Sur de la Florida

Donan miles de dólares a ex prisionera de Castro que ahora enfrenta desalojo en Miami

Prisionera política cubana lucha en Miami por conservar su casa

Ana Rodríguez, una ex prisionera política que sufrió por décadas en las cárceles de Cuba, vuelve a luchar por la supervivencia; esta vez, por conservar su casa.
Up Next
Ana Rodríguez, una ex prisionera política que sufrió por décadas en las cárceles de Cuba, vuelve a luchar por la supervivencia; esta vez, por conservar su casa.

Ed Goldfarb entraba a una reunión el martes por la mañana cuando los correos electrónicos comenzaron a llegar, uno tras otro, todos informándole sobre las donaciones a la campaña GoFundMe que él creó el 4 de marzo para ayudar a Ana Rodríguez, una ex prisionera política cubana que sufrió por 19 años en las cárceles de Fidel Castro y que ahora enfrenta desalojo en Miami.

“Oh, sí”, pensó con alivio. “La gente se está dando cuenta de que esta era una mujer muy, muy, muy especial y quieren ayudar”.

Las notificaciones, que comenzaron después de que use publicara en The Miami Herald y el Nuevo Herald un artículo sobre la lucha de Rodríguez, no tenían fin. Para la noche, más de 100 personas habían prometido casi $8,000. Los mensajes de los donantes explicaban que la valentía de Rodríguez fue lo que los motivó a luchar por la democracia en la isla.

“Esta valiente mujer sobrevivió la atrocidad del comunismo y merece vivir el resto de su vida en paz, comodidad y seguridad”, escribió Stephanie Kienzle.

“Su historia me recuerda a mi madre”, dijo Guillermo Martínez. “La vida en el exilio estuvo marcada para siempre por el daño hecho por la revolución”.

“¡Debería ser el deber de todos los cubanos!”, escribió Josefina Carrillo.

Un buen samaritano en particular, que solicitó el anonimato, se comprometió a tratar de hacer los arreglos financieros para que la exiliada cubana pueda quedarse en su casa.

“Con suerte, la codicia no se interpondrá en el camino de una buena acción”, dijo el benefactor al Herald sobre el prestamista o los prestamistas.

Home02AnaRodriguezEKM.JPG
Ahora, a punto de cumplir 81 años, con casi todos sus amigos muertos, Rodríguez ha perdido mucho de su espíritu de batalla. Con una voz susurrante – la vejez ha afectado parte de las cuerdas vocales – suena casi resignada a perder su casa. Emily Michot emichot@miamiherald.com

Goldfarb es un agente de bienes raíces que conoció a Rodríguez, quien ahora tiene 80 años, en noviembre pasado cuando visitó su casa en vías de ejecución inmobiliaria -ubicada cerca de la Calle Ocho y Le Jeune, en Miami- para tomar algunas fotos y ayudar al banco a venderla.

Sus planes cambiaron bruscamente cuando notó la cubierta de un libro colgado en la pared que Rodríguez le dijo era la historia de sus experiencias en las cárceles cubanas. La prisionera política le contó todo lo que le ocurrió desde que fue arrestada por la Seguridad del Estado Cubana en 1961 y sentenciada a 30 años que le impusieron, aun antes de ser condenada por el tribunal, por rebelarse contra el régimen de Castro.

Después de casi dos décadas en las cárceles de la isla, Rodríguez fue liberada y logró mudarse a Miami.

Goldfarb hizo algo que nunca había hecho en sus 29 años de profesión: le prometió a Rodríguez que haría todo lo posible para evitar que ella tuviera que vivir en su carro.

Antes de dedicarse a los bienes raíces, Goldfarb se ganaba la vida en publicidad y relaciones públicas. Conoce muy bien el poder de difundir información correctamente. Fue entonces que pensó: “Ya no soy un agente de bienes raíces. He regresado a las relaciones públicas “.

Le dijo a Rodríguez: “Si podemos hacer que los medios de comunicación nos respalden, podemos salvar su hogar”.

Books03AnaRodriguezEKM.JPG
Ana Rodríguez sufrió en las cárceles de Cuba como prisionera política. Su vida sobre las crueldades en las prisiones castristas ha quedado plasmada en el libro “Diario de una sobreviviente”. Emily Michot emichot@miamiherald.com

Goldfarb pensó que había tiempo para salvar la casa de la mujer, pero luego descubrió que Rodríguez iba a ser desalojada a fines de marzo, por lo que aceleró sus esfuerzos. Estimó que la cubana necesitaba unos $300,000 para quedarse en su hogar. Envió comunicados de prensa, hizo llamadas y revisó registros judiciales para rastrear el historial de la propiedad.

También contactó al Miami Herald, donde, por casualidad Glenn Garvin, el autor del libro exhibido con orgullo en la casa de Rodríguez, era periodista y columnista por mucho tiempo. Titulado Diario de una sobreviviente, el libro se publicó en 1992 y describe los horrores que Rodríguez padeció tras las rejas como prisionera política en Cuba, incluyendo violencia y hambruna. Garvin escribió sobre su situación actual en el artículo publicado el martes.

“Las cosas están sucediendo muy rápido, veamos qué sucede”, manifestó Goldfarb sobre las donaciones. “Parece que vamos a tener éxito”.

Cuando los donantes acudieron al rescate de Rodríguez el martes, dijo que no se sorprendió. Esperaba que la comunidad cubana se uniera para ayudar a esta “heroína”. Y así fue, con gran éxito.

Rodríguez, en cambio, se quedó anonadada cuando escuchó la noticia.

“Me emocioné mucho, pero al mismo tiempo comencé a recordar todas las cosas malas, las injusticias y los agravios que me habían hecho en el pasado, y no podía creer que algo tan bueno estuviera sucediendo ahora”, dijo Rodríguez.

No se considera una heroína. “Creo que cumplí con mi deber. Eso es todo”, dijo.

Manifestó que Goldfarb es el “verdadero héroe de la película” y al que más agradece por haber asumido su lucha con pasión.

“Creo que se va a lograr, pero si se logra o no se logra, esto me dice cosas muy lindas sobre los seres humanos”, dijo. “Esto me muestra que todavía hay esperanza en el mundo”.

  Comentarios