Sur de la Florida

Ex empleada del Versailles presenta demanda por discriminación

Frente del Restaurant Versailles en las Calle 8 y 35 avenida de Miami fotografiado del martes, 9 de septiembre del 2014.
Frente del Restaurant Versailles en las Calle 8 y 35 avenida de Miami fotografiado del martes, 9 de septiembre del 2014. El Nuevo Herald

Una ex empleada de los populares restaurantes y cafeterías Versailles demandó por discriminación por origen nacional a cuatro empresas que operan esa cadena bajo alegaciones que revelan el presunto acoso sexual del jerarca de la familia propietaria del negocio, Felipe Valls, según documentos judiciales.

Ayler Ayala, quien inicialmente trabajó en la sede de la cafetería Versailles en la Calle Ocho y luego en la del Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), entabló la demanda el pasado 29 de agosto.

“Creemos que un jurado hará justicia en este caso”, dijo Pelayo Durán, abogado de Ayala, en declaraciones el martes a el Nuevo Herald.

La demanda de 10 páginas detalla la acusación de Ayala por presunta discriminación entablada contra las empresas Global Concessions, Gateway Airport Concessions, Airport Concessions Group y Global Miami Joint Venture.

El abogado y vocero de las compañías, Víctor M. Díaz Jr., calificó de absurdas las alegaciones ya que la mayoría de empleados y supervisores de la cadena son de origen hispano.

“Vamos a defender este caso firmemente en la corte”, dijo Díaz a el Nuevo Herald. “Es lúdico acusar a esta empresa de tolerar discriminación contra hispanos”.

De acuerdo con la demanda, Ayala fue sometida a una serie de actos de acoso e insultada con calificativos de “malditos latinos” luego de supuestamente haber mantenido relaciones sexuales con Valls.

Durán dijo que cuando Ayala, de origen cubano, emigró a Miami en el 2005 buscó trabajo en el Versailles, donde laboraban sus padres, y obtuvo una posición de medio tiempo.

Una vez que Ayala fue contratada, Valls empezó a buscarla en la cafetería de la Calle Ocho para comprar pastelitos por $1.50 y luego le colocaba un billete de $100 en el bolsillo, según la demanda.

El documento también indica que el empresario le ofrecía a la empleada “convertir sus sueños en realidad”, incluso garantizándole una posición de tiempo completo y un automóvil BMW para que pueda acudir como una “clienta secreta” que debía reportarse directamente con Valls.

Aunque inicialmente rechazó las invitaciones luego del horario laboral, Ayala las aceptó con el ánimo de ser contratada a tiempo completo, indica la demanda. En uno de esos encuentros, calificados como “sórdidos” en la acusación, Ayala sostuvo relaciones sexuales con Valls e incluso éste habría solicitado la participación de otra empleada de la corporación, en el Hotel Miami Princess.

La demanda también señala que Ayala tuvo relaciones sexuales con Valls en un “cuarto secreto” en la parte posterior de la oficina de este en el restaurante, el cual contaba con una cama, un baño, así como con juguetes sexuales.

“Estas alegaciones [las sexuales] son totalmente irrelevantes [ya que se trata] de supuestas acciones consensuadas por parte de la señorita Ayala en su empleo anterior hace muchos años”, dijo el abogado Díaz. “Con esto lo único que se busca es atraer la atención pública para tratar de procurar un arreglo extrajudicial en una demanda que no tiene mérito ninguno”.

En el 2008, Ayala cesó de tener relaciones sexuales con Valls, de acuerdo con la demanda, y al año siguiente fue despedida. Según el documento, cuando Ayala gestionó los beneficios de desempleo, la cadena habría presentado documentación falsa desconociendo cualquier vínculo laboral con la mujer. Ante esto, Ayala fue a reclamarle a Valls y poco después fue contratada en la sede del restaurante en el MIA.

Sin embargo, según la acusación, dos hijos de Valls advirtieron que Ayala fue recontratada, a partir de lo cual empezaron los presuntos hechos discriminatorios.

“A ella le consiguieron un trabajito para entretenerla”, dijo Durán. “El tiempo pasó y empezaron a acosarla”.

Por su parte el abogado Díaz enfatizó que Ayala renunció a su empleo después de haber tenido 10 advertencias disciplinarias por incumplimiento de deberes laborales.

“La señorita Ayala, en ningún momento antes de renunciar, se quejó de ninguna forma de discriminación”, enfatizó Díaz. “El hermano de ella sigue siendo un empleado fiel de Global Miami, y su padre trabajó con la familia Valls durante 20 años [...] El público podrá analizar estas acusaciones en el contexto de todos los hechos reales”.

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