Sur de la Florida

Apoyo cubanoamericano a DeSantis podría ser fundamental en resultado de reñidas elecciones

El candidato republicano a gobernador de la Florida, Ron DeSantis, habla durante un evento de campaña presentado por la organización cubana de exiliados Inspire America Foundation, en el Teatro Manuel Artime en Little Havana, el jueves 6 de septiembre de 2018.
El candidato republicano a gobernador de la Florida, Ron DeSantis, habla durante un evento de campaña presentado por la organización cubana de exiliados Inspire America Foundation, en el Teatro Manuel Artime en Little Havana, el jueves 6 de septiembre de 2018. pportal@miamiherald.com

En una de las elecciones para gobernador de la Florida más reñida en los últimos años, en terreno de recuento, el voto cubanoamericano pudo haber sido un factor importante en la estrecha ventaja preliminar que obtuvo el candidato republicano, Ron DeSantis, según sugiere un análisis de una muestra de recintos de votación en barrios mayoritariamente cubanos de Miami-Dade.

DeSantis habría ganado cerca del 66 por ciento del voto cubano, mientras que su rival, el demócrata Andrew Gillum, habría obtenido el 33 por ciento, según un análisis del estratega de comunicaciones Giancarlo Sopo, de los resultados en 35 recintos en Hialeah y suburbios al suroeste de Miami-Dade como Westchester.

Estos estimados son aproximados pues el voto es secreto y los datos del censo solo indican el porciento de hispanos de origen cubano a nivel de distrito, no de recinto electoral, señaló el profesor de la Universidad Internacional de la Florida, Eduardo Gamarra, quien revisó el análisis a petición de el Nuevo Herald.

La conclusión de Sopo, es “acertada. El cubano se identificó con DeSantis”, dijo Gamarra, quien ha realizado varias encuentas antes de las elecciones. “El mensaje de que Gillum es un socialista funcionó, por ridículo que fuera”, agregó.

DeSantis hizo campaña en Miami con el apoyo de varias organizaciones de exiliados cubanoamericanos como Inspire América y la Brigada 2506. Su compañera de fórmula, la congresista estatal Jeanette Núñez, es de origen cubano.

DeSantis y el gobernador Rick Scott (cuya victoria en las elecciones para el Senado también irá a recuento) “motivaron a la comunidad a salir y votar por ellos”, dijo el abogado Marcell Felipe en un comunicado. “Es un nicho electoral que marcó la diferencia en estas cerradas elecciones. Hicieron de la causa de la libertad una parte importante de la campaña y dio sus frutos”, agregó.

Una encuesta a votantes latinos registrados, realizada a petición de Telemundo la semana pasada, encontró que un 64 por ciento de los cubanos encuestados apoyaban a DeSantis.

Con el conteo de más boletas en el condado de Broward, la ventaja de DeSantis se redujo el viernes a un 0.44 por ciento del voto, por lo que un recuento es muy probable. En esa lucha por cada voto, el apoyo de los cubanoamericanos a DeSantis podría ser significativo para el resultado final.

“Si DeSantis hubiera obtenido el mismo margen del voto cubano que Trump en el 2016 (considerando el estimado más alto de un 57 por ciento), DeSantis hubiera obtenido unos 78, 000 votos menos”, dijo Sopo, lo que le hubiera puesto por debajo de Gillum, con un déficit de cerca de 39 mil votos.

El viernes, DeSantis encabezaba la contienda con cerca de 36 mil votos más que Gillum.

El peso del voto cubano en el sur de la Florida sigue siendo un tema de discusión, a partir de cambios demográficos que han diversificado a la comunidad. En el 2016, la demócrata Hillary Clinton ganó en Miami Dade con un 63 por ciento de los votos y estimados de un 40 por ciento del voto cubanoamericano.

Según el análisis de Sopo, tanto Carlos Curbelo en el distrito 26, como Maria Elvira Salazar, en el distrito 27, obtuvieron la mayoría del voto cubanoamericano pero eso no fue suficiente para darles la victoria.

“El voto cubano está cambiando”, dijo Darío Moreno, profesor de FIU en una discusión sobre las elecciones el jueves en esa universidad. “Solía ser un 70 u 80 por ciento republicano. Ya no es así, ahora está entre el 50 y el 60 por ciento, dependiendo del candidato”.

Moreno estima que DeSantis habría obtenido cerca del 60 por ciento de los votos de los cubanoamericanos pero duda que eso haya sido determinante para su victoria.

“El voto decisivo en Florida fue la cantidad de votantes republicanos que llegaron a las urnas, en áreas que Trump ganó por amplios márgenes” en el 2016, dijo.

Moreno y Gamarra coinciden en que otros factores ayudan a explicar la victoria preliminar de DeSantis, entre ellos, márgenes de voto de la población afroamericana y puertorriqueña por debajo de lo esperado para el partido demócrata.

Los puertorriqueños fueron el centro de muchas historias sobre “cómo iban a cambiar Florida pero la gente sobrestimó los números y el número que fue a votar fue bajo”, dijo Moreno en el evento en FIU.

Gamarra, por su parte, opinó que la campaña de Gillum no prestó suficiente atención a los hispanos, una población que es diversa y cuyo voto está marcado por diferencias nacionales, de clase y raza, entre otras variables.

“Los que hicieron la campaña demócrata se olvidaron de los latinos, hicieron algunos eventos pero nada significativo”, dijo Gamarra. “En términos de mensaje, no supieron responder al tema migratorio y al tema del socialismo”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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