Sur de la Florida

Alberto Gutman, popular legislador estatal por Miami, fallece a los 60 años

El entonces representante estatal Al Gutman celebra con sus partidarios tras derrotar a Gus García y ganar la reelección en 1998.
El entonces representante estatal Al Gutman celebra con sus partidarios tras derrotar a Gus García y ganar la reelección en 1998. Miami Herald file

Alberto “Al” Gutman, ex legislador estatal por Miami cuya poderosa carrera política terminó cuando fue condenado a prisión por estafa al Medicare, falleció a los 60 años.

El ex senador estatal republicano fue objeto durante años de investigaciones penales y de ética antes de su encausamiento en 1998. Pero se mantuvo como una figura muy querida por sus electores y ganó la relección mientras enfrentaba un juicio penal.

Gutman terminó declarándose culpable y fue sentenciado a cinco años en una prisión federal. Fue liberado en el 2003 y vivió el resto de su vida fuera del candelero público trabajando en Cigar Crafters, en La Pequeña Habana.

“Le encantaba ayudar a la gente y nunca pedía nada a cambio”, dijo el lunes su hermano, Jorge Gutman. “Lo extrañamos tremendamente”.

La familia declinó ofrecer más información y no dijo de qué había fallecido el 16 de febrero.

Encantador y buen trabajador, Gutman todavía tenía muchos amigos en los círculos políticos del sur de la Florida, y ofrecía asesoría informal y consejos a muchos.

“Tenía ese carisma. Todo el mundo adoraba a Al. Cualquiera que conociera a Al automáticamente se convertía en su amigo. Era ese tipo de persona”, dijo Tomás P. Regalado Jr., presentador de TV Martí e hijo del ex alcalde de Miami.

Gutman nació el 4 de enero de 1959, en Guanabacoa, Cuba. Su familia huyó al sur de la Florida en 1965 y Gutman se crió en Miami Beach.

Asistió al entonces Miami-Dade Community College y se graduó de la Universidad de Miami en 1982. En los años 1980 tuvo un negocio de importación y exportación y una distribuidora de caramelos; después fue vicepresidente de FaxMed, una farmacia de Miami.

Gutman fue elegido inicialmente a la Cámara de Representantes de la Florida en 1984 por una zona que abarcaba el este de La Pequeña Habana, Overtown y South Beach. Tenía solamente 25 años y era parte de una ola de legisladores hispanos elegidos a Tallahassee ese año.

Su lema de campaña subrayaba sus raíces: “De Guanabacoa a Tallahassee”.

Gutman ganó ese escaño cinco veces más antes de ser elegido al Senado estatal en 1992. Cubano y judío, Gutman era considerado un defensor incansable de muchos electores.

En su oficina de distrito en La Pequeña Habana, Gutman siempre tenía pastelitos y café para las personas que necesitaban ayuda para solicitar beneficios federales, la ciudadanía y atender otros asuntos.

“Cuando llegábamos a la oficina por la mañana ya había una fila de personas. Eran parte de su familia”, dijo Lubby Navarro, una de sus ayudantes a mediados de los años 1990 y ahora miembro de la Junta Escolar de Miami-Dade.

Gutman hizo de combatir la delincuencia, especialmente contra los ancianos, uno de sus temas principales. En 1996 copatrocinó un proyecto de ley que eliminó la prescripción de tres años en casos de delitos graves que terminaran en muerte. La ley se aprobó en honor a Víctor Palada, de 9 años, a quien un conductor atropelló cerca del Orange Bowl.

“Si alguien atropella a otra persona, o tiene un accidente en una embarcación, y huye del lugar de los hechos, cae dentro de esta guía”, dijo Gutman.

Pero sus críticos lo consideraban un político implacable que usó su posición para beneficiarse él mismo y a sus aliados.

A lo largo de los años enfrentó numerosos escándalos vinculados con sus asuntos de negocios. Por ejemplo una reguladora estatal se quejó de que Gutman amenazó con hacer que la despidieran si multaba a una instalación que más tarde se convirtió en cliente de su farmacia. Gutman negó la alegación.

En 1995, Gutman renunció a la presidencia de la Comisión de Servicios Médicos del Senado estatal después de recibir honorarios de $500,000 por coordinar la venta de una organización médica y tratar la coordinar la venta de otros HMO.

Pero las investigaciones no llegaron a ninguna parte, algo que de lo que Gutman se enorgullecía.

“A la prensa parece que le gusta atacarme, con malicia o por ignorancia, no sé”, dijo Gutman en una entrevista con el Miami Herald. “Pero las distorsiones han sido tan grandes, sabiendo los hechos, que quedan irreconocibles después que los medios lo procesan”.

Un asesor político dijo: “En su distrito, ser atacado por el Miami Herald se considera un honor”.

Pero su carrera se vino abajo en 1998, cuando las autoridades federales lo encausaron a él y a su esposa como parte de lo que entonces fue la mayor investigación de estafa al Medicare.

Los investigadores dijeron que Gutman tenía dos compañías de servicios médicos a domicilio con pacientes inexistentes y documentos falsificados para estafar a los contribuyentes casi $2 millones entre 1990 y 1992. En el juicio, los coacusados dijeron a los jurados Gutman entregaba registros médicos falsificados, pagaba a médicos corruptos, aceptaba pagos ilegales en efectivo y alentó a testigos del jurado de instrucción a que mintieran y ocultaran evidencias.

El FBI también lo grabó en video tratando de influir sobre testigos y discutiendo como obstaculizar la investigación federal.

Gutman decidió declararse culpable a mediados del juicio. Su esposa, Marci Gutman, fue condenada a seis meses de arresto domiciliario tras declararse culpable.

Los fiscales recomendaron una sentencia de dos años de prisión, pero el juez federal de distrito Alan Gold lo condenó en 1999 a cinco años, criticando al senador por sus “mentiras” al tiempo que era presidente de la Comisión de Justicia Penal del Senado.

“Como sociedad, aborrecemos que ignoren de tal manera nuestra confianza”, escribió Gold en la orden de sentencia. “Eso afecta en lo más profundo la confianza en nuestra forma representativa de gobierno”.

Gutman fue liberado en el 2003 y trató de que le anularan la declaratoria de culpabilidad, arriesgándose a que los fiscales trataran de enjuiciarlo de nuevo y lo encarcelaran más tiempo. “El fin de todo esto es limpiar su nombre y el de su familia” dijo en ese momento su abogado, Henry Ferro. “Él es inocente”.

La jueza federal Cecilia Altonaga se negó.

Después de ser liberado, comenzó a trabajar en Cuban Crafters, una tabaquería popular entre la gente de poder en Miami.

Juan-Carlos Planas, abogado y ex legislador estatal, conoció a Gutman cuando era alumno de la Universidad Estatal de la Florida y hacía un internado en la Legislatura en los años 1990. En el 2012, Planas ayuda a organizar una conferencia de la National Fragile X Foundation, un grupo que apoya a familias que tienen a alguien con el llamado síndrome del X frágil, una afectación genética que afecta el desarrollo intelectual.

Gutman donó habanos para una subasta silenciosa para recaudar dinero a beneficio de la fundación. Incluso mandó a imprimir anillos para puros con el nombre de la fundación.

“La generosidad del hombre fue fenomenal”, dijo Planas.

A Gutman le sobreviven sus hijas Lauren y Ilana; su madre, Gena; sus hermanos, José y Jorge Gutman, y sus tíos Sergio y Rodolfo.

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