Sur de la Florida

Queja de ética sobre estadio de fútbol de Beckham incita pregunta: ¿A quién pertenece el equipo?

David Beckham y el socio propietario de la expansión de Miami MLS Jorge Mas se dirigen a una multitud de más de 100 personas antes de una audiencia pública sobre la propuesta del estadio de la Major League Soccer en julio de 2018.
David Beckham y el socio propietario de la expansión de Miami MLS Jorge Mas se dirigen a una multitud de más de 100 personas antes de una audiencia pública sobre la propuesta del estadio de la Major League Soccer en julio de 2018. pportal@miamiherald.com

Una queja de ética sobre los cabilderos que ayudan a David Beckham a construir un estadio de fútbol en terrenos municipales de un campo de golf ha provocado que se demoren más de dos meses las negociaciones para llegar a un acuerdo sobre el alquiler, justo en momentos en que el proyecto ya está atrasado. De igual modo, la queja de ética ha hecho que surjan interrogantes acerca de quiénes son los propietarios del nuevo equipo de fútbol de Miami.

Sobre todo, las preguntas buscan saber quién está apoyando al Club Internacional de Fútbol de Miami.

Un inversionista describió la estructura de propiedad del Inter Miami al Miami Herald, pero los detalles no se pudieron corroborar. Los directivos del equipo y sus cabilderos no incluyeron algunos documentos que se exigen legalmente entre los que presentaron al Ayuntamiento.

El pasado 6 de noviembre, 60 por ciento de votantes le dio a la ciudad de Miami permiso para negociar un alquiler de 99 años con Beckham y sus socios para construir Miami Freedom Park, un complejo deportivo que comprende un estadio de fútbol, en el campo de golf Melreese. Dos meses más tarde, la abogada de la ciudad advirtió a los comisionados que no hablaran con los directivos del equipo, ya que había salido a la luz una queja de ética al día siguiente de la votación sobre el referendo y el documento estaba siendo investigado por la Comisión de Ética (COE) de Miami-Dade.

La queja trata de un problema con los documentos que presentaron los dueños y los cabilderos de Miami Freedom Park LLC, la compañía que se fundó para el alquiler del campo de golf Melreese, según un correo electrónico interno que pudo obtener el Herald. El jueves, la abogada municipal, Victoria Méndez, le mandó el correo electrónico al alcalde y a los comisionados de Miami.

“La COE opina que las planillas de inscripción de los cabilderos tienen que llenarse de cierta manera”, escribió Méndez. “Y hay cierto desacuerdo en ello. Por favor, no hablen con ningún representante del equipo hasta que todo se solucione con la COE”.

Un portavoz de la Comisión no quiso hablar sobre el asunto.

El abogado David Winker, que presentó la queja de ética, señaló el problema en una carta fechada el 5 de diciembre que envió a los miembros de la COE. En ella, Winker señala que “la falta de transparencia” coincide con la percepción de que la ciudad está comportándose más como una porrista a favor del proyecto que como un negociador para proteger los intereses de los contribuyentes.

En diferentes entrevistas y durante la campaña por el referendo, el rostro público del grupo ha sido Jorge Mas, presidente de MasTec, quien ha invertido en el equipo junto a su hermano José, también importante ejecutivo de MasTec. Otro de los inversionistas de Inter Miami, Marcelo Claure, le dijo al Herald que es dueño del 35 por ciento del equipo, y que los hermanos Mas son propietarios de otro 35 por ciento. Claure dijo que Masayoshi Son, principal ejecutivo de SoftBank, es dueño de 20 por ciento, y Beckham es propietario de 10 por ciento.

Jorge Mas, que actúa como portavoz del grupo, no pudo ser localizado el viernes.

Varios representantes de equipos y cabilderos se registraron el año pasado para representar a una compañía diferente, Miami Beckham United, LLC. Pero no se registraron para representar a la nueva compañía, Miami Freedom Park LLC, la corporación que figuró como posible arrendatario en la pregunta en la boleta electoral de noviembre. La discrepancia llevó a Winker a presentar su queja, aunque parece que el punto más importante para los funcionarios de ética es la falta de divulgación de la propiedad.

Entre los cabilderos que se registraron en cualquiera de las corporaciones asociadas con el esfuerzo de Beckham para lanzar un equipo de Miami MLS: C.J. Gimenez, hijo del alcalde del Condado Miami-Dade, Carlos Gimenez; Barbara Hardemon, tía del comisionado de Miami Keon Hardemon; y Steven Marin, consultor político.

Mas ha insistido en que está trabajando bajo un estricto cronograma establecido por la liga que requiere que tenga permisos de construcción para el estadio para noviembre de este año. Incluso más allá de los obstáculos de ética, Mas y sus socios deben negociar los términos de un contrato de arrendamiento de 99 años con la ciudad y convencer a cuatro de los cinco comisionados de la ciudad a votar por el contrato de arrendamiento. El comisionado Wilfredo “Willy” Gort, cuyo distrito incluye a Melreese, votó en contra de la celebración del referéndum. El comisionado Manolo Reyes se ha opuesto con vehemencia a todo el plan y proceso, prometiendo que su voto seguirá siendo un firme no.

Posiblemente ya con dos votos, los funcionarios del Inter de Miami podrían considerar sus opciones políticas tomando en cuenta que están en un año electoral en Miami. De los tres comisionados cuyos mandatos terminan con las elecciones de noviembre de este año, Gort tiene un mandato limitado, dejando su puesto totalmente abierto, y Reyes está listo para la reelección. El comisionado Ken Russell, quien fue el voto decisivo para colocar la pregunta del estadio en la boleta electoral, también se postula para quedarse en su asiento. Russell y los otros comisionados que votaron a favor del referéndum, Joe Carollo y Keon Hardemon, han dicho que esperan que el equipo otorgue más beneficios al público, incluyendo más dinero para la ciudad, antes de votar por un contrato de arrendamiento.

“Tienen que volver con mucho más dinero”, dijo Carollo al Herald.

Russell, el nuevo presidente de la Comisión, dijo que solo puede respaldar un acuerdo que se adhiera a la política de “no pérdida neta” de la ciudad en terrenos del parque, lo que significa que el equipo debe compensar el espacio verde en Melreese que se pavimentará por el estadio propuesto, local comercial, oficinas y espacio hotelero.

Y de acuerdo con Russell y los administradores, las medianas viales no contarán, debe ser un verdadero espacio de parque que incluso un niño pueda reconocer fácilmente.

“Tiene que pasar la prueba para niños pequeños”, dijo Russell.

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