Sur de la Florida

María Elvira Salazar: Debe revisarse el derecho a la ciudadanía por nacimiento

Aunque ya se han emitido más de tres millones de votos en la Florida antes del 6 de noviembre, y más de 20 millones de personan han votado por adelantado en todo el país, un tema de última hora entró inesperadamente a discusión, cuando se conoció la propuesta del presidente Donald Trump de modificar el derecho de la ciudadanía por nacimiento.

Cualquier cambio a ese derecho, consagrado en la Enmienda 14 de la Constitución, que otorga la ciudadanía estadounidense a cualquier niño nacido en el país, sin importar el estatus inmigratorio de sus padres, se sentiría profundamente en el sur de la Florida, donde vive medio millón de indocumentados, según un análisis del Centro Pew de Investigaciones.

Así las cosas, fue afuera de un centro de votación en el oeste de Miami-Dade el miércoles que María Elvira Salazar, candidata republicana a un duramente disputado escaño legislativo en Miami-Dade, expresó sus opiniones sobre la propuesta del presidente de cambiar el derecho de ciudadanía por nacimiento con una orden ejecutiva. La ex periodista de televisión, postulada al Distrito 27 congresual, dijo que el derecho a la ciudadanía por nacimiento consagrado en la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos, debe revisarse, calificándolo de un asunto “complicado”.

“También es cierto que éste es un país de leyes donde hay que respetar la Constitución, y si la Constitución dice que las personas nacidas en este país son ciudadanos estadounidenses, hay que ver quiénes son y bajo qué reglas [tienen ese derecho], no sencillamente todos”, dijo.

Y agregó: “Hace falta revisar la primera disposición de la Enmienda 14, pero creo que el presidente está diciendo lo que creo que la comunidad comparte, el hecho de que no queremos abusos”, dijo Salazar. “La Constitución dice claramente que los que nacen aquí son ciudadanos, pero necesitamos saber hasta qué punto”.

El martes, cuando se conoció la noticia de los comentarios de Trump sobre la propuesta al portal de noticias Axios, Salazar se expresó en un tono más combativo con la propuesta del presidente.

“., nuestra Constitución es sagrada!”, tuiteó. “El derecho a la ciudadanía por nacimiento está protegido y usted no lo puede cambiar con una orden ejecutiva. Centre sus esfuerzos en la reforma de las leyes de inmigración para asegurar nuestras fronteras y respete nuestro legado de ser una nación de inmigrantes”.

En 1898, la Corte Suprema falló que Wong Kim Ark, quien nació en San Francisco de padres chinos que vivían en Estados Unidos, era ciudadano estadounidense porque nació en el país.

“La nacionalidad de sus padres no tiene nada que ver con que alguien pueda ser ciudadano estadounidense”, dijo Kunal Parker, profesor de Derecho de la Universidad de Miami. “Eso se litigó hace más de un siglo, [pero] ha sido cuestionado por expertos. En diferentes momentos ha habido personas que han cuestionado el significado”.

Los críticos de la protección jurídica de la ciudadanía por nacimiento han alegado que el fallo de la Corte Suprema no menciona específicamente a los inmigrantes no autorizados.

La oponente de Salazar, la demócrata Donna Shalala, tuiteó el martes que Trump estaba “intentando descaradamente modificar la Constitución mientras sigue propagando odio y miedo”.

“Estados Unidos siempre ha sido y seguirá siendo un faro de esperanza para el mundo”, dijo Shalala, “y ninguna orden ejecutiva puede cambiar eso”.

Salazar, quien dijo que hace falta analizar la Enmienda 14, habló durante una conferencia de prensa a la que también asistieron el senador republicano Marco Rubio y la representante estatal Jeanette Núñez, compañera de boleta de Ron DeSantis, candidato republicano a la gobernación de la Florida.

Salazar y Rubio citaron casos de abuso del derecho a la ciudadanía por nacimiento, cuando extranjeras vienen al sur de la Florida para dar a luz y regresar a su país, como justificación para estudiar una reforma.

Ninguno de los dos tomó una postura definitiva, pero dejaron la puerta abierta a estudiar el asunto más profundamente. Salazar dijo que “no quería arrebatar ningún derecho a nadie”.

