Sur de la Florida

Candidato republicano a gobernador de Florida participó en eventos de la extrema derecha

El candidato republicano a la gobernación de Florida, Ron DeSantis, habla con sus seguidores mientras su candidata a vicegobernadora, la representante estatal Jeanette Núñez, a la izquierda, escucha durante una acto de campaña en Orlando, el 6 de septiembre del 2018. DeSantis renunció al Congreso el lunes 10 de septiembre para centrarse en su intento de convertirse en el próximo gobernador de Florida.
El candidato republicano a la gobernación de Florida, Ron DeSantis, habla con sus seguidores mientras su candidata a vicegobernadora, la representante estatal Jeanette Núñez, a la izquierda, escucha durante una acto de campaña en Orlando, el 6 de septiembre del 2018. DeSantis renunció al Congreso el lunes 10 de septiembre para centrarse en su intento de convertirse en el próximo gobernador de Florida. AP.

El congresista federal Ron DeSantis, candidato republicano a gobernador de Florida recientemente acusado de hacer comentarios raciales, intervino cuatro veces en conferencias organizadas por un activista conservador que ha dicho que los afroamericanos deben su libertad a los blancos y que la “única guerra racial seria” es en contra de los blancos.

DeSantis, elegido para representar el centro-norte de Florida en el 2012, apareció en las conferencias del David Horowitz Freedom Center en Palm Beach o en Charleston, Carolina del Sur, en el 2013, 2015, 2016 y 2017, dijo Michael Finch, presidente de la organización. En las conferencias anuales del grupo, cientos de personas se reúnen para escuchar a agitadores de la extrema derecha como Steve Bannon, Milo Yiannopoulos y Sebastian Gorka hablar sobre multiculturalismo, el Islam radical, la libertad de expresión en las universidades y otros temas.

“Solo quiero expresar el honor que es para mí hablar aquí”, dijo DeSantis en un discurso de 27 minutos en el evento del 2015 en Charleston, según muestra un video. “David ha hecho un gran trabajo y lo admiro. He estado en estas conferencias en el pasado, pero he sido un gran admirador de una organización que es directa, le dice a los estadounidenses la verdad y defiende lo que es correcto”.

La campaña para gobernador de Florida es una de las más importantes del 2018, que enfrenta a DeSantis, un acólito de Trump y abogado en la Reserva de la Marina, contra Andrew Gillum, el alcalde de Tallahassee, quien se convertiría en el primer gobernador afroamericano del estado. El presidente Donald Trump ha respaldado a DeSantis, y Gillum cuenta con el respaldo del líder progresista Bernie Sanders, un senador independiente de Vermont. En menos de dos semanas desde las primarias, el proceso se ha convertido en un tema clave en el estado de batallas electorales más grande del país.

Freedom Center cubrió los gastos de DeSantis para la conferencia del 2017 en un centro turístico de lujo en Palm Beach, de acuerdo con los formularios de divulgación de información que presentó como miembro del Congreso.

Otros oradores incluyeron a un ex ingeniero de Google que fue despedido después de argumentar que “causas biológicas” explican en parte por qué hay relativamente pocas mujeres en la tecnología y el liderazgo; un crítico del multiculturalismo que ha escrito que “Europa se está suicidando” al recibir un gran número de refugiados e inmigrantes; y una personalidad de los medios británicos que instó a la audiencia a evitar convertirse en el Reino Unido, donde “la discriminación contra los blancos es institucionalizada y sistémica”.

Las solicitudes al equipo de campaña y la oficina del Congreso para entrevistar a DeSantis fueron rechazadas. Elizabeth Fusick, una portavoz del congresista, hizo una declaración que describía a DeSantis como “un líder en la defensa de la verdad y la fortaleza estadounidense”.

“Aprecia a quienes apoyan sus esfuerzos y se siente feliz de ser juzgado por su historial”, dijo Fusick. “Sin embargo, no tiene en cuenta esta idea (…) de que él es responsable por las opiniones y los discursos de los demás”.

Las cuatro apariciones de DeSantis en los eventos anuales (sólo una de ellas, el discurso del 2017, se había informado anteriormente) están saliendo a la luz en un momento en que sus posiciones sobre asuntos raciales están bajo escrutinio. En tres de los cuatro discursos revisados por The Washington Post, DeSantis pronunció críticas conservadoras agudas sobre las políticas demócratas sin tocar explícitamente la raza.

Con fuerte respaldo de Trump, DeSantis subió hasta ganar las primarias republicanas de la semana pasada, y luego cayó en la controversia cuando se estaba presentando a una audiencia nacional.

Racismo codificado

En una entrevista del 29 de agosto en Fox News, describió a su oponente, Gillum, como “articulado”. Añadió que las políticas de Gillum dañarían a Florida, y dijo: “Lo último que tenemos que hacer es intentar esto tratando de apoyar una agenda socialista con enormes aumentos de impuestos y llevar al estado a la bancarrota”.

Gillum y otros demócratas criticaron los comentarios como racismo codificado, y más tarde ese mismo día un copresentador de Fox News dijo al aire: “No aprobamos este lenguaje”.

DeSantis más tarde le dijo a Sean Hannity, de Fox, que su crítica a Gillum se basa en tópicos, no en la raza.

“No tiene nada que ver con la raza, Sean”, dijo. “Todo tiene que ver con si queremos que Florida continúe en una buena dirección”.

Gillum enfrenta cada vez más cuestionamientos sobre su relación con cabilderos después de que citatorios presentados en el ayuntamiento de Tallahassee revelaran el año pasado una investigación del FBI sobre corrupción pública. Gillum, que no fue mencionado en los citatorios, indicó que el FBI le dijo que él no era “foco” en la investigación.

Mientras Gillum lidia con las consecuencias de la investigación del FBI, el tema racial ha pasado a primer plano en la campaña.

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Andrew Gillum, the Democratic candidate for Florida governor, speaks during a campaign rally at the International Union of Painters and Allied Trades on Aug. 31, 2018, in Orlando, Florida. Joe Raedle Getty Images

El 31 de agosto, el demócrata de Tallahassee informó que un número desconocido de votantes de la Florida recibió llamadas-robot en contra de Gillum pagadas por un grupo neonazi en Idaho llamado Road to Power. Las llamadas automáticas fueron hechas por alguien con un exagerado acento que pretendía ser Gillum, con sonidos de la jungla en el fondo. Los esfuerzos de llegar al grupo para que comentara no tuvieron éxito, y la campaña de DeSantis denunció las llamadas como “espantosas y repugnantes”.

Los grupos demócratas, ansiosos por asociar a DeSantis con puntos de vista extremistas, señalaron esta semana que un consultor pagado de su campaña, el republicano del condado de Volusia, Tony Ledbetter, publicó comentarios incendiarios en las redes sociales.

“ANIMALES, SÁQUENLOS DE NUESTRO PAÍS”, escribió Ledbetter en Facebook en uno de esos mensajes, en comentarios sobre un video que pretende mostrar a un musulmán levantando un velo del rostro de una mujer vestida de blanco y luego la abofetea mientras los espectadores aplauden.

La campaña DeSantis le pagó a Ledbetter $13,500 por “consultoría” y “gestión de campaña” entre mayo y agosto, según muestran los registros de finanzas estatales de campaña.

La campaña de DeSantis dijo que el contrato de Ledbetter expiró el 1 de septiembre y que tiene “cero afiliación” con ellos.

En una breve entrevista telefónica el jueves, Ledbetter dijo: “Esa historia tiene que terminar. Tenga un buen día”.

Horowitz atacó a los críticos de DeSantis. “Tiene una pandilla atrás para lincharlo”, dijo Horowitz en una entrevista. “No es racista decir que una persona de la raza negra es elocuente, lo elogia por expresarse bien. ¿Es que no hay negros que no se expresan bien?”.

Las posiciones de línea dura que Horowitz, de 79 años, tiene sobre inmigración, cambio climático y seguridad nacional se acercan a la corriente predominante en la presidencia de Trump.

Combatir “la izquierda radical”

Fundado en 1988, el Freedom Center en un llamamiento para recaudar fondos describió su misión: “Combatimos los esfuerzos de la izquierda radical y sus aliados islamistas para destruir los valores estadounidenses y desarmar a este país que intenta defenderse en tiempos de terrorismo”.

Los oradores invitados en sus conferencias en los últimos cinco años han incluido a los miembros republicanos del Congreso, los ex gobernadores Rick Perry de Texas y Mike Huckabee, de Arkansas, los jóvenes conservadores James O’Keefe y Ben Shapiro, y los políticos de derecha europeos Nigel Farage y Geert Wilders.

En su discurso del 2017, DeSantis se hizo eco de muchas de las principales quejas de Trump: calificó a Washington de “pantano”, criticó la investigación del consejero especial Robert Mueller sobre las elecciones del 2016 y defendió la prohibición de viajar que se aplicó a varios países de mayoría musulmana.

Los miembros del Congreso deben declarar cuando grupos externos pagan por sus viajes. DeSantis reportó uno solo viaje en el 2017, informando que Freedom Center pagó $468 en comidas para él y su esposa y $750 para alojamiento en The Breakers en Palm Beach.

Un portavoz de DeSantis dijo que el congresista o su campaña pagaron sus gastos en el 2015 y el 2016, por lo que no se requería ninguna declaración al respecto. Su campaña presentó recibos solo para el viaje del 2015. En el 2013, Horowitz habló en la conferencia, pero no se quedó, por lo que no hubo gastos, dijo el portavoz.

Comentarios incendiarios

Más allá de las conferencias anuales, Horowitz tiene un historial de comentarios incendiarios en las redes sociales. Fue expulsado temporalmente de su cuenta de Twitter el mes pasado por un mensaje relacionado con el Islam. “Si eres musulmán, es posible que no quieras jurar sobre la Biblia judeocristiana, ya que el Islam ha llevado a cabo una guerra de 1500 años contra cristianos y judíos, está pidiendo la muerte de Israel y ha asesinado a cientos de miles de cristianos recientemente”.

Twitter dijo que la publicación violaba las reglas sobre la “conducta de odio”. Horowitz defendió el tuit y le dijo al Washington Post: “La mayoría de los musulmanes son personas respetuosas de la ley que intentan poner comida sobre la mesa para sus hijos, pero el Islam es muy problemático... Muéstreme los líderes islámicos que no estén de acuerdo con los llamados a exterminar a los judíos y a Israel”.

Otro reciente tuit de Horowitz dijo: “Los negros africanos esclavizaron a los negros africanos. América los liberó sacrificando 350,000 vidas de la Unión principalmente blancas. Los negros estadounidenses son más ricos, más privilegiados, más libres que los negros en cualquier parte del mundo, incluidos en todos los países de raza negra”.

Otro más: compartió una historia de Fox News sobre un hombre de Dallas que fue arrestado después de viajar a Washington para matar a “toda la policía blanca” en la Casa Blanca. “Mientras tanto, la única guerra racial seria del país, contra los blancos, continúa”, escribió Horowitz.

Horowitz dijo al Washington Post que es un defensor de la comunidad negra, citando en particular su apoyo a los vales en escuelas privadas para niños de minorías atrapados en las escuelas públicas con problemas. “No tengo nada de racista”, dijo. “Quiero que los negros sean tratados con la misma dignidad que cualquier otra persona, no como una especie en peligro de extinción que necesita ser protegida. Creo que la visión liberal de los negros es muy paternalista”.

En cualquier caso, dijo: “No se me puede unir a DeSantis. Él no es como yo. No creo que él llamara a los demócratas comunistas y ladrones como yo”.

Joe Heim del Washington Post contribuyó a este informe.

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