Sur de la Florida

Estuvo preso y luego fue deportado. ¿Por qué? La policía le tendió una trampa, según los fiscales

Clarens Desrouleaux fue deportado a Haití.
Clarens Desrouleaux fue deportado a Haití.

En medio de una amplia y detallada pesquisa en la que se le puso lupa a la confabulación de la Policía de la pequeña localidad de Biscayne Park, en el condado de Miami-Dade, para tenderles trampas y arrestar a hombres inocentes, se siguen conociendo nuevos detalles de la investigación.

Los fiscales estatales retiraron las condenas por robo contra uno de los hombres acusados que, sin embargo, terminó siendo deportado a Haití tras haber pasado cinco años en una cárcel estatal.

La injusta condena es la revelación más reciente en un puñado de casos donde han salido a la luz las flagrantes tácticas racistas que se llevaban cuando Raimundo Atesiano fue jefe de la Policía de Biscayne Park.

Luego de renunciar abruptamente hace cuatro años, Atesiano deberá ahora encarar un juicio federal por violaciones de derechos civiles que se basa en las alegaciones de que le ordenó a algunos agentes de su departamento a arrestar sin justificación a hombres de la raza negra por robos que no cometieron. Todo ello con el fin de mejorar las estadísticas de delitos de la ciudad. Tres ex agentes ya han admitido haber hecho arrestos falsos en otros casos.

A otros dos “sospechosos” que fueron injustamente arrestados en el 2013 y el 2014 se les desestimaron los casos apenas semanas después de haber sido detenidos. Sin embargo, eso no ocurrió con Clarens Desrouleaux, que fue enviado a una prisión de la Florida —y cuya historia estuvo sin conocerse hasta el viernes—, cuando los fiscales estatales le pidieron a un juez que le quitara la condena de sus antecedentes penales.

“La posición de esta oficina es que los cargos que se le imputan a Clarens Desrouleaux no pueden sostenerse y exige que el juicio y la sentencia se desestimen”, escribió Justin Funck, asistente de la Fiscalía Estatal del Condado Miami-Dade en un memorando final sobre el caso.

Atesiano fue jefe de la policía de la pequeña municipalidad suburbana localizada entre Miami Shores y North Miami. Durante el tiempo que ocupó el cargo, entre 2013 y el 2014, más de una vez se jactó de tener una tasa casi perfecta de robos a propiedades, con 19 casos resueltos en un solo año, según le dijo a los líderes de la villa.


Sin embargo, cada vez más decepcionados, agentes de la policía comenzaron a escribir cartas al entonces administrador de la ciudad, quien contrató a un investigador independiente para que verificara las acusaciones de que Atesiano y sus agentes más cercanos habían ordenado falsos arrestos.

La Fiscalía investiga los hechos

Por lo menos un agente afirmó en un reportaje que publicó el Miami Herald que se le dijo que culpara de robos a “cualquier negro que se viera caminando por nuestras calles”, o “a cualquiera que tuviera antecedentes penales”.

La Fiscalía Estatal de Miami-Dade inició una investigación y, junto a colegas federales, en junio presentó un encausamiento contra Atesiano y los agentes Raúl Fernández y Charlie Dayoub. Ambos se declararon culpables y están cooperando contra su antiguo jefe. Un tercer agente, Guillermo Ravelo, también reconoció su culpabilidad de haberle tendido una trampa a un desamparado y de golpear a un sospechoso de robo.

Atesiano, de 52 años, ha negado fervientemente una y otra vez las acusaciones en su contra y ha dicho que espera ganar en el juicio al cambiar la responsabilidad a quienes hoy testifican contra él.

Según la Fiscalía, Atesiano, Fernández y Dayoub conspiraron en el 2013 para colgarle cinco robos de casas a un adolescente de 16 años (quien en los documentos aparece solamente como T.D.) que vivía en Biscayne Park y era conocido por las autoridades por arrestos anteriores. La Fiscalía Estatal de Miami-Dade de inmediato desestimó los casos, pero los arrestos todavía aparecen como logros del Departamento de Policía.

El adolescente, hoy de 21 años, presentó esta semana una demanda civil federal contra Biscayne Park, Atesiano y los demás.


Ravelo admitió que Atesiano le ordenó hacerle lo mismo a un desamparado llamado Erasmus Banmah, de 31 años, por cinco robos vehiculares que no se habían resuelto, a pesar de que “no había ninguna evidencia” en su contra, dijeron los fiscales, quienes luego agregaron que Ravelo afirmó falsamente que Banmah confesó todos los delitos, y hasta lo llevó a los lugares donde presuntamente los cometió.

Los fiscales estatales desestimaron los casos contra Banmah poco después de su arresto.

Falsas confesiones

Sin embargo, los tres casos de allanamientos a propiedades contra Desrouleaux se mantuvieron, ya que los agentes que lo arrestaron, Dayoub y Ravelo, siguieron confirmando sus historias.

La Policía de Biscayne Park arrestó a Desrouleaux, de 41 años, y residente de El Portal, tras ser encontrado con un cheque robado de una de las tres casas allanadas en enero del 2013.

“Aunque había pruebas de que Clarens Desrouleaux estaba en posesión de un cheque robado, no hubo ninguna evidencia que indicara que él fue quien entró en la casa y robó el cheque”, escribió Funck en su memorando.

El caso se basó en las afirmaciones de Dayoub y Ravelo de que Desrouleaux confesó los tres robos. La supuesta confesión, sin embargo, no se grabó en video ni en audio.


Desrouleaux fue representado por el defensor de oficio de Miami-Dade, quien interrogó a los dos agentes durante declaraciones juradas. “De nuevo reiteraron que Clarens Desrouleaux admitió haber cometido el delito y otros dos más”, escribió Funck.

Clasificado como delincuente reincidente debido a su extenso historial de arrestos, Desrouleaux enfrentaba 30 años de cárcel de ser hallado culpable en el juicio. En su lugar, optó por declararse culpable de los robos a cambio de una sentencia más leve. “Cuando Clarens Desrouleaux confesó su culpabilidad, no hubo nada que pudiera sugerir que el agente Ravelo hubiese fabricado la confesión”, escribió Funck.

Cuando Ravelo se declaró culpable en una corte federal el mes pasado, los fiscales estatales confirmaron que los arrestos fueron falsos.

Desrouleaux terminó su condena en una prisión estatal en abril de 2017, pero nunca fue liberado. Agentes de Inmigración y de Aduanas lo mantuvieron detenido y deportaron a Haití, su país de origen.

No es extraño que las autoridades deporten a alguien a su país de origen después que haya cumplido su sentencia. El Miami Herald no logró contactar a Desrouleaux para que comentara sobre su caso.

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