Sur de la Florida

Miami Beach rechaza impuesto para programas contra la violencia y a favor de los desamparados

Alfonso es un desamparado que vive en las calles de Miami Beach. La Comisión municipal rechazó el miércoles la ampliación de un impuesto de 1 por ciento a los alimentos y las bebidas en restaurantes que habría recaudado millones para servicios a los desamparados.
Alfonso es un desamparado que vive en las calles de Miami Beach. La Comisión municipal rechazó el miércoles la ampliación de un impuesto de 1 por ciento a los alimentos y las bebidas en restaurantes que habría recaudado millones para servicios a los desamparados. cjuste@miamiherald.com

Un esfuerzo por implementar en Miami Beach y Bal Harbour el impuesto condal a las comidas y bebidas a beneficio de los desamparados y programas contra la violencia fracasó el miércoles por la noche.

La Comisión de Miami Beach rechazó una resolución que exhortaba a la Legislatura de la Florida a ampliar un impuesto del 1 por ciento que se grava a las cuentas en restaurantes para incluir a Miami Beach, que en este momento está exento del impuesto. Bal Harbour y Surfside, jurisdicciones también exentas, habían indicado que querían que Miami Beach tomara la iniciativa antes de estudiar resoluciones similares.

El Miami-Dade Homeless Trust, que administra los fondos que genera el impuesto del 1 por ciento que se cobra en otras 32 municipalidades del condado, indicó que necesita más dinero para dar vivienda permanente a los desamparados. El fideicomiso calcula que el impuesto en esas tres ciudades generaría unos $6.5 millones al año para apoyar a las personas más vulnerables de la zona. El 85 por ciento del impuesto va al Homeless Trust y el 15 por ciento restante financia programas contra la violencia doméstica.

“Aunque tengo ingresos para seguir con lo que hacemos, para eliminar el desamparo nos hacen falta más recursos”, dijo Ron Book, director de la junta directiva del Homeless Trust.

Book apeló el miércoles a la Comisión de Miami Beach para que apoyara la implementación del impuesto. Los comisionados también escucharon peticiones de antiguos desamparados que se han beneficiado de los servicios del Homeless Trust, entre ellos Anita Martin, quien dijo que vivió varios años en las calles de Miami Beach, alimentándose de las sobras de los hoteles, antes de recibir asistencia.

“Creo que un centavo más beneficiaría a muchas personas”, dijo Martin.

Earnest Trotman, ahora chef pero quien fue desamparados en Miami Beach, también habló a favor del impuesto.

“Ruego porque este impuesto se implemente porque en las calles hay otras personas que pasan por lo que pasé yo y están esperando ayuda”, dijo.

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El albergue Lotus House para mujeres y niños desamparados se inauguró en Overtown hace poco más de un año. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

Pero grupos de negocios se opusieron a agregar otro impuesto a las facturas de restaurantes. El impuesto condal se aplica a los restaurantes con licencia para vender alcohol y tienen ingresos mayores de $400,000 al año, excepto los restaurantes ubicados en los hoteles.

El gravamen de 1 por ciento significaría un $1 extra en una cuenta de $100, pero eso aumentaría a 10 por ciento el impuesto gravado a las cuentas —el mayor impuesto a comidas y bebidas en el estado— porque en Miami Beach ya se paga un impuesto municipal de 2 por ciento en los restaurantes. Miami Beach, Surfside y Bal Harbour quedaron exentos inicialmente del impuesto condal cuando la Legislatura lo creó en 1993 porque ya cobraban impuestos específicos en los restaurantes para financiar servicios municipales.

“Nos solidarizamos con las necesidades de los desamparados, pero no pensamos que sea ni justo ni objetivo singularizar a un solo sector, los restaurantes, para generar todo ese dinero”, dijo Lynne M. Hernández, directora regional para el sur de la Florida de la Restaurant & Lodging Association’ estatal, en una carta dirigida a los comisionados. “Esto afecta la capacidad de los negocios y restaurantes locales para competir con restaurantes en el resto del condado”.

