Sur de la Florida

Es casi seguro que el pelotero Giancarlo Stanton se los Marlins se pierda el resto de la temporada

Giancarlo Stanton no es un ser sobrehumano.

Pero luego de que sus compañeros de equipo se aseguraron de que el bateador estelar de los Marlins de Miami no había recibido lesiones graves tras ser golpeado el jueves en la cara por una recta en Milwaukee, ellos imaginaron en broma que lo era.

“Uno casi esperaba verlo tirado ahí, con una cosa verde saliéndole, y que la cara se le forma de nuevo y él se levanta y dice: ‘Dale. Tírame otra’”, dijo el jardinero suplente Reed Johnson. “Por lo que he visto en esta temporada, eso es casi lo que puede esperarse. El quiere volver. El quiere mostrarle a la gente que posiblemente no es humano”.

Es casi seguro que Stanton no regresará esta temporada.

Stanton sufrió múltiples fracturas faciales, un desgarramiento severo, y fragmentos de dientes rotos que se le enterraron en la mejilla. Pero los Marlins tienen plena confianza en que él regresará del terrible incidente del jueves como uno de los bateadores más temidos del béisbol.

Stanton fue dado de alta el viernes de un hospital de Milwaukee y regresó al sur de la Florida, donde fue examinado por un equipo médico que incluyó cirujanos plásticos y dentales.

Los Marlins están haciendo todo lo que está en sus manos por asegurar que Stanton reciba la mejor atención médica posible. Inmediatamente después de que Stanton fuera golpeado por una recta de Mike Fiers y cayera al suelo cerca del home, en un charco de su propia sangre, el propietario de los Marlins, Jeffrey Loria, se puso al teléfono para contactar a los mejores especialistas.

Loria llamó a Bud Selig, el comisionado del Béisbol de las Grandes Ligas (MLB) quien es de Milwaukee, para que hiciera que Stanton fuera atendido por el mejor cirujano plástico de la ciudad. Loria hizo también arreglos para que Stanton y su padre regresaran a Miami en un avión privado, hizo que los recogieran en la pista y los llevaran directamente a ver a especialistas médicos locales.

Los reportes preliminares son optimistas. Los Marlins anunciaron que Stanton probablemente no necesite cirugía.

Y Stanton estaba suficientemente recuperado el viernes como para enviar mensajes dando a todos las gracias por su apoyo.

“El apoyo que he recibido de ustedes ha sido tremendo y de corazón”, escribió Stanton en un mensaje de Twitter. “Hoy estoy mucho mejor y les agradezco profundamente sus oraciones”.

Fue una escena escalofriante la del jueves por la noche en Miller Park cuando Fiers, quien estudió en Deerfield High y la Universidad Nova Southeastern, lanzó una recta de 88 millas por hora. Antes de que Stanton tuviera tiempo de quitarse de en medio, la pelota lo golpeó de lleno en la mejilla, justo debajo del ojo izquierdo.

La pelota golpeó con tal fuerza que el relevo de los Marlins A.J. Ramos, amigo y compañero de casa de Stanton, pudo escuchar el sonido desde el bullpen del equipo de Miami.

“El sonido me revolvió el estómago”, dijo Ramos.

Ramos miró alrededor y vio que los jugadores de ambos equipos estaban rezando.

La sangre empezó a salir a borbotones de la boca de Stanton, formando un charco cerca de su cabeza en la caja de bateo. Luego que Stanton fue puesto en una camilla y sacado en una ambulancia, los equipos de limpieza limpiaron las sangre antes de que continuara el juego.

Fiers estaba casi llorando cuando habló luego con la prensa, disculpándose profusamente pero al mismo tiempo manteniendo su posición de que él no le lanzó la bola a Stanton deliberadamente.

“Es muy difícil”, dijo Fiers, perturbado y lleno de emoción a los reporteros de Brewers después del juego. “Nunca en mi vida había experimentado una cosa así. Me fue muy difícil verlo todo en ese momento y regresar y lanzar de nuevo.

“Quiero enviarle mis pensamientos y mis oraciones a Giancarlo Stanton. A mí nunca se me ocurriría lanzarle la pelota a alguien de esa manera. Nunca en mi vida me había pasado algo así. Me siento muy triste por haberlo golpeado. Me disculpo ante sus compañeros de equipo, sus fans, sus familiares. Es difícil”.

Luego que Stanton fuera sacado y reemplazado por Johnson, Fiers lo golpeó con su siguiente lanzamiento, también sin querer. Indignados, los jugadores de los Marlins se lanzaron al campo de juego en lo que resultó una escena en que los bancos quedaron vacíos.

Aunque el tercera base Casey McGehee y el gerente Mike Redmond fueron expulsados del juego, no hubo puñetazos, y el juego pudo continuar.

El doctor John Martin, cirujano oculoplástico radicado en Miami, dijo que Stanton tuvo suerte de que la pelota no lo golpeó en los huesos orbitales.

“El tiene suerte. Pudo haber perdido la vista si le hubiera pasado eso”, dijo Martin. “La función del hueso orbital es proteger el ojo, pero una pelota a 88 mph pudo haberle destrozado los huesos por completo, y se puede perder la visión por completo o perder el ojo por completo”.

La carrera de algunos jugadores se ha visto afectada después de haber sido golpeados en la cara por un lanzamiento. El jardinero de los Red Sox Tony Conigliaro fue golpeado en la cara por un lanzamiento el 18 de agosto de 1967, y eso le provocó problemas de la vista para el resto de su vida que truncaron su carrera.

El ex torpedero de los Astros Dickie Thon, quien había llegado al equipo Todos Estrellas en 1983, recibió una recta de Mike Torrez en el ojo izquierdo el 8 de abril de 1984, y nunca volvió a ser el mismo en el campo de juego. Aunque Thon volvió a jugar en 1985 y se mantuvo en las Grandes Ligas hasta 1993, sufrió de una falta de visión de profundidad que le impidió volver a jugar a su nivel anterior.

El jardinero de los Bravos Jason Heyward sufrió una fractura de la mandíbula en agosto del 2013 cuando lo golpeó una recta de 90 mph de Jonathon Niese. Regresó un mes más tarde y terminó la temporada, pero ahora usa una pieza de protección en su casco de bateo.

McGehee dijo que tienen la esperanza de que Stanton pueda volver a ser el mismo jugador que era antes.

“Tenemos la esperanza de que no haya efectos prolongados con los que él tenga que lidiar, y que no tenga efectos secundarios a largo plazo”, dijo McGehee. “No creo que los haya. Pero uno tiene que mantener la esperanza de que eso no afecte lo que él puede hacer”.

Redmond dijo: “El va a estar bien. Ahora va a ser una cosa mental, cuando se recupere, la manera que él se va a sentir cuando entre a la caja de bateo. Ojalá tuviéramos más tiempo en la temporada que, si este es el fin, que él no tenga que terminarla así, que él pueda volver y jugar unos cuantos juegos más”.

Luego del juego del viernes por la noche frente a los Phillies, a los Marlins les quedan 16 juegos de la temporada regular.

Stanton está a la cabeza de la Liga Nacional en jonrones (37), slugging (.555), OPS (.950), total de bases (299), extrabases (99), carreras impulsadas (105), bases por bolas (94), veces al bate por jonrón (14.5) y estaba en camino de convertirse en el primer jugador en encabezar la Liga Nacional en cuadrangulares, RBI y porcentaje de bateo desde Dante Bichette en 1995.

Stanton era uno de los candidatos principales para ganarse el premio del Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.

“Este año él tenía la meta de jugar en todos los juegos, y estaba en camino de hacerlo”, dijo Redmond. “Creo que eso significaba más para él que los jonrones o cualquier otra cosa”.

Al preguntársele si la lesión de Stanton tendría alguna influencia en la extensión de contrato que los Marlins se proponen ofrecer en la temporada baja al jugador que ha estado dos veces en el equipo Todoes Estrellas, el presidente de los Marlins David Samson dijo: “Eso es lo que menos nos viene a la mente en estos momentos”.

El redactor de deportes del Miami Herald Barry Jackson contribuyó a este reportaje.

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