Sur de la Florida

‘No me mates, por favor’. Amenazó en Instagram con una matanza. Ahora pagará una condena

Duviel González, de 20 años, fue sentenciado a 6 meses de cárcel.
Duviel González, de 20 años, fue sentenciado a 6 meses de cárcel. FLKEYSNEWS.COM

Un residente de Marathon, Florida, fue sentenciado el miércoles a seis meses de cárcel y cinco años de libertad provisional por haber amenazado a través de Instagram con perpetrar una matanza en una escuela secundaria local, solo tres días después de la masacre en Parkland.

Duviel González, de 20 años y graduado de la escuela intermedia Marathon, recibirá crédito por los 166 días que ha cumplido tras las rejas.

“Nunca más haré algo igual”, le dijo González a la jueza. “Nunca pensé hacerlo realmente”.

González no ha dejado la cárcel del condado Monroe desde que fue arrestado el 17 de febrero y se le impuso una fianza combinada de $77,500 por amenazar con asesinar a estudiantes de la secundaria.

El joven había posteado tres fotografías en Instagram, entre ellas una de cinco escopetas de cañón recortado. En otra foto aparece un hombre armado con un fusil y con un letrero sobre la cara que decía: “Mañana, Ronda #2 de la Florida”.

En la fotografía de las cinco escopetas de cañón recortado escribió “Obviamente no puedo esperar a que estos chicos malos empiecen a trabajar” e incluyó un emoji de una cara ruborizada.

“El momento que escogió no pudo haber sido peor”, le dijo a la corte su abogado William Heffernan, refiriéndose a que la amenaza la hizo solo días después de la peor masacre jamás ocurrida en una escuela de Florida y en la que fueron asesinados 17 estudiantes y profesores de Marjory Stoneman Douglas.


González deberá también mantenerse alejado de todas las escuelas de los Cayos y no podrá tener acceso a las redes sociales. Solo podrá usar su teléfono celular para trabajar y llamar a su familia, de acuerdo con los términos del acuerdo con la Fiscalía Estatal del Condado Monroe

El joven se declaró nolo contendere (es decir que no se opuso a los cargos) de haber hecho amenazas por escrito de matar o inflingir gran daño físico, así como también de posesión de marihuana, un delito menor.

Los fiscales dijeron que hablaron con todas las personas que han tenido que ver con el caso, entre ellas una jovencita a quien González amenazó directamente por internet.

El delito del que se acusa a González —de segundo grado— conlleva una pena de hasta 15 años de cárcel.

Agentes de la policía del Condado Monroe, del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y del Departamento de Seguridad Nacional arrestaron a González el mismo día que hizo la amenaza, después que las autoridades recibieron llamadas de varias personas que vieron su cuenta de Instagram.


Una adolescente de 13 años lo cuestionó en un mensaje instantáneo por escribir semejantes cosas solo tres días después de la tragedia de Parkland y la respuesta de Gonzáles fue: “Jajajá, te acabas de ganar un par de balazos en la cara”, según dijo este miércoles Christine Poist, asistente de la Fiscalía Estatal.

Otra persona comentó: “No me mates, por favor”.

Luego de recibir las llamadas, los investigadores buscaron sin descanso a González ya que había un evento de bandas de música planeado para ese tarde, y donde se esperaba una gran asistencia de público.

Durante el registro policial no se encontró ningún arma en la casa de González.

González y Heffernan accedieron a llegar un acuerdo con la Fiscalía, pero le pidieron a la jueza que no apareciera en los antecedentes penales de González una condena por delito grave, sin embargo, la jueza Ruth Becker se negó.


“Vivimos en un constante temor y, desafortunadamente, eso nos lleva a creer que alguien pueda llevar a cabo este tipo de amenazas”, expresó Becker. “Todos somos responsables de lo que hacemos y tenemos que aceptar las consecuencias”.

A la audiencia para sentencia que se celebró en la corte del Condado Monroe en Marathon, acudieron el fiscal estatal Dennis Ward, el jefe de la policía de Monroe Rick Ramsay, el superintendente Mark Porter y el miembro de la Junta Escolar John Dick.

La familia y amigos y partidarios de González le pidieron a la jueza que tuviera clemencia con él.

“Mi cliente se ha comprometido con demostrar que puede ser un ciudadano que cumple y obedece las leyes”, dijo Heffernan. “Nunca antes ha tenido un problema”.

Después de la audiencia, Juliana Prats, madre de González, se dirigió a la corte con lágrimas en los ojos.

“Lo único que quiero es tenerlo en casa”, dijo Prats.

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