Sur de la Florida

Esa luna de miel en Cuba les costó años de cárcel... y el caso no ha terminado

Un catamarán de 40 pies que fue robado de los Cayos de Florida en marzo apareció en Cuba dos días después. Las autoridades cubanas arrestaron a una pareja de Big Pine Key que estaba en el barco.
Un catamarán de 40 pies que fue robado de los Cayos de Florida en marzo apareció en Cuba dos días después. Las autoridades cubanas arrestaron a una pareja de Big Pine Key que estaba en el barco.

Esa luna de miel que empezó en los Cayos de Florida terminó en la cárcel.

Un juez federal condenó el lunes a una pareja de los Cayos a dos años y medio de prisión por robar un catamarán de 40 pies con el que se fueron para Cuba en busca de una aventura romántica en alta mar tras renunciar a sus trabajos.

La fiscalía había pedido la mitad de esa sentencia.

En lugar de una luna de miel, Aaron Burmeister y Ashley McNeil pasaron seis meses en una cárcel cubana antes de ser expulsados de la isla en un avión a Estados Unidos en septiembre de 2018.

“Fueron detenidos en parte porque habían ingresado a Cuba sin permiso, pero las autoridades cubanas también negociaron para que los acusados fueran devueltos a Estados Unidos para enfrentar esos cargos”, escribió el Asistente Auxiliar Especial del Fiscal de Estados Unidos, Philip Jones, en una moción a la corte.

Burmeister, de 46 años, y McNeil, de 32, ambos se declararon culpables de robar el barco el 13 de noviembre.

Cada uno le pidió al juez del Tribunal de Distrito de Estados Unidos, James Lawrence King, que les acreditara los seis meses que pasaron detenidos en Cuba. Pero King les negó las mociones y les dio el tiempo máximo recomendado por las pautas de sentencia.

Después de salir de la cárcel, ambos estarán bajo supervisión judicial por tres años. El juez recomendó que tanto Burmeister como McNeil completen un programa de abuso de sustancias.

La pareja de Big Pine entró en un kayak a Newfound Harbor, cerca de Big Pine Key, el 30 de marzo de 2018, donde estaba amarrado el barco.

También admitieron que sabían que el velero no era una propiedad abandonada, después de haber dicho al principio que pensaban que lo era, debido a su buen estado. Durante el viaje se dieron cuenta que lo habían robado pero siguieron la travesía.

Querían ir a las Bahamas pero terminaron en Cuba. El 1 de abril del 2018, las autoridades cubanas informaron a la Guardia Costera de Estados Unidos que el buque había sido detenido. Fueron arrestados cerca de la ciudad turística de Varadero, en la costa norte de Cuba.

Ambos se confesaron de inmediato.

“McNeil declaró que después de abastecerse de combustible en Cuba, tenían planes de regresar a Florida luego de ‘tomar una luna de miel ‘ esperaban regresar el barco al lugar donde lo encontraron y evitar cualquier problema”, según la denuncia penal.

La pareja no ha terminado en la corte federal.

El 1 de abril, King determinará cuánto deben restituir al propietario del barco, Héctor Cisneros. Una estimación aproximada del daño llegó a $69,728, incluyendo piezas y mano de obra. Cisneros dijo que pagó $350,000 por el motor diesel del Admiral Twin del 2009 con el nombre de Kaisosi.

Gran parte del daño se debió a la exposición al sol y la intemperie, según el topógrafo marino Michael Grant.

Cisneros atribuyó a las redes sociales la ayuda que recibieron las autoridades para encontrar el barco robado.

El Kaisosi fue hallado en parte por una red de navegantes que vigilan los buques robados y usan radio de alta frecuencia y las redes sociales para mantenerse en contacto.

“Si no fuera por las redes sociales y la comunidad de navegantes en general, quién sabe qué podría haber sucedido”, dijo en abril del 2018.

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