Sur de la Florida

Policía bajo investigación es promovido en Miami Lakes

El mayor Ignacio Alvarez, quien comanda la oficina de la policía condal en Miami Lakes, habla con un reportero de el Nuevo Herald sobre el caso de Sullivan.
El mayor Ignacio Alvarez, quien comanda la oficina de la policía condal en Miami Lakes, habla con un reportero de el Nuevo Herald sobre el caso de Sullivan. el Nuevo Herald

Un agente separado el año pasado de la policía anticorrupción de Miami-Dade y reasignado como patrullero de uniforme por el cobro de miles dólares en horas extras por una investigación menor fue promovido como detective de un escuadrón encubierto de la policía condal que opera en Miami Lakes.

El sargento Kelly Sullivan pasó en julio a integrar la Unidad de Supresión de Crimen (CST por sus siglas en inglés) de la oficina distrital del noroeste del condado, localizada en Miami Lakes.

La reasignación de funciones de Sullivan ocurre casi un año después de que el jefe del Departamento de Policía de Miami Dade, J.D. Patterson, ordenara la drástica reducción de la Unidad de Corrupción Pública ante el despilfarro de recursos en investigaciones menores.

El mayor Ignacio Alvarez, quien comanda la oficina distrital de la policía condal en Miami Lakes, dijo que Sullivan había sido transferido en octubre del 2013 como patrullero de uniforme y hace dos meses pasó a ocupar una plaza disponible en el CST. Alvarez enfatizó que el nuevo cargo de Sullivan no significó un aumento salarial.

“Sullivan estaba asignado como oficial de patrulla y hace dos meses tuvimos una posición abierta para realizar investigaciones [...] consideré que él es un buen investigador y que puede ayudar a seguir bajando el crimen en nuestra zona”, dijo Alvarez a el Nuevo Herald.

Alvarez indicó que Sullivan actualmente tiene un caso abierto en la Oficina de Asuntos Internos de la policía de Miami-Dade al estar involucrado en el cobro de $58,000 por horas extras por investigar en el 2013 el robo de apenas $3,000 en el parque condal Amelia Earhart, en Hialeah.

“Todo el mundo comete errores, y la manera en la que yo actúo es que yo le doy a las personas una segunda oportunidad”, dijo Alvarez. “Si la investigación vuelve y se encuentra que ocurrió algo indebido él será sancionado apropiadamente”.

El caso de cobro excesivo de horas extras en investigaciones menores provocó que hace un año el propio Patterson y el alcalde de Miami Dade, Carlos Giménez, expresaran su preocupación por la manera en que era conducida la unidad anticorrupción de la policía condal.

LA INVESTIGACION

Documentos internos indican que la investigación a los empleados del parque Amelia Earhart fue encabezada por el detective anticorrupción Eduardo Torga, quien a su vez era supervisado por Sullivan. En los cuatro meses que duró el caso participaron, en diferentes momentos, un total de 26 policías.

Torga y Sullivan cobraron 167 y 110 horas de tiempo extra respectivamente, de acuerdo con registros policiales. En el caso de Torga, de las 167 horas, 59 fueron por la revisión de videos de vigilancia.

Por ese caso, la policía anunció el arresto de los empleados condales Jamal Sheffield por el robo de $1,686, Charles Simons por el robo de $1,320, y Camilo Felipe y Manuel Valdés por el robo de más de $50 cada uno.

DURAS CRITICAS

En el 2013, la policía emprendió una reestructuración de la Unidad de Corrupción Pública, la cual implicó la reducción de sus 20 integrantes a sólo 10. Del grupo que permaneció en la unidad de anticorrupción, cuatro detectives y dos sargentos fueron asignados a trabajar con el FBI en un equipo especializado en la corrupción pública, el cual incluye a policías de los departamentos de Miami, Miami Beach y Hialeah, así como agentes de Seguridad Interna y de la Patrulla Fronteriza.

El presidente de la Asociación Benevolente de la Policía (PBA), John Rivera, dijo que la reestructuración de la unidad anticorrupción obedeció en realidad a razones de naturaleza política.

“Lo que ocurrió es que la Unidad de Corrupción Pública tocó la campaña del alcalde Giménez, y se destapó un escándalo de fraude electoral”, dijo Rivera. “Es evidente que el caso de cobro de horas extra que involucra a Sullivan fue utilizado como una excusa para reducir la unidad”.

En julio del 2012, agentes anticorrupción arrestaron a la boletera Deisy Pentón de Cabrera, a una cuadra del local de campaña de Giménez en Hialeah, con una treintena de boletas de votación.

Las boletas que portaba Pentón de Cabrera al momento de ser detenida pertenecían a ancianos hispanos, analfabetos o incapacitados mentalmente para votar, tal como ocurrió en el caso de una anciana en estado terminal, cuya boleta fue manipulada por Cabrera, de acuerdo con las investigaciones. El caso condujo al arresto domiciliario de Pentón de Cabrera sin que se profundizaran las investigaciones contra quienes trabajaba y le pagaban para cometer el fraude.

El ex jefe de la unidad anticorrupción de la policía condal, Carlos González, expresó su extrañeza que el caso de Sullivan haya sido utilizado para justificar la reducción de esa unidad.

“En todos los cuerpos de policía siempre hay alguien que ‘mete la pata’ y lo transfieren”, dijo González, quien lideró numerosas investigaciones anticorrupción contra figuras de alto nivel en Miami-Dade. “Pero desde mi experiencia de 30 años en la policía [condal] es difícil entender que ese argumento sea motivo suficiente como para destruir una unidad tan especializada como la de corrupción pública”.

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