Jerry Libbin, presidente de la Cámara de Comercio de Miami Beach, se hizo eco de esas preocupaciones y dijo a los comisionados que la cámara se opone a imponer la carga de financiar los programas para los desamparados “solamente sobre los restaurantes”, en vez de usar los impuestos al turismo u otras fuentes de dinero para pagar esos servicios.

Los comisionados no votaron el miércoles sobre la resolución, después que el patrocinador, el comisionado Ricky Arriola, no consiguió el apoyo de ningún otro comisionado. En su lugar, los comisionados aprobaron enviar la propuesta al comité de Finanzas para discutir el asunto, además de otras consideraciones para mejorar los servicios a los desamparados.

Aproximadamente una tercera parte del presupuesto de $61 millones del Homeless Trust sale del impuesto a los restaurantes. Aunque la cantidad de personas sin hogar en Miami-Dade ha bajado de aproximadamente 8,000 hace dos decenios a poco más de 1,000, según la encuesta anual del Trust, la agencia no tiene fondos suficiente para ofrecer vivienda permanente a todos los necesitados, dijo Book. Esa cifra no incluye a las personas que ya están acogidas en albergues, unas 2,600, ni las más de 8,000 e viviendas permanentes coordinadas por el Homeless Trust. Tampoco hay capacidad suficiente en los albergues de Miami-Dade para víctimas de la violencia doméstica, según defensores.

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José Montesinos duerme una siesta el 10 enero del 2019 en el Lummus Park de South Beach, donde un nuevo fiscal municipal se ha dedicado a acusar a desamparados de infracciones menores. Carl Juste cjuste@miamiherald.com

El Trust emplea un modelo que prioriza encontrar vivienda permanente a los desamparados antes de abordar otros problemas, como drogadicción y desempleo. Book dijo que el modelo ha resultado muy exitoso, pero es costoso: aproximadamente $17,000 al año para ofrecer servicios de apoyo a una sola persona.

El Trust estima que 15 por ciento de los desamparados que viven en las calles de Miami-Dade están en Miami Beach. Pero Miami Beach dijo que según sus cifras, 95 por ciento de los desamparados de la ciudad vienen de otras partes.

Aunque Miami Beach tiene sus propios servicios para los desamparados y no contribuye al Homeless Trust, la organización entrega unos $100,000 para los desamparados de esa ciudad a través de donaciones.

Si el impuesto de 1 por ciento se ampliara a Miami Beach, la ciudad recibiría fondos del Homeless Trust para sus programas y pudiera usar los $1.8 millones que gasta actualmente en servicios a las personas sin hogar en otros programas, dijo Book.

Un esfuerzo por lograr que la Comisión de Miami Beach apoyara la ampliación del impuesto fracasó en el 2017. Pero esta vez, funcionarios electos agregaron un incentivo: un donante local prometió $10 millones para los desamparados si la ciudad aceptaba apoyar el impuesto de 1 por ciento.

El ex urbanista y filántropo Martin Z. Margulies prometió $10 millones al Lotus Endowment, que financia el albergue Lotus House, para comprar edificios de apartamentos con el fin de ofrecer vivienda a largo plazo a los desamparados de Miami Beach, con el entendimiento de que la ampliación del impuesto a los restaurantes se dedicaría a pagar costos y servicios a las personas sin hogar.

“Los $10 millones son solamente el comienzo para que estas personas tengan vivienda, pero la ciudad tiene que hacer su parte”, dijo Margulies.

Varios turistas que recorrían Lincoln Road el martes por la mañana dijeron que no les molestaría pagar un poco más para una buena causa.

“A nosotros nos parece bien”, dijo Vivian García, una brasileña que estaba de visita con su esposo. La familia García ha visitado Miami Beach muchas veces a lo largo de los años y dijo que los desamparados son un problema visible en la zona. En Brasil también hay desamparados, dijo García, pero no existe un impuesto especial para solucionar la situación.

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