Sur de la Florida

Donna Shalala llega al Congreso con décadas de experiencia en Washington

Donna Shalala emite su voto en las elecciones

La candidata demócrata al Congreso estadounidense por el distrito 27 de Florida, Donna Shalala, emitió su voto en las elecciones del 6 de noviembre de 2018.
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La candidata demócrata al Congreso estadounidense por el distrito 27 de Florida, Donna Shalala, emitió su voto en las elecciones del 6 de noviembre de 2018.

Mientras Debbie Mucarsel-Powell, de Miami, Alexandria Ocasio-Cortez, de Nueva York, tiritaban mientras esperaban para tomarse la foto oficial para la Cámara de Representantes una fría mañana de noviembre frente al Capitolio federal, Donna Shalala no tenía frío.

Los nuevos legisladores tuvieron que quitarse la chaqueta para la foto, de manera que Shalala esperó al último momento para unirse al grupo en medio de fuerte frío.

Lo que pasa es que ella está acostumbrada al invierno.

Shalala, de 77 años, será la segunda legisladora novata de mayor edad en la historia del Congreso federal, y saluda a sus electores y colegas legisladores con el lema: “Yo podré ser nueva, pero no soy una novata”. Shalala dice que ha encontrado la forma de llegar al trabajo en 15 minutos, desde su apartamento en Georgetown hasta el Capitolio, por la experiencia de los años que ha estado trabajando a los mayores niveles del gobierno y su preferencia por levantarse temprano.

Después de una larga carrera como secretaria de Salud y Servicios Humanos durante la presidencia de Bill Clinton, liderar la Universidad de Miami y un tiempo al frente de la Fundación Clinton, Shalala está entusiasmada por convertirse en una pieza menor en un foro legislativo de 435 personas que recientemente ganó un índice de aprobación similar al de las cucarachas y los embotellamientos de tráfico.

“Yo soy la única que va por ahí diciendo que va a ser divertido. Todos los demás se ven tensos”, dijo Shalala.

Al menos en los canales oficiales, Shalala no va a tener mucho poder. No puede presidir comisiones como legisladora novata, y ascender al liderazgo legislativo lleva tiempo. Todavía no la han asignado a ninguna comisión, pero trata de integrar la de Energía y Comercio u otra, que probablemente tenga que ver con los servicios médicos, aunque cualquier cambio importante de política en ese sector probablemente demore hasta por lo menos del 2021.

“El primer año voy a tratar de concentrarme”, dijo Shalala. “Las personas en este distrito tienen muchas cosas que quieren que abordemos. Yo escuché las prioridades de ellos y me quedó muy en claro que están muy preocupados por los servicios médicos y obviamente por la inmigración, el medioambiente y el control de las armas de fuego”.

Pero la ventaja de Shalala sobre sus colegas es que ya conoce a los principales actores. Nancy Pelosi ya le ha asegurado a Shalala que la incluirán en cualquier discusión de políticas de alto nivel sobre los servicios médicos, dijo Shalala.

“Somos amigas desde hace mucho tiempo”, dijo Shalala de Pelosi, a quien probablemente elijan presidenta de la Cámara en enero.

Shalala ya tiene una partidaria, su predecesora.

La representante Ileana Ros-Lehtinen, quien está por retirarse, y Shalala se reunieron recientemente en la oficina de Ros-Lehtinen en momentos que concluye una carrera legislativa que comenzó en 1989. Ros-Lehtinen exhortó a Shalala a molestar a todo el mundo para alcanzar sus metas, y le dijo que el entonces representante miamense Dante Fascell le permitió sentarse a una mesita cuando no había espacio en la Comisión de Relaciones Exteriores cuando la eligieron inicialmente. Ros-Lehtinen terminó liderando esa comisión 22 años más tarde, la primera mujer en hacerlo. En el salón de la comisión se puede ver su retrato.

Ros-Lehtinen, frecuente crítica de la naturaleza jerárquica e impredecible de la Cámara, le preguntó a Shalala si estaba lista para las batallas políticas interminables en una institución donde las cosas marchan con lentitud.

“Usted tiene que dejar su marca y hacer las cosas lo mejor que pueda, porque va a ser una batalla cuesta arriba”, le dijo Ros-Lehtinen a Shalala.

Las dos discutieron formas en que Shalala puede representar mejor al sur de la Florida, como luchar por reanudar el Estatus de Protección Temporal (TPS) a los nicaragüenses, presionar para que el presidente Trump conceda el TPS a los venezolanos y trabajar con el representante republicano Mario Díaz-Balart en asuntos del transporte. Shalala está contratando personal bilingüe en Miami y mantendrá la oficina distrital de Ros-Lehtinen cerca de la escuela secundaria South Miami.

Y Shalala planea mantener la tradición de Ros-Lehtinen de ofrecerle un café cubano a todos los que lleguen a su oficina en Washington, señalando que fue una promesa de campaña. Ros-Lehtinen, quien enseña a todos los pasantes a hacer café cubano, planea regalarle una cafetera a Shalala para su nueva oficina.

“Nuestra oficina tiene un fregadero, lo que ayuda para hace café cubano”, dijo Shalala.

Más allá del trabajo con los electores y en materia de políticas, Shalala también planea usar su experiencia y conexiones para abrir puertas a demócratas interesados en la nominación presidencial del 2020 y aprovechar la cantidad de donantes políticos acaudalados que hay en Miami.

Shalala pudiera enfrentar retos políticos en los próximos dos años. Shalala ganó la primaria y la elección por menos de 10 puntos porcentuales, y enfureció a parte del electorado demócrata al negarse a apoyar un plan de salud universal, conocido como Medicare para todos, o abolir la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE). Su campaña contra la periodista de televisión María Elvira Salazar fue más cerrada de los esperado, aunque la presencia de Trump en la boleta pudiera dificultar a cualquier republicano ganar en un distrito donde el presidente no es nada popular.

Durante los próximos meses, Shalala planea demostrar sus habilidades políticas ayudando a “no seguir debilitando el Obamacare”, trabajar con los dos partidos para reducir el precio de los medicamentos por receta, presionar para implementar la verificación universal de antecedentes en todas las compras de armas de fuego y “negociar un buen proyecto de ley de infraestructura que ayude al sur de la Florida”.

“Pienso que tenemos la responsabilidad de supervisar, pero también de hacer algo en términos de políticas”, dijo Shalala.

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