Sur de la Florida

Aumenta la presión republicana por los recuentos de boletas en el sur de la Florida

Altos funcionarios gubernamentales de la Florida están presionando más a la policía estatal para que investigue el conteo de boletas en el sur de la Florida, todo ello en momentos en que el gobernador Rick Scott mantiene un estrecho margen de ventaja sobre su rival Bill Nelson durante el recuento estatal de boletas por el escaño que ambos disputan en el Senado de Estados Unidos.

Los abogados de las campañas de Scott presentaron mociones de emergencia el domingo donde pedían que los supervisores de elecciones en los condados Palm Beach y Broward entregaran la supervisión de las máquinas para contar las boletas al Departamento de Policía de la Florida (FDLE) en momentos en que los votos no están siendo contados. Las peticiones se hicieron días después que Scott dijo que “liberales sin ética” de los dos condados trataban de robar su victoria en las elecciones luego que resultados de última hora redujeron su ventaja sobre Nelson y lo obligaron a un recuento estatal de boletas.

También el domingo, la procuradora general de la Florida Pam Bondi le escribió una carta al comisionado del FDLE Rick Swearingen donde le decía que estaba “profundamente preocupada” por la decisión de su agencia de rechazar la solicitud de Scott de dar una conferencia de prensa donde pensaba pedir que se investigara el fraude de elecciones en los condados.

Bondi le pidió a Swearingen que reconsiderara su posición. Scott no ha presentado pruebas que respalden sus alegaciones de fraude, y el Departamento de Estado ha dicho que los observadores de elecciones no han descubierto nada fuera de la ley.

Los demócratas, que a su vez han acusado a Scott y a los abogados republicanos de supresión de votantes, reaccionaron furiosamente. Mark Herron, abogado de elecciones que representó a Al Gore en el recuento por la contienda presidencial del 2000, calificó la solicitud de Scott para involucrar al FDLE en el problema un “abuso de poder”. Joe Geller, representante estatal de Miami y abogado de elecciones dijo que la solicitud de Scott era “algo extraordinario”.

Las campañas de Scott presentaron las demandas, entre ellas una tercera que busca invalidar cualquier boleta contada en Broward después de la fecha límite del sábado para presentar los resultados no oficiales, mientras los departamentos de elecciones del estado batallaban el domingo por tratar de cumplir con la hora límite de las 3 p.m. del jueves cuando deben haber terminado el recuento de las boletas.

Los recuentos se ordenaron en las contiendas para gobernador y comisionado de Agricultura debido a una ley estatal que exige un recuento a máquina por cualquier elección estatal que se decida por medio punto porcentual o menos. Desde el sábado, empleados de Miami-Dade han estado trabajando 24 horas al día para terminar el proceso, en tanto los condados Broward y Palm Beach han tenido dificultades para avanzar.

El periódico Palm Beach Post reportó que la supervisora de elecciones de Palm Beach Susan Bucher advirtió el fin de semana que la fecha límite del jueves es “imposible” de alcanzar, y dejó entrever la posibilidad de que los resultados no oficiales que entregó el sábado continuarían siendo los mismos. Mezclar en todo el embrollo a la policía estatal y local podría complicar el trabajo.

Sin embargo, lo cierto es que los errores cometidos por Bucher y Snipes, le abrieron las puertas al escepticismo. En momentos en que el ex congresista Ron DeSantis le saca una gran ventaja a su rival, el alcalde de Tallahassee Andrew Gillum, se cree que un recuento a mano es poco probable que ocurra en la batalla por gobernador de la Florida. Entretanto, se cree que Scott y Nelson seguirán peleando hasta el próximo fin de semana.

Los resultados de los recuentos a mano deberán entregarse el 18 de noviembre.

Con tanta tensión en el Condado Broward, los manifestantes han acampado virtualmente afuera de las oficinas de Snipes en Lauderhill durante tres días. La multitud reaccionó de forma enérgica ante el senador Perry Thurston y el abogado del Partido Demócrata de la Florida Mitchell Berger cuando se dirigieron a la muchedumbre el domingo por la tarde. “Noticias falsas”, gritó alguien del público. “Más mentiras de los demócratas”, gritó otro.

El domingo, Scott pareció suavizar sus alegaciones de fraude tras haber sido duramente criticado cuando le pidió al FDLE que investigara a Snipes y a Bucher. Las críticas aumentaron cuando el FDLE rechazó investigar, tras argumentar que no ha recibido ninguna solicitud formal por parte de Scott ni ninguna evidencia de fraude.

Los observadores de elecciones del Condado Broward también dijeron que no han recibido ningún reporte de evidencia de que se hizo algo fuera de la ley. Los republicanos, sin embargo, siguen preocupados, y el domingo, Pam Bondi, procuradora general de la Florida, escribió una carta, pidiéndole al jefe del FDLE que investigue a Snipes y a Bucher.

Snipes ha continuado defendiendo su posición, afirmando que no ha hecho nada malo, y sigue desafiante ante la avalancha de críticas. Los supervisores tienen hasta el jueves para presentar los recuentos totales de las máquinas. Bajo las leyes de la Florida, cualquier recuento a mano deberá terminarse y entregarse el 18 de noviembre. La Comisión de Elecciones de la Florida, integrada por dos miembros Gabinete de la Florida y por el gobernador Rick Scott, certificará los resultados finales el 20 de noviembre.

Los reporteros del Miami Herald Glenn Garvin, Maya Kaufman y Carli Teproff contribuyeron a este reportaje

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