Sur de la Florida

Choque ideológico por gobernación de Florida: el conservador DeSantis frente al liberal Gillum

El demócrata Andrew Gillum (izq) se enfrentará al republicano Ron DeSantis en las elecciones generales de noviembre por la gobernación de la Florida tras ganar respectivamente la nominación de su partido en las primarias del martes.
El demócrata Andrew Gillum (izq) se enfrentará al republicano Ron DeSantis en las elecciones generales de noviembre por la gobernación de la Florida tras ganar respectivamente la nominación de su partido en las primarias del martes.

Los electores de la Florida escogieron el martes a un representante republicano respaldado por Trump y al alcalde afroamericano de Tallahassee para enfrentarse en las elecciones generales de noviembre, creando las condiciones para un choque de ideologías en el mayor estado electoralmente indeciso del país.

Por el lado conservador: el representante federal Ron DeSantis, un conservador de 39 años educado en la Universidad de Harvard y veterano de la Guerra de Irak quien se benefició enormemente del apoyo del presidente Donald Trump y entrevistas en FOX News para ganar la primaria decisivamente sobre Adam Putnam, comisionado de Agricultura estatal.

Por el lado liberal: Andrew Gillum, de 39 años, quien con la ayuda de organizaciones políticas progresistas tomó fuerza en las últimas semanas de la carrera para derrotar a varios candidatos mejor financiados.

Todo apunta a que será una prueba de fortaleza partidista pura entre un miembro del ultraconservador Freedom Caucus y un demócrata que consiguió la nominación de su partido con la ayuda del demócrata socialista Bernie Sanders. Los electores tendrán que escoger entre un candidato, DeSantis, que quiere construir el muro de Trump en la frontera y cree que “la gente tiene el derecho a buscar los servicios médicos que mejor le parezca”, y otro candidato, Gillum, quien quiere abolir la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) y crear un sistema universal de servicios médicos.

“De muchas maneras, es el enfrentamiento perfecto”, dijo el encuestador demócrata Ben Pollara. “Mi mayor temor sobre DeSantis es que representa al ala de Trump en el partido. ¿Es eso suficiente para derrotar a un candidato demócrata? Este año será un enfrentamiento de las bases de los dos partidos y me agrada la forma en que Andrew impulsa la base demócrata”.

No se esperaba que Gillum, quien quiere ser el primer gobernador negro en la historia de la Florida, consiguiera la nominación. Durante la mayor parte de la campaña languideció en las encuestas y sus opositores gastaron casi 10 veces más en sus campañas.

Sp_AP_18241087974365
Andrew Gillum sostiene a su hijo Jackson mientras se dirige a sus seguidores tras ganar la primaria demócrata por la gobernación de la Florida el martes por la noche, en Tallahassee. Steve Cannon AP

Pero un impulso financiero de los multimillonarios Tom Steyer y George Soros, y el apoyo de grupos progresistas como New Florida Majority ayudaron a que sobrepasara al favorito, el ex legisladora Gwen Graham, quien quedó en segundo lugar en la primaria demócrata. La victoria de Gillum es también un triunfo para los puristas del partido, quienes alegan que los demócratas necesitan apoyar a un liberal sin tapujos para energizar al partido.

“Quiero que sepan que esto no se trata de mí”, dijo Gillum, quien creció en el sur de Miami-Dade y quien se presentó como el “único no millonario” en la primaria demócrata, durante su discurso de victoria. “Esta carrera es sobre todos y cada uno de nosotros. Los que votaron por mí y los que no votaron por mí porque son republicanos Yo quiero ser el gobernador de ellos también”.

Por otra parte, DeSantis ha sido el candidato favorito de los republicanos durante las últimas semanas. Aunque Putnam gastó más del doble que DeSantis, el ex abogado de la Marina contó con el respaldo de Donald Trump en un estado donde la mayoría de los electores republicanos apoyan fuerte al presidente.

Sp_AP_18241051251167
Ron DeSantis, candidato republicano a la gobernación de la Florida, saluda a sus partidarios junto a su esposa, Casey, en una fiesta tras ganar la primaria de su partido, el 28 de agosto, en Orlando. Phelan M. Ebenhack AP

En la primaria republicana, el apoyo de Trump fue suficiente para que DeSantis consiguiera la victoria por más de 20 puntos sobre Putnam, considerado en su momento un favorito claro a la nominación de su partido. El representante federal por Palm Coast las primeras palabras de su discurso de victoria para decir: “Gracias, señor presidente”.

Pero DeSantis se enfureció con una pregunta el martes por la noche sobre si necesitaba ampliar su base de apoyo para abarcar a más que los partidarios de Trump en las elecciones generales de noviembre.

“Primero que todo, mis temas fueron educación, empleo, inmigración ilegal, cosas que mencioné en todas las escalas de campaña, y tuvimos una agenda muy buena. Al final, podemos lograr todas esas cosas para la Florida, hay que hacerlo”, dijo.

DeSantis entonces se centró rápidamente en Gillum. “Él es demasiado liberal para el estado de la Florida”, afirmó.

Blaise Ingoglia, presidente del Partido Republicano de la Florida, dijo que la nominación de Gillum muestra “lo que se ha alejado del partido de los días de Bill Clinton”, y agregó que los republicanos “reciben el contraste de buena gana”.

“Este partido quiere fronteras abiertas y abolir el ICE”, dijo. “A estos candidatos progresistas-socialistas no les va bien en las elecciones generales”.

De alguna manera, Gillum and DeSantis comparten cosas. Investigaciones notorias indirectamente relacionadas con los candidatos representan problemas potenciales para las dos campañas: Gillum es alcalde de Tallahassee, una ciudad bajo la lupa del FBI, y DeSantis está vinculado con un presidente bajo escrutinio del fiscal especial Robert Mueller.

Gillum batalló para recaudar fondos durante la primaria, parece que en parte porque tan pronto como se incorporó a la carrera se conoció la noticia de que el FBI estaba investigando casos potenciales de corrupción en la política municipal de Tallahassee. No ha habido prueba alguna de que Gillum haya estado sujeto a investigación, pero un antiguo amigo y ex tesorero de la campaña por la alcaldía ha sido vinculado con la pesquisa, y el alcalde a veces ha sido objeto de artículos noticiosos incómodos.

Mientras tanto, los demócratas se han mostrado dispuestos a enfrentar a un candidato de primera línea alineado de cerca con un presidente que ha pasado lo que lleva de mandato bajo sospecha de vínculos con la trama rusa, y quien la semana pasada acusó a su propio abogado de pagar ilegalmente en secreto a mujeres para silenciarlas durante la campaña presidencial. DeSantis no ha dado señales de tratar de distanciarse de Trump, y el presidente grabó el mensaje de una campaña de llamadas telefónicas automáticas a favor de su campaña en los días finales de la primaria, y tuiteó su satisfacción con los resultados de los comicios el martes por la noche.

“No creo que esos son los temas que interesan a los electores”, dijo Matt Gaetz representante republicano por la Florida, el martes por la noche en la fiesta de victoria de DeSantis.

Pero Rick Wilson, estratega republicano que criticado duramente a Trump, se cuestiona si esa relación será un problema en las elecciones de noviembre.

“[DeSantis] sabía que el poder del apoyo de Trump era tremendo. También tenía que saber que si uno se lo juega todo a una figura de culto y no a una filosofía o un principio, cuando esa figura de culto tiene un problema eso te afecta también”, dijo Wilson. “Cuando Donald Trump pesca una gripe, los candidatos que están definidos por su adoración al presidente enferman de neumonía. O de Ebola. Ya veremos”.

  Comentarios