Sur de la Florida

Planean ampliar centro de detención de niños migrantes de Homestead

Dan a conocer video de Refugio Temporal para Niños de Homestead

En el video dado a conocer por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos se puede ver cómo es la vida de los menores en el Refugio Temporal para Niños sin Acompