Sur de la Florida

Empresarios venezolanos en Miami dispuestos a ayudar en la reconstrucción de su país

Los empresarios venezolanos en Miami aguardan esperanzados un posible cambio político en Venezuela que, de concretarse y con reglas claras de juego, atraería un flujo importante de capitales a un país que requiere con urgencia cuantiosas inversiones.

Aunque consideraron que es muy pronto para decidir si procederán a repatriar sus capitales, la mayoría de los empresarios entrevistados por el Nuevo Herald dijeron que tienen la disposición de ayudar en el proceso de reconstrucción de su país.

“En este momento es un poco prematuro tomar decisiones en ese sentido”, dijo Mauricio Tancredi, presidente de la Cámara de Comercio Venezolana-Americana (Venezuelan Chamber), quien aseguró que “muchos estarían dispuestos [a regresar] bajo unas condiciones favorables, de manera que puedan instalar sus compañías o retomar emprendimientos bajo un marco jurídico justo y que ampare a los empresarios y a los trabajadores”.

Algunos de los escollos que afectan los negocios en la nación petrolera son el férreo control cambiario impuesto durante años, que ahora el régimen de Nicolás Maduro parece estar liberando a cuenta gotas; las expropiaciones de empresas; una ley de inamovilidad laboral vigente desde el 2015, y una galopante hiperinflación que el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica en 10,000,000 por ciento para el 2019.


Y la incertidumbre política se mantiene puesto que Maduro continúa al frente del gobierno al asumir un periodo de seis años el 10 de enero pasado, a pesar de que gran parte de los venezolanos y de la comunidad internacional rechazó su investidura por considerar fraudulentas las elecciones presidenciales de mayo de 2018 en las que se reelegió.

El titular de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, asumió la presidencia interina de Venezuela el 23 de enero y fue reconocido como presidente encargado por gran parte de la comunidad internacional, incluyendo a Estados Unidos, Canadá, la mayoría de las democracias latinoamericanas y más de 20 países europeos.

“La verdad, no es fácil implementar emprendimientos en ninguna parte y menos en un país como Venezuela, que tiene en este momento todas las avenidas trancadas”, dijo Tancredi en una entrevista.

El FMI calcula que habrá una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) del 5 por ciento y una caída de un 18 por ciento de la economía, mientras que el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) de Venezuela ha dicho que más de 8,000 empresas han cerrado en los últimos años.


Los empresarios venezolanos consultados por el Nuevo Herald consideran que debe existir una combinación de factores para invertir de nuevo en Venezuela: estabilidad económica, seguridad jurídica y personal e incentivos.

Raúl Leoni, propietario y director ejecutivo de las compañías Brat’s International Realty Corp. y Zelioz Group LLC, dijo que es fundamental suministrar seguridad jurídica a quienes desean regresar al país con sus capitales.

“Con un cambio de gobierno que reconozca las libertades económicas, las libertades jurídicas y la democracia, inmediatamente habrá un importante flujo de capitales, no solo venezolanos, sino internacionales, porque en Venezuela hay una posibilidad de crecimiento extraordinario después de estos 20 años de calamidad que hemos tenido”, aseguró.

Leoni enfatizó que “esos capitales llegarán desde el primer día en que existan las condiciones de libertad (...) Ese flujo de capitales llegará tan pronto alumbre la luz en Venezuela”.

Luis Enrique Nieto, presidente de Orbito LLC, coincidió en la necesidad de eliminar el control cambiario, ofrecer seguridad jurídica y estabilidad monetaria. “Todos tenemos la intención de volver algún día, habría que ver en qué sectores se requiere de mayor ayuda para la reactivación del país y las condiciones para participar”.


Leoni dijo que hay grandes oportunidades en el sector industrial, petrolero, inmobiliario, de la salud, agroalimentario, eléctrico e infraestructura, entre otros, que requieren, además, inversión extranjera “porque en este momento no hay capitales nacionales para invertir en montos elevados”.

El empresario, que tiene 20 años viviendo en Estados Unidos, dijo que el Estado venezolano debe diseñar una política en varias fases, la primera para una inmediata atención de las necesidades más importantes, en especial en el campo de la salud y la infraestructura.

Luego debe realizar un inventario sobre cuáles son las necesidades más urgentes a mediano plazo y hacer una planificación tanto financiera como de trabajo.

