Sur de la Florida

Dueño de yate admite culpabilidad en trágica muerte de pasajero

En el viaje perdió la vida el pasajero de 25 años Raúl Menéndez cuando quedó atrapado en la propela del barco.
En el viaje perdió la vida el pasajero de 25 años Raúl Menéndez cuando quedó atrapado en la propela del barco. MiamiVice.biz

Laurent Marc-Antoine Jean Maubert-Cayla había visto a Mauricio Alvarez beber en grandes cantidades. De hecho, en una ocasión tomó un video en su automóvil de Alvarez oliendo cocaína mientras recorrían Miami Beach. También sabía que Alvarez no tenía licencia para pilotear un yate.

Nada de lo anterior evitó que Maubert-Cayla contratara a Alvarez como capitán del yate de 91 pies de eslora Miami Vice para un paseo ilegal alrededor de la Bahía de Biscayne el 1ro. de abril de este año.


En el viaje perdió la vida el pasajero de 25 años Raúl Menéndez cuando quedó atrapado en la propela del barco después que Alvarez cometió varios errores fundamentales.

Maubert-Cayla, de 39 años, se declaró culpable el lunes en una corte federal de mala conducta profesional o negligencia a la hora de contratar a un capitán de barco y que le provocó la muerte a una persona. Será sentenciado el 10 de enero de 2019 por el juez de Distrito Federico A. Moreno.

Por su parte, Alvarez conocerá su sentencia el 28 de noviembre tras declararse culpable de mala conducta profesional para capitanear un barco y provocar la muerte de una persona. Sin embargo, como indica la admisión de hechos de Maubert-Cayla, el trágico viaje no se habría hecho en absoluto si no hubiese sido por la indolencia de Maubert-Cayla con respecto a la seguridad de los pasajeros y el interés por el alquiler del yate por $3,000.


El Miami Vice pertenece en su casi totalidad a TM Yaching Charter LLC y, según admitió Maubert-Cayla, él es TM Yachting miembro. Es propietario de 20 por ciento del Miami Vice. Era el “principal responsable del mantenimiento y alquiler” del yate, que le alquilaba a clientes que buscaban la “experiencia única de viajar en yate”, como anunciaba Maubert-Cayla a través de varias agencias.

Maubert-Cayla sabía todo esto cuando contrató a Alvarez, y su aseguradora le dijo que se cerciorase de que “la persona que iba a pilotear el tenía todas licencias vigentes”. Alvarez no tenía una licencia vigente. Maubert-Cayla vio solo una vez Alvarez pilotear el yate, pero aún así lo contrató como capitán.

De noviembre de 2017 hasta la muerte de Menéndez, Alvarez desempeñó el papel de capitán, a pesar de que Maubert-Cayla sabía que no tenía una licencia del Servicio Guardacostas para pilotear barcos con pasajeros. Alvarez y TM Yachting Charter recibieron multas el 18 de marzo por operar un barco comercial de alquiler sin tener una licencia del Servicio Guardacostas.


“Durante este tiempo, (Maubert-Cayla) en ocasiones compartió con Alvarez y sabía que se trataba de un bebedor habitual que también a menudo consumía cocaína”, según la declaración de hechos. De hecho, de acuerdo con la admisión de Maubert-Cayla, el 29 de marzo, tomó un video con un celular de Alvarez mientras recorrían Miami Beach. Maubert-Cayla narró, en francés: “El capitán está tomando vitaminas”. “Después que Alvarez —“el capitán” — olió lo que parecía ser cocaína de la bolsita rosada, le gritó a la cámara”, aparece en la declaración.

El 1ro. de abril 1, Menéndez y un amigo, C.M., alquilaron el Miami Vice para celebrar el cumpleaños de C.M. Cuando llegaron al muelle Sea Isle Marina, Menéndez encontró el yate sucio, definitivamente no listo para ser alquilado. Junto con cuatro amigos, zarparon en el Miami Vice, piloteado por Alvarez con su hijo como primer oficial.

Alvarez ancló el Miami Vice en Monument Island. C.M. y Menéndez comenzaron a nadar detrás del yate. C.M. y Menéndez fueron a nadar otra vez detrás del yate cuando Alvarez arrancó los motores. Ni él ni su hijo se cercioraron de que todo el mundo estuviese a bordo y que no hubiese nadie en el agua detrás del yate.

Alvarez tampoco anunció que el yate se estaba moviendo ni miró hacia atrás. Cuando Alvarez puso el barco en marcha atrás, Menéndez quedó atrapado en la hélice.

El médico forense encontró “profundas laceraciones en la cabeza, pecho, cuello, pelvis y torso que eran consistentes con los golpes que una propela de un yate de gran tamaño” le ocasionó a Menéndez.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios