Sur de la Florida

Policía de Coral Springs mata a perra pit bull de un balazo en la cabeza

Juicyy, una perra pit bull de 8 años de edad, recibió un disparo en la cabeza el 5 de noviembre de 2018, por parte de un oficial de Coral Springs.
Juicyy, una perra pit bull de 8 años de edad, recibió un disparo en la cabeza el 5 de noviembre de 2018, por parte de un oficial de Coral Springs. Julissa santos

Cuando a principios de esta semana Julissa Santos regresó a su casa del trabajo, se encontró con una “confusión total”. “Un policía le disparó a tu perra”, le dijo una vecina, mientras Santos seguía un rastro de sangre que llegaba a su dúplex. 

“Me quedé completamente petrificada”, dijo Santos, de 21 años, cuando supo que Juicyy, su perra de ocho años de la raza pit bull, había sido baleada por un agente de la policía de Coral Springs después que, según dijo, lo atacó. 

La bala que el agente le disparó a Juicyy le atravesó la cabeza. Santos, sin embargo, no cree en esta versión del incidente. “Ella no era agresiva”, dijo Santos. “Era territorial y ladraba, pero eso era todo. No tenía que matarla”. 

De acuerdo con la policía, un patrullero respondió a una llamada sobre un perro suelto en el área de la 3500 NW 114 Lane en Coral Springs. Cuando el patrullero llegó al barrio, se encontró con un perro “que parecía ser amistoso”. 

El perro era un pit bull de Santos llamado Sonny. Santos dijo que al parecer alguien dejó abierta la puerta de la casa donde vive con su madre y su padrastro, y que los perros debieron haberse escapado. El agente subió a Sonny en el asiento trasero de su auto patrullero y trató de hallar a su dueño, según el reporte del incidente. 

El policía encontró algunas personas por la zona que le indicaron la casa de Santos, y que le advirtieron que allí había otro perro que “era agresivo y podría morder”, escribió el agente en el reporte.

 “Cuando me acerqué al lado izquierdo del dúplex donde están las puertas de las casas, me topé en seguida con una pit bull de color blanco y marrón en un pasillo que divide las dos casas”, escribió el agente. “Sin demorarse, la perra se me acercó gruñendo y mostrándome los dientes”. El agente agregó que trató de gritarle a la perra para “intentar neutralizar su agresividad”, pero que la táctica no funcionó. 

“En ese momento, di algunos pasos atrás para ganar distancia, pero la perra estaba a tres o cuatro pies de mí. Entonces saqué mi pistola de servicio y le hice un disparo que la alcanzó debajo del ojo derecho”, escribió el agente. 

De inmediato, la perra caminó hacia la parte de atrás de la casa, dijo el agente que pidió le enviaran refuerzos. Cuando llegaron otros patrulleros, hallaron a la perra gracias a un rastro de sangre que llevaba a la casa, de acuerdo con el reporte. 

La perra fue trasladada al Hospital Veterinario Coral Springs. Cuando Santos llegó a la casa le dijeron lo que había ocurrido y que la perra la llevaron al hospital. Rápidamente acudió al hospital para estar junto Juicyy. Allí, el personal médico le dijo que el animal no podría sobrevivir la herida que sufrió y que la mejor opción era sacrificarla. 

Santos, que tenía a Juicyy desde que la perra tenía dos meses de nacida, dijo sentirse destrozada por haber perdido a su “bebé”. Dijo que a Juicyy le gustaba que la acariciaran, que disfrutaba ser el centro de atención y que “nunca mordió a nadie”. 

Desde entonces, Santos ha lanzado una campaña por internet a la que ha llamado Justice for Juicyy (Justicia para Juiccy). Santos dijo que quiere que las agencias policiales utilicen con los animales tácticas que no sean letales, entre ellas las pistolas Taser.

 “Los animales son como los niños”, dijo. “Sé que perdí a mi perra, pero espero que lo que pasó ayude a evitar que una cosa así ocurra de nuevo”.

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