Rubio hizo hincapié en que el presidente Trump no “retiraría retroactivamente la ciudadanía a nadie” a las personas que nacieron en Estados Unidos.

“No se puede hacer eso retroactivamente, así que eso queda fuera”, dijo. “Si los padres tienen la tarjeta verde o la residencia permanente en Estados Unidos, la persona es ciudadana de Estados Unidos. Nada de eso está en disputa. De hecho, el presidente ni siquiera ha hablado de eso. Lo único que se está discutiendo es si ese mismo derecho lo tiene alguien que está en el país como visitante, como turista, como estudiante, o está indocumentado. Eso es lo que se está discutiendo”.

Excepto DeSantis, quien dijo que apoyaba la propuesta de Trump, los republicanos del sur de la Florida se han mantenido alejados de la controversia, aunque el representante Mario Díaz-Balart, republicano por Miami, dijo que estaba en “fuerte“ desacuerdo con la propuesta de Trump, y el representante Carlos Curbelo también se expresó en contra.

“El legislador no apoya eliminar el derecho a la ciudadanía por nacimiento de ninguna forma y se opone a cualquier esfuerzo en ese sentido en el Congreso”, expresó la portavoz de Curbelo, Joanna Rodríguez, en un correo electrónico enviado al Herald.

Por su parte, el gobernador Rick Scott dijo el martes que necesitaba “estudiar en profundidad” la propuesta de Trump antes de dar su opinión.

“Creo que la inmigración legal nos hace un país mejor y más fuerte, pero la inmigración ilegal hace lo contrario”, dijo en un comunicado emitido por su campaña. “No conozco los detalles de lo que el presidente sugiere y necesitaría estudiarlo en profundidad. Aunque he dejado en claro que creo que la Florida es un gran crisol de personas, que el sistema de inmigración de Estados Unidos es un desastre y el Congreso —incluido el senador Nelson— no ha hecho nada por solucionar el problema. Mis prioridades siguen siendo asegurar la frontera y buscar una solución a los problemas del sistema de inmigración”.

El senador Bill Nelson, postulado a la reelección contra Scott, tuiteó que Trump “no puede cambiar” el derecho a la ciudadanía por nacimiento con una orden ejecutiva, pero no rechazó la propuesta en sí.

Por su parte, la demócrata Debbie Mucarsel-Powell, postulada al Congreso contra Curbelo, calificó en tuit la propuesta de Trump de “inconstitucional” y una “afrenta total a los ideales de Estados Unidos”.

La cláusula de ciudadanía de la Enmienda 14 expresa: “Todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de Estados Unidos y del estado en que viven”.

Al menos otros 30 países, entre ellos Canadá y México, otorgan la ciudadanía por nacimiento, según un estudio del Centro de Estudios de Inmigración.

Rubio dijo que el tema es un “asunto complicado”.

“Los tribunales no se han pronunciado específicamente sobre eso, y no sé cómo lo harían. Ni siquiera está claro que el presidente pueda cambiar eso con una orden ejecutiva”, dijo. “Sería un gran cambio y no pienso que debamos hacer cambios importantes sin pensar bien las cosas, sopesarlas y debatirlas. Por otra parte, como vivimos en esta comunidad, todos lo sabemos. Todos hemos visto —yo ciertamente los he visto— casos de personas acaudaladas que vienen al país, dan a luz y regresan. Nunca viven aquí. Y reciben la ciudadanía en caso que algo salga mal en sus países en el futuro. No creo que eso sea lo que la mayoría de los estadounidenses o los Padres de la Patria tenían en mente. Sobre si se puede cambiar sin una enmienda constitucional, no lo sé. Los tribunales nunca han fallado sobre eso”.

Al explicar cómo tal propuesta pudiera implementarse, Rubio dijo que el presidente Trump en teoría pudiera ordenar al gobierno federal no otorgar la ciudadanía estadounidense a niños nacidos en Estados Unidos cuyos padres no sean ciudadanos norteamericanos o residentes permanentes.

“Eso se impugnaría de inmediato en los tribunales federales y creo que terminaría en la Corte Suprema”, dijo. “Eso es un asunto diferente de si alguien se está aprovechando del sistema, si es apropiado seguir otorgando la ciudadanía de la misma manera que a alguien que vive aquí permanentemente”.

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