El escultor californiano David Best posa delante de una de las piezas que conforman su obra “Templo del tiempo”. La obra está hecha de miles de piezas de contrachapado, combinadas con técnicas de marquetería o recortadas siguiendo motivos inspirados en culturas asiáticas y diseñado para ser consumido por el fuego.
El escultor californiano David Best posa delante de una de las piezas que conforman su obra “Templo del tiempo”. La obra está hecha de miles de piezas de contrachapado, combinadas con técnicas de marquetería o recortadas siguiendo motivos inspirados en culturas asiáticas y diseñado para ser consumido por el fuego. Giorgio Viera EFE
El escultor californiano David Best posa delante de una de las piezas que conforman su obra “Templo del tiempo”. La obra está hecha de miles de piezas de contrachapado, combinadas con técnicas de marquetería o recortadas siguiendo motivos inspirados en culturas asiáticas y diseñado para ser consumido por el fuego. Giorgio Viera EFE