncayo presentó su declaración de aduanas a un funcionario de control de pasaportes, éste no creyó su afirmación de que no traía más de $10,000 o mercancía comercial y por ende la remitió a una sala de interrogatorios.

Fue allí donde los agentes descubrieron que Arce no sólo llevaba $14,780 en efectivo, sino también lingotes de oro en su equipaje con un valor de más de $110,000.

El arresto de Arce fue el ejemplo más reciente de lo que parece ser una tendencia de intentos de esconder efectivo, oro u otros metales preciosos para evadir el pago de tasas de aduana, otros impuestos y restricciones sobre envío de divisas y activos. También en junio, seis venezolanos fueron arrestados en el MIA por presuntamente intentar traer más de $83,000.

Abogados en Miami que manejan casos penales dijeron que están empezando a ver más de estos casos, ya que ciudadanos de países de Latinoamérica cuyos gobiernos son percibidos como opuestos a la propiedad privada o inestables están tratando de enviar sus bienes al exterior.

En el caso del oro sacado de Ecuador, Arce reconoció que lo llevaba en su equipaje, así como dólares, pero agregó que todo fue idea de su hija, de acuerdo con una denuncia penal presentada ante el tribunal federal de Miami por un agente especial de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), una unidad de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE).

Personas que conocen a Arce, y que hablaron sobre el caso con la condición de que sus nombres no se publicaran, dijeron el lunes que la mujer no buscaba engañar a las autoridades estadounidenses, sino que había escondido el oro y dinero de las autoridades ecuatorianas para evitar restricciones allá.

Estas personas también dijeron que Arce hubiera revelado que traía oro si la declaración aduanera hubiese preguntado sobre el metal precioso. La declaración incluye preguntas sobre dinero, bonos de inversión, cheques de viajero, cheques personales o de banco así como mercancía que no define específicamente. Pero la declaración indica claramente que esta mercancía debe ser declarada si se va a vender o dejar en Estados Unidos.

Las personas que conocen a Arce dicen que la denuncia penal deja una impresión errónea, y que la mujer no pertenece a ninguna red de contrabando organizado y es solo una turista más que trataba de proteger sus bienes personales de una posible confiscación en Ecuador.

Philip Louis Reizenstein, uno de los abogados de Arce en Miami, declaró a el Nuevo Herald el lunes: “He estado hablando con la Oficina del Fiscal. Es un caso muy inusual y estamos trabajando hacia su solución”.

La denuncia penal de HSI detalla el caso de los investigadores federales contra Arce.

Todo comenzó unos días antes de que Arce volara a Miami el 13 de junio, según la denuncia penal.

La hija de Arce fundió dos lingotes de oro y los colocó en el centro de cada una de dos placas que su madre describió al llegar al MIA como premios en reconocimiento a su trabajo en Ecuador, según la denuncia penal.

“Arce Moncayo también declaró que traía el oro para su hija y que lo iba a llevar a la casa de su hija que se encuentra aquí en Miami”, dice la denuncia penal.

Cuando los investigadores examinaron las placas, que se encontraban envueltas en plástico y dentro de bolsas de regalo, un objeto de metal amarillo incrustado en el centro de una de estas se desprendió, según el documento judicial.

“En ese momento el objeto de metal amarillo dio la impresión de que podría ser de oro”, dice la denuncia. “Las placas pesaron 5.57 libras y el oro se estima que tiene un valor aproximado de entre $103,000 y $110,000”.

Durante el interrogatorio, Arce también aceptó que llevaba más de $10,000 — a pesar de lo que afirmaba en su declaración de aduanas, dice la denuncia penal.

Arce dijo a los investigadores que su hija le había dado $10,000 para llevarlos abordo del vuelo, pero que ella traía una cantidad adicional de $3,000 que eran suyos, según la denuncia.

En total, dice la queja, Arce llevaba $14,780.

Un magistrado federal le concedió fianza, pero Arce aún no ha sido instruida de cargos.

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