Sur de la Florida

Nuevo documento arroja luz sobre posible vínculo entre campaña de Gillum y agente del FBI

Un agente encubierto del Buró Federal de Investigaciones (FBI) posiblemente pagó más de $4,000 en comidas y bebidas por una de las recaudaciones de fondos de la campaña de Andrew Gillum en el 2016, según una serie de documentos dados a conocer el viernes.

Sin embargo, la contribución a inicios del 2016 no aparece en los archivos del comité político de Gillum, lo que saca a la luz nuevas interrogantes sobre su figura, a menos de dos semanas de las elecciones del 6 de noviembre para elegir a un nuevo gobernador de Florida.

La batalla entre el demócrata Gillum y el republicano Ron DeSantis se decidirá ese día.


El grupo recaudador del comité político de Gillum, Forward Florida, estaba el 11 de abril de 2016, en la casa de Adam Corey, excabildero y viejo amigo de Gillum, de acuerdo con una factura y correos electrónicos que dio a conocer el abogado de Corey, Chris Kise.

Las casi 40 personas que asistieron al evento para recoger fondos disfrutaron de una suculenta cena a base de filete mignon, canapés de mousse de salmón y cócteles, todo ello a cargo de 101 Restaurant, entonces administrado por Corey.

Según correos electrónicos, Corey le envió una factura de $4,300 por la cena a “Mike Miller”, quien realmente era un agente encubierto del FBI, que se hacía pasar por urbanista para investigar la corrupción en Tallahassee.

“Adjunta va la factura por la cena que, con tanta amabilidad, usted le ofreció al patrocinador del evento”, le escribió Corey Miller cinco días después de la actividad política. “Como le mencioné, la suma es un poco más alta de lo que esperaba debido a asistentes de última hora, de modo que dígame qué cantidad le gustaría cubrir y yo me encargo del resto. ¡De nuevo le reitero que aprecio mucho su gesto!”.

En los archivos de Forward Florida no aparece la contribución, y se desconoce si fue Miller, u otra persona quien terminó pagando la enorme cuenta.

Geoff Burgan, portavoz de la campaña de Gillum, dijo en una declaración que decisión de Kise de dar a conocer los documentos es algo con evidentes motivaciones políticas, y que Gillum “no recibió ninguna contribución ni nada parecido de Mike Miller”.

Sin embargo, un correo electrónico que Corey le envió a Brice Barnes, asesora financiera de campaña que ayudaba en aquel entonces a Gillum, indica que Gillum estaba al tanto de la ayuda de Miller.

“¿Gillum llamó a Mike Miller para agradecerle haber copatrocinado el evento?”, le preguntó Corey a Barnes.

“Le envió una nota a personal”, le respondió la asesora.

El viernes, Barnes fue localizada y al preguntársele, contestó: “La única información que tengo es el intercambio de correos”.

La campaña de Gillum no ha respondido a las preguntas sobre el evento, así como tampoco quién pagó por fin la cena.

Juan-Carlos Planas, abogado de elecciones de Miami y ex representante estatal republicano, calificó no haber reportado el evento como una “evidente violación”.

“Es algo que automáticamente debería ser sancionado”, dijo.

Planas dijo que en ocasiones las campañas no documentan las contribuciones de almuerzos y cenas a pesar de que es un requisito contemplado por las leyes estatales.

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