Sur de la Florida

North Miami ordena a tintorería industrial tomar medidas contra ruido

Varios de los vecinos y autoridades municipales de North Miami que expusieron este miércoles sus testimonios sobre el ruido excesivo de una tintorería industrial que opera a solo pies de una zona residencial.
Varios de los vecinos y autoridades municipales de North Miami que expusieron este miércoles sus testimonios sobre el ruido excesivo de una tintorería industrial que opera a solo pies de una zona residencial. EL NUEVO HERALD

▪ Las autoridades de North Miami dictaminaron que una tintorería industrial aledaña a una zona residencial deberá tomar las medidas necesarias para reducir el ruido de sus maquinas en la trasnoche.

▪ Los vecinos argumentaban que el barullo les impedía desde hace más de un año dormir y disfrutar de actividades en sus patios y balcones.

▪ La medida resolvería solo parte del problema, ya que continúan las quejas por supuestas emanaciones tóxicas del negocio.

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Un grupo de vecinos de North Miami ganó este miércoles una batalla legal contra una tintorería industrial que por más de un año los ha perturbado con ruidos de maquinaria pesada durante la trasnoche.

Cristopher Benjamin, magistrado especial para la aplicación del reglamento de la ciudad, dictaminó tras una audiencia de tres horas que la compañía Spot-Master Linens R-Us deberá tomar las medidas necesarias para mitigar el barullo de sus equipos entre las 10 p.m. y las 7 a.m.; de no resolverse el problema para el 2 de junio, los dueños del negocio serán multados con $100 diarios hasta alcanzar una solución.

“Hubo una violación a las reglas de North Miami”, dijo Benjamin. “No he escuchado ningún testimonio que contradiga los hallazgos del inspector”.

La resolución llega un mes y medio después de una investigación de el Nuevo Herald que expuso las quejas de los residentes, y cómo, basado en récords públicos, la tintorería estaría operando de manera ilegal, interpretando libremente sus permisos y violando varios puntos de las ordenanzas municipales de North Miami contra el exceso de ruido.

Ubicada en un amplio terreno de 40,563 pies cuadrados en la esquina de la calle 125 del Noreste y la Avenida 13, la tintorería funciona las 24 horas, siete días a la semana, como indica su página web. La lavandería es de capacidad industrial, y cuenta entre sus principales clientes con restaurantes y hoteles del sur de la Florida.

El foco de la audiencia del miércoles fue la apelación por parte de la dueña del local, Gwen Meckler, de cuatro multas emitidas a su compañía a finales de marzo.

El 19 de marzo, el inspector Ernst Baptiste condujo una investigación entre las 8 p.m y la 1 a.m. para corroborar las quejas de los residentes aledaños al negocio. Baptiste determinó que Spot-Master Linens R-Us usó esa noche “maquinaria cuyo sonido se escuchó más allá de la línea divisoria entre la zona residencial y el área comercial”.

“Si el sonido puede escucharse desde las propiedades, ahí se convierte en una molestia”, dijo Baptiste, quien mostró evidencia fotográfica y un video sobre la bulla capturada esa noche.

Además, la fiscal Jennifer Warren, representado a Baptiste y a la ciudad, presentó como testigos a varios de los residentes de la zona, así también como a autoridades municipales, entre ellas Aleem Ghany, el administrador de la ciudad.

Ghany dijo haber presenciado por primera vez el barullo en 2012, cuando supervisaba la reparación de una tubería de agua conectada a la tintorería.

“Vi llegar a varios camiones a altas horas de la noche. Descargaban enormes cestas con ropa blanca”, contaba Ghany. “El ruido de las alarmas de los camiones indicando la marcha atrás … en mi opinión los decibeles de lo que escuché esa noche excedían lo permitido”.

Los vecinos, mientras tanto, se mostraron disgustados por los llamados por megáfono, ruido de maquinaria pesada, bocinas, alarmas, y zumbidos que ellos dicen afectan su salud física y mental, y el valor de sus propiedades.

“No hay forma de escaparse del ruido”, dijo Alina Medina, quien vive a 150 pies de la tintorería y se encontraba en la audiencia con su esposo, Héctor, y su hija Marysol. “Sentimos que el alto nivel del ruido nos va matando poco a poco”.

Por su parte, John Lukacs, el abogado que representa a los propietarios de Spot-Master Linens R-Us, argumentó que el certificado de uso de la propiedad para operar como una tintorería ha sido otorgado año tras año por North Miami.

Dijo también que las ordenanzas municipales no establecen un nivel obligatorio de decibeles de sonido, que las autoridades estaban al tanto de que la compañía funciona las 24 horas, y que las pruebas presentadas por Baptiste y la fiscal Warren eran inadmisibles.

“Se habló con la ciudad de construir un muro más alto para bloquear el ruido. Nosotros tratamos de apagar la mayor cantidad de maquinas posibles después de las 10 p.m.”, dijo Meckler, mientras detrás de ella unos 40 empleados del negocio se hacían presentes portando camisetas amarillo fluorescente que leían “Salven nuestros empleos”.

El magistrado finalmente se inclinó a favor de multar a Spot-Master Linens R-Us basado en las condiciones estipuladas en un documento del 2008 de la ciudad que permitió a la tintorería expandir su comercio.

Entre las condiciones para la expansión se encontraba el cumplimiento de las siguientes normas: “La salud pública, seguridad, los valores morales y el bienestar general no deben ser afectados de manera adversa”, y “Los dispositivos necesarios de seguridad deben ser proveídos para la protección de las propiedades y personas aledañas”.

Benjamin concluyó que estas estipulaciones habían sido violadas.

“Ganamos una batalla, pero la guerra todavía sigue”, dijo Héctor Medina.

Siga a Sergio Cándido en Twitter: @SergioNCandido.

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