Sur de la Florida

Demandan a Miami-Dade por malgastar más de $1,000 millones de impuestos para el transporte

A Metrorail car at Miami International Airport, home to the one new rail station funded by a half-percent sales tax approved by Miami-Dade voters in 2002 to expand transit.
A Metrorail car at Miami International Airport, home to the one new rail station funded by a half-percent sales tax approved by Miami-Dade voters in 2002 to expand transit. cmguerrero@miamiherald.com

El debate cada vez más acalorado en Miami-Dade sobre cómo reconciliar las quebrantadas promesas sobre el tránsito ahora se traslada los tribunales, con un comisionado de Coral Gables demandando al Condado y al alcalde por usar un impuesto al transporte aprobado por los votantes para subsidiar el tránsito ya existente, en lugar de expandirlo.

El “impuesto del medio centavo” que aprobaron los votantes en el 2002 estaba relacionado con las promesas de más líneas del Metrorail y un mayor servicio de autobuses. Pero el Metrorail solo se expandió tres millas, y Miami-Dade ha recortado las rutas de autobuses. Mientras tanto, el Condado confía en un impuesto de hace 16 años para subsidiar las operaciones de tránsito que existían antes de su aprobación.

“Los demandados han desviado más de $1,500 millones de las ganancias del impuesto adicional a las ventas... para fines diferentes a los autorizados por la medida electoral”, dice la introducción a la demanda. El comisionado Vince Lago y otros dos demandantes presentaron cargos contra Miami-Dade y el alcalde Carlos Giménez.

Giménez emitió un comunicado el lunes que señalaba que las asignaciones del presupuesto de tránsito fueron adoptadas cada año por la Comisión, tal como lo exige la ley estatal y del Condado. Con ello parecía aludir al respaldo público de Rafael Pineyro, un retador del comisionado José “Pepe” Díaz, por el apoyo de Díaz al plan de autobuses de Giménez para el sur de Miami-Dade.

“La demanda, que sale a la luz el primer día de votación anticipada, huele a truco político”, dijo Giménez. “Es más aire caliente y fanfarronería de los detractores que sustancia”.

La cuestión en el litigio es una decisión de la Comisión de Miami-Dade en el 2008 bajo el entonces alcalde Carlos Álvarez para cerrar gritas presupuestarias tras el colapso en los ingresos por impuestos a la propiedad con dólares de los impuestos del transporte que de otro modo estarían disponibles para proyectos de tránsito. Giménez asumió el cargo en el 2011, lideró el retroceso de un impopular aumento en el impuesto a la propiedad por parte de Álvarez, y continuó la práctica de usar el impuesto del “medio centavo” para subsidiar las operaciones de tránsito.

Giménez ha emitido planes de presupuesto a largo plazo con un subsidio que ha disminuido dramáticamente, pero su plan de gastos para el 2019 incluye $95 millones para operaciones en un presupuesto de tránsito de $680 millones.

La demanda en el Tribunal de Circuito de Miami-Dade pide a un juez que evite que el Condado use los impuestos del transporte para equilibrar el presupuesto, lo que significa que los subsidios operativos tendrían que ser sacados del plan de gastos del propuesto. Eso requeriría fuertes recortes de gastos, ya que la Comisión, incluyendo a Suárez, ya aprobó la recomendación del alcalde sobre las tasas fijas de impuestos a la propiedad en el 2019.

Incluso si un juez se niega a restringir las opciones presupuestarias del alcalde y de la Comisión de 13 miembros, la demanda promete aumentar el drama político sobre el tránsito en Miami-Dade.

Lago también es parte de la Organización de Planificación de Transporte del condado, y se opone al plan de Giménez para una línea rápida de autobuses en el sur de Miami-Dade diseñada para imitar los servicios del ferrocarril.

Eso incluye autobuses hechos a la medida, diseñados para el acceso de grupos, y estaciones emblemáticas con ventas de boletos y elaboradas plataformas. El plan de transporte del 2002 incluía una extensión de la línea de Metrorail a lo largo de la vía de autobuses en el sur de Miami-Dade, junto con otra en dirección norte hasta Broward por la Avenida 27.

Un análisis reciente publicado por el departamento de Transporte de Giménez advirtió que extender el Metrorail 20 millas al sur costaría más de $1,000 millones y $67 millones al año en gastos operativos, casi el doble del costo operativo actual de $76 millones del Metrorail para el sistema de 25 millas. La nueva línea del Metrorail consumiría cerca de 75 centavos por cada dólar, que la administración Giménez dijo que está disponible para nuevos proyectos de tránsito durante los próximos 40 años.

Además de Lago, entre los demandantes están la ex alcaldesa de Pinecrest, Cindy Lerner, una autodenominada “guerrera por el ferrocarril” en el sur de Miami-Dade, y Deltravis Williams, un pasajero de autobuses que se unió a una “Marcha del Tránsito” el año pasado para protestar por los recortes en el servicio de autobuses del condado.

La demanda también se produce durante un momento de tensión entre Giménez y el alcalde de Miami, Francis Suárez, quien es el hijo de Xavier Suárez. Giménez, ex administrador de la Ciudad de Miami, criticó la oferta del joven Suárez para aumentar la autoridad del alcalde de Miami. Xavier Suárez está considerando postularse para alcalde del condado en el 2020, cuando las reglas del límite de mandato prohibirán que Giménez se postule para la reelección.

Lago y Lerner son candidatos probables para postularse para la banca del Distrito 7 de Suárez, que Giménez mantuvo antes de convertirse en alcalde en el 2011. Con Giménez abiertamente interesado en ocupar un cargo después del 2020, hay especulaciones de que también podría buscar su antiguo puesto en la Comisión.

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