“Se deben asumir en un plazo a cuatro o cinco años las labores de la recuperación de la industria petrolera, de las empresas básicas, la privatización de todas las empresas que fueron estatizadas y que hoy en día lo que dan son pérdidas, la producción alimentaria”, precisó.

Los negocios y el arraigo

Aun cuando los empresarios dicen estar listos para ayudar en la reconstrucción de Venezuela, el regreso dependería, además de las condiciones mencionadas, de cuán arraigados están en Estados Unidos o en otros países donde se vieron obligados a empezar desde cero huyendo de la grave crisis de su país.

El presidente de la Venezuelan Chamber dijo que ese organismo comenzó a tener un mayor número de afiliados a partir del 2012, cuando se registró un “quiebre importante” en el control de precios que propició el desabastecimiento de alimentos y medicinas, lo que a su vez impulsó la inseguridad jurídica y personal.

“Eso llevó a mucha gente a pensar en el famoso plan B: déjame irme a ver cómo me va en EEUU, República Dominicana, Perú, Colombia e incluso países tan lejos como Australia y Hong Koong”, comentó Tancredi.


En la actualidad la cámara tiene cerca de 300 afiliados, creció más del 50 por ciento en el 2018 debido a la nueva emigración venezolana a Miami y otros estados y espera crecer en igual porcentaje este año. Más de 400,000 venezolanos en Estados Unidos tienen empresas o trabajan en las compañías de otros coterráneos, de acuerdo con cifras de los últimos años mencionadas por el empresario.

“Si van a regresar, eso va a depender de cuán arraigados están en Estados Unidos. Yo conozco gente que tiene 15 años aquí y está dispuesta a irse mañana y hay personas que tienen año y medio y dicen que no se van. Eso va a depender de la confianza que el nuevo gobierno implante en la nueva Venezuela”, dijo.

Tancredi dijo que se fue del país por la situación y en especial por sus hijos, pero mantiene su empresa en el sector ferretero desde hace 25 años en Venezuela, al tiempo que realiza operaciones similares en Miami.

“A pesar de que no está operando de forma óptima como estuvo hasta el 2012, la empresa continúa con una importante cantidad de empleados, pero no ha sido nada fácil porque eso [seguir operando en esas circunstancias] ha conllevado una pérdida en márgenes de ganancias”, indicó.

Nieto, quien tiene 10 años en Florida, tuvo que cerrar en Venezuela su empresa de desarrollo de programas de computación que prestaba servicios a grandes compañías, al sector bancario y a hoteles. Ahora se dedica al área de iluminación con luces LED para el ahorro de energía.


“Me visualizo no regresando, sino desarrollando actividades para el crecimiento del país, bien sea aportando conocimientos o capitales en sociedad”, dijo, al precisar que retornar significaría comenzar por tercera vez desde cero su carrera empresarial.

El empresario se mostró cauteloso con la actual situación en su país. “Uno está cansando de soñar, de triunfalismo, hay que esperar que las cosas se den como son”, dijo. “Hay que esperar que esto realmente se consolide. Creo que cuando eso pase, al día siguiente agarro un avión y me voy para allá a ver cómo puedo ayudar y la intención no es que uno vaya a lucrarse de las calamidades y la misera que hay allá. Al contrario, es ver cómo se puede generar empleos, negocios, soluciones y por supuesto todo ello tiene como contrapartida que debe haber un ingreso, una utilidad”, añadió.

Leoni dijo que su esposa y él quieren regresar lo antes posible, pero las personas en general que han “echado raíces” no pueden desprenderse de ellas de la noche a la mañana.

El empresario aunque regrese a Venezuela no debe cerrar sus operaciones en el extranjero porque eso ayudará a que tenga los activos y recursos necesarios para ayudar a Venezuela, dijo Leoni.

”La vuelta a la patria va a ser poco a poco, porque primero si nosotros, los casi 3 millones que estamos afuera, regresamos de inmediato eso puede generar una crisis de proporciones incalculables. Los que estén afuera que sigan ayudando a sus familiares con sus remesas de manera que la crisis se vaya paliando con el tiempo”, sugirió.

Periodista y editora con especialización en diferentes áreas incluyendo América Latina, judicial, negocios y temas locales relacionados con la comunidad latinoamericana en EEUU. Gran parte de mi carrera la he desarrollado en agencias internacionales de noticias.


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