Sur de la Florida

El pasado es turbio, pero Miami-Dade volverá a elegir a su jefe de Policía

Un oficial de la Policía responde a una llamada en Miami.
Un oficial de la Policía responde a una llamada en Miami.

Miami-Dade esperaba que el futuro de los jefes policiales electos terminara mejor que en el pasado.

El martes se aprobó en todo el estado la Enmienda 10, un cambio constitucional que requiere que Miami-Dade se una al resto de condados de la Florida para elegir a su jefe de Policía. La enmienda también requiere la elección de otros cargos designados en Miami-Dade y en otras áreas, incluido el supervisor de elecciones y el recaudador de impuestos. Broward ya elige a su supervisor de elecciones, pero los votantes de ese condado comenzarán a elegir al recaudador de impuestos después de aprobarse la Enmienda 10.

Los líderes locales se opusieron a la enmienda, y Miami-Dade presentó una demanda sin éxito para tratar de bloquear el tema en la boleta. Pero los votantes de Miami-Dade lo respaldaron con un amplio margen en las elecciones de esta semana, del 58 por ciento contra el 42 por ciento. En todo el estado, los resultados fueron un poco más amplios, con un 63 por ciento a favor y un 37 por ciento en contra.

Los resultados de la votación serán lentos, ya que las elecciones para el jefe de la Policía, el recaudador de impuestos y el supervisor de elecciones no se requerirán hasta el 2024.

Pero al estar las funciones del orden público en Miami-Dade a cargo de un nuevo funcionario electo en lugar de alguien designado por el alcalde, el Condado debe averiguar cómo separar a dos de sus agencias más grandes de su nómina de 27,600 personas. El nuevo jefe de Policía no solo manejaría el departamento de Policía de 4,400 personas, sino también el sistema de prisiones de 3,000 empleados.

“Los uniformes y colores de nuestro departamento pueden cambiar”, dijo el jefe de la Policía de Miami-Dade, Juan Pérez, designado por el alcalde Carlos Giménez, en un correo electrónico enviado el miércoles al personal de su departamento. “Pero nuestro compromiso, profesionalismo, integridad y valores siguen siendo los mismos”.

El condado más poblado de Florida no ha visto la elección de un jefe de Policía desde la década de 1960, cuando un par de escándalos de corrupción llevó a los votantes a aprobar un referéndum para abolir el proceso.

Un pasado turbio

El primer incidente fue en 1950, cuando un comité del Senado de Estados Unidos vino a Miami para interrogar a mafiosos y policías sobre supuestas actividades ilegales. En aquel entonces, el jefe policial de Metro Dade, “Smiling” Jimmy Sullivan, pasó un mal rato explicando a los investigadores y a unos 30 millones de televidentes cómo alguien con su salario había logrado una jugosa cuenta bancaria.

El escándalo que puso fin al puesto electo llegó 16 años después, cuando un informe de un juez de instrucción de Miami-Dade describió una componenda de robo liderada por el jefe de Policía T.A. Buchanan. El informe indicaba que los policías dirigían a los delincuentes a hogares llenos de pertenencias caras. La compensación: los policías estarían en otra parte cuando robaran las cosas con la condición de que una parte del botín les tocara a ellos.

Buchanan fue acusado ese verano y posteriormente absuelto. Aún así, los votantes a finales de año optaron por acabar con el jefe policial electo y el Condado ha designado uno desde entonces.

Actualmente, Giménez tiene la autoridad del jefe de Policía y designa al director policial del Condado, que lo confirma la Comisión del Condado.

Con el paso de un ejecutivo policial contratado a uno electo, el cambio constitucional ha generado especulaciones sobre quién podría ir tras ese puesto en el 2024. Giménez, ex jefe de bomberos de Miami, ha contemplado abiertamente la idea. Cuando se le preguntó acerca de la posibilidad a principios de este año, no descartó la idea, y señaló: “Soy el jefe de la Policía”.

El comisionado del Condado Joe Martínez y el alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, ambos ex agentes de la Policía, también se consideran candidatos potenciales, al igual que el ex legislador estatal Frank Artiles.

Pero la espera hasta mediados de la próxima década puede ser demasiado larga para los líderes políticos actuales. Steadman Stahl, presidente del sindicato de policías del condado, dijo que espera que la elección del jefe sea popular.

“Creo que vamos a tener tantas personas postulándose para el puesto de jefe de Policía como para el de alcalde”, dijo Stahl, refiriéndose a la contienda abierta para alcalde en el 2020, cuando Giménez debe dejar el puesto de acuerdo con las reglas de límite de mandato del Condado.

Voces a favor, otras en contra

Los dirigentes del sindicato Stahl, la Asociación Benevolente de la Policía, respaldaron la Enmienda 10, argumentando que un Condado está mejor atendido por alguien elegido únicamente para enfocarse en el orden público

El ex administrador del Condado Miami-Dade, Merrett Stierheim, calificó la votación en todo el estado para eliminar el puesto designado del jefe de Policía de Miami-Dade como “indignante” y “una tiranía de la mayoría”.

Dijo que la votación del martes promete inyectar ambiciones políticas en la pregunta de quién dirigirá lo que actualmente es una organización policial profesional. Stierheim recordó cómo fue capaz de despedir a un jefe de Policía en el condado a fines de la década de 1970 porque se negó a rehacer el departamento para reflejar la demografía del condado.

“¿Quién cree que un departamento de Policía necesita ser politizado?”, dijo. “Es realmente decepcionante. Mira lo que le pasó a Ken Jenne.

Jenne, el ex jefe policial electo de Broward, se vio obligado a renunciar a su cargo en el 2007 después de que los investigadores federales determinaron que estaba cometiendo delitos en sus negocios personales.

Finalmente se declaró culpable de evasión de impuestos y fraude postal, aceptando una multa de un año y un día en prisión en un caso que podría haber sido mucho peor para él si un gran jurado lo hubiese acusado por cargos de lavado de dinero.

Incluso con un jefe policial electo, es probable que el sistema actual de financiamiento del orden público siga siendo el mismo. En Broward, la Comisión del Condado aprueba el presupuesto para la oficina del jefe de Policía. El alcalde de Miami-Dade tiene poder de veto sobre los votos del presupuesto.

En su correo electrónico al personal de la Policía, Pérez dijo que estaba trabajando con la oficina de Giménez “para crear un plan estratégico” necesario para una transición sin problemas. También escribió que el Condado espera la primera elección del jefe de Policía en el 2024, y el ganador jurará en enero del 2025.

“Tal como está ahora, nuestro departamento no sufrirá cambios inmediatos”, escribió Pérez. “La transición al puesto electo del jefe de Policía no se hará sin desafíos. Sin embargo, somos una gran organización y siempre nos hemos adaptado a los desafíos”.

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