Sur de la Florida

Arrestos por cruzar la vía férrea irritan a residentes en Overtown

Una señal que prohíbe el paso de la vía férrea es bien visible, pero no obstante muchas personas lo hace rutinariamente.
Una señal que prohíbe el paso de la vía férrea es bien visible, pero no obstante muchas personas lo hace rutinariamente. MIAMI HERALD

Un día cualquiera en Overtown, decenas de personas caminan por la Calle 17 del Northwest hacia un refugio de desamparados, o hacia las paradas de autobuses o hacia un supermercado en el extremo del downtown.

Pero primero, los peatones en este vecindario pobre de Miami cruzan una línea de ferrocarril poco usada justo al este de la Primera Avenida del Northwest. Y cada vez que lo hacen, corren el riesgo de ser arrestados.

Durante los últimos dos años y medio, una oscura fuerza policial administrada por la Compañía Ferroviaria de la Costa Este de la Florida (FEC, por sus siglas en inglés) se ha anotado 500 arrestos en el Condado Miami-Dade –la mayoría en una línea de ferrocarril que los trenes usan apenas unas pocas veces a la semana. Pocos de estos casos por delitos menores llegan a alguna parte, según muestran los registros, con un 85 por ciento desechados de inmediato por los fiscales o desestimados por los jueces.

Aunque el cruce está claramente marcado con dos señales de “No pasar”, los residentes y otros críticos alegan que los repetidos arrestos sólo sirven para hostigar a una población ya marginalizada, y son a la vez agotadores para el sistema de justicia criminal.

“Creo que es ridículo”, dijo Jessica Ann Hardy, de 24 años, cuyos dos arrestos del año pasado por la policía de la FEC fueron anulados por los fiscales. “Ellos sólo quieren molestar a los desamparados que hay por ahí”.

Teresa Enríquez, asistente principal de la Oficina del Defensor Público de Miami-Dade, calificó de injustos los arrestos. “Cuando tienes personas arrestadas simplemente por cruzar las líneas del tren, lo que se hace es criminalizar a personas pobres y desamparadas que sólo quieren pasar por ahí”.

El número de arrestos por los policías ferroviarios en Miami-Dade ha aumentado grandemente en años recientes.

Registros de la corte solicitados por el Miami Herald muestran que entre el 2009 y el 2011, los agentes de la FEC arrestaron a sólo siete personas en Miami-Dade. Pero desde el comienzo del 2012 hasta los primeros seis meses del 2014, han realizado 485 arrestos. La compañía se niega a discutir el incremento.

“No damos entrevistas relacionadas con nuestro departamento policial y su trabajo actual”, dijo Robert Ledoux, el primer vicepresidente de la compañía.

Los registros también muestran que casi nueve de cada 10 arrestos en Miami-Dade desde el 2009 los hizo un agente: Raúl Guerra. A Guerra lo despidió en el 2011 la Policía del Condado Brevard, después de una carrera que incluyó ser disciplinado por uso excesivo de la fuerza, hacer un arresto ilegal por un delito menor y registrar de forma inapropiada a un automovilista. No se pudo contactar a Guerra para un comentario.

Los agentes de la policía ferroviaria han existido desde los tempranos días sin ley de la expansión hacia el Oeste estadounidense. En la Florida, la oficina del gobernador le dio poder a la FEC, desde la Gran Depresión, para realizar arrestos cuando los vagabundos saltaban a los carros que se dirigían al más soleado sur, de acuerdo con Seth Bramson, el historiador oficial de la compañía.

Branson calificó a la fuerza de la FEC como “un gran departamento” formado por alrededor de una docena de agentes que reciben el mismo entrenamiento policial que sus colegas en agencias mayores.

“No son guardias de seguridad. Estos son policías”, dijo Brenson, quien añadió: “Nuestros agentes policiales trabajan muy duro 24 horas al día para garantizar la seguridad de nuestro personal, para garantizar que nuestros cargamentos recorren su camino”.

Los agentes de la FEC cuidan más de 300 millas de vías férreas a lo largo de la Florida, asegurando que los ladrones se mantienen alejados de los carros con mercancías, que no se tocan los cargamentos delicados, que los niños no tiran piedras a los trenes y que los automovilistas impacientes no irrumpen a través de las barreras en los cruces.

En la Florida hay más de 600 cruces donde es perfectamente legal para las personas o los vehículos cruzar las líneas. Pero la FEC dice que en todos los otros lugares hay un riesgo de seguridad para los peatones y los trenes que no pueden detenerse rápido. “Toma más de una milla detener a un tren en dependencia de la velocidad y la longitud del mismo”, dijo Ledoux.

Y el uso de los trenes se aumentará en unos años debido al All Aboard Florida, un servicio de alta velocidad para pasajeros entre Miami y Orlando planeado al lado de las líneas existentes de la FEC. El trabajo en las líneas comenzó en meses recientes.

De acuerdo con estadísticas federales, desde el 2009 los trenes de la FEC han matado a nueve personas que cruzaban indebidamente las líneas en Miami-Dade. El caso más reciente ocurrió en junio del 2012, cuando un hombre de 42 años se suicidó en Liberty City, unas ocho millas al norte de Overtown.

Fue un mes más tarde, en julio del 2012, cuando la FEC contrató la ayuda de agentes del pequeño departamento policial en Biscayne Park para realizar una “operación especial”.

Llamada “Barrida de la Línea”, la operación intentaba “educar al público sobre el enorme número de intrusos que resultan lesionados y muertos durante un año y para hacer cumplir la ley de ‘no pasar’”, de acuerdo con un informe de la policía de la SEC que se presentó como parte de un caso en la corte.

La red policial se colocó desde el Puerto de Miami hasta Biscayne Park. La operación produjo docenas de arrestos por parte de ambas agencias, pero los registros muestran que excepto un puñado de ellos, el resto de los detenidos fueron puestos en libertad o se desestimaron sus casos.

Pero es Overtown la que ha visto un número enorme de arrestos de la FEC, particularmente en la Calle 17 del Northwest cerca del Parque Dorsey. Desde el 2009, un total de 337 –o el 68 por ciento de los arrestos de la FEC registrados en el Condado Miami-Dade– se hicieron en el cruce o a una cuadra de distancia, muestran registros de la corte.

Para los autos, las calles se cierran antes de la línea del tren. Pero para los peatones, no hay cercas, nada que bloquee el corto camino a lo largo de una línea que se usa con poca frecuencia. Brenson, el historiador de la FEC, dice que un tren pasa por el tramo de dos a cuatro veces por semana.

Los residentes dicen que los agentes de la FEC, en vehículos todo terreno, se quedan en la esquina y esperan a que las personas crucen. Eso fue lo que le sucedió a Edduard Prince, de 42 años y residente en Overtown, quien dice que caminaba el año pasado hacia su trabajo en el downtown cuando se aparecieron dos agentes del FEC, sacaron sus pistolas, le ordenaron que mostrara sus manos y lo arrestaron. Unas semanas después, los cargos se retiraron.

“Le dices a alguien que cruzas las líneas del tren para ir a trabajar, y nadie puede pensar que eso es intrusión”, dijo Prince. “No puedes incomunicar a la comunidad de esa forma”.

Ahora Prince demanda a la FEC por un arresto arbritario. En las presentaciones en las cortes, la FEC dijo que los agentes “estuvieron justificados” al detener a Pince por intrusión.

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