Sur de la Florida

Este será el nuevo hogar del festival Ultra, al menos para el 2019

El Festival Musical Ultra ya tiene un nuevo hogar, al menos para el 2019.

El festival de música electrónica, que nació hace dos décadas en Miami y que se ha convertido en una marca global, tiene un nuevo contrato para realizar el popular evento en Virginia Key, a la entrada de Key Biscayne.

Bajo el acuerdo que aprobaron los comisionados de Miami el jueves por la noche, el festival accedió a pagar $2 millones a la ciudad bajo un acuerdo con licencia para llevar a cabo el evento en dos lugares de Virginia Key: el parque afuera del Miami Marine Stadium y en el histórico parque Virginia Key Beach.

El popular festival se realizará el próximo año del 29 al 31 de marzo.

Sin embargo, al mejor estilo de Miami, el proceso no fue nada sencillo. La larga discusión, estuvo llena de connotaciones políticas y marcada por la controversia debido a la reputación de Ultra de poner la música sumamente estridente y crear serios problemas de tráfico.

Durante todo un día de comentarios y debates públicos entre los comisionados se escucharon un sinfín de objeciones por parte de los residentes de Key Biscayne, quienes dijeron temer que los embotellamientos de tráfico podrían afectar grandemente el viaducto Rickenbacker, la única vía para entrar y salir de Key Biscayne.

Los comisionados también oyeron las preocupaciones de activistas ambientalistas, quienes argumentaron que el exagerado ruido pudiese dañar la vida silvestre y a los animales cautivos que se utilizan en investigaciones en Virginia Key.


De igual modo, hubo frustración por parte de los organizadores del Rapture Electronic Music Festival, un evento más pequeño, que ya tenían planes para celebrar un concierto ese mismo fin de semana.

Gran parte del debate se enfocó en el dinero. La propuesta inicial contemplaba un pago mínimo de $1.4 millón a la ciudad, y quizás más en función de la venta de boletos. Tras horas de discusión, el comisionado Joe Carollo agresivamente llevó a los organizadores a que aumentaran el pago a $2 millones.

Carollo hizo una referencia al presidente Donald Trump en tanto se jactaba de sus tácticas para negociar y criticó al administrador de la ciudad Emilio González por no obligar a Ultra a pagar más dinero.

“¿Sabes lo que diría Donald? Estás despedido”, le dijo a González.

Los comisionados terminaron aprobando el acuerdo con una votación de 4-1, en tanto el comisionado Ken Russell votaba en contra.

El comisionado Keon Hardemon, que defendió el acuerdo, aseguró el compromiso para dedicar la mitad del dinero del primer año al proyecto de construir un museo afroamericano en el Virginia Key Beach Park, una prioridad para el único comisionado de la raza negra y oriundo de Liberty City. A mediados del siglo XX, Virginia Key era una playa solo para negros.


Hardemon buscó la aprobación del plan de modo persistente, incluso sin el pago mínimo de $2 millones, y dijo que la ciudad no debería desaprovechar la oportunidad de ayudar a que se materialice la idea del museo.

“Es una estupenda oportunidad para ingresar una gran cantidad de dinero en la cuenta de Virginia Key”, dijo Hardemon.

Hardemon explicó que el dinero ayudaría al Fondo Fiduciario a convencer al Condado Miami-Dade a entregar los $20 millones que tiene separados para la construcción del museo. El condado mantiene sin utilizar el dinero mientras espera por el Fondo Fiduciario para demostrar que el evento podría generar suficientes ingresos para mantener la instalación después que se construya.

El acuerdo con Ultra es un acuerdo con licencia sin término, lo que significa que puede ser revocado un año antes del siguiente festival.

El alcalde y varios miembros de la municipalidad de Key Biscayne rechazaron la propuesta y dijeron sentirse decepcionados de haberse enterado del plan a través de los informes del Miami Herald, en lugar de una carta o una llamada telefónica de algún alto funcionario de Miami.

Luego de la votación, Andrea Agha, administradora de Key Biscayne, dijo que aunque el Ultra se trasladará a la isla, a pesar de todas las objeciones, le parecía que la municipalidad tendría ahora más comunicación con el Ayuntamiento de Miami.

“Nuestro objetivo es establecer una larga relación con Miami”, dijo Agha.

Por su parte, los funcionarios de Miami se comprometieron a involucrar más a Key Biscayne en decisiones relacionadas con Ultra en el futuro, entre las que se incluye una revisión del evento después del festival de 2019.


González dijo que espera que Ultra cumpla con los términos que aparecen en el contrato, como, por ejemplo, un detallado plan de tráfico y una estrategia para minimizar el impacto ambiental.

“Seguiremos trabajando con Ultra para asegurarnos de que nuestros sagrados recursos naturales estén protegidos y mitigar cualquier impacto negativo que pueda afectar a nuestros residentes”, dijo González.

“Estamos entusiasmados de que la comisión haya aprobado que podamos volver a Miami”, dijo Ray Martínez, portavoz de Ultra.

De cualquier modo, todos los ojos estarán enfocados en cómo le va al festival el próximo año. Se cree que funcionarios de Key Biscayne participarán en la organización del evento, para revisar los planes para que el tráfico fluya y de protección al medio ambiente.

Los organizadores de Ultra dieron a conocer el jueves por la noche una declaración en la que celebraron el cambio como un nuevo capítulo para el evento.

“Este nuevo capítulo le dará al festival la oportunidad de poder evolucionar en su nueva casa, y también crear una experiencia más disfrutable para todos los que asisten al evento”, dijeron los organizadores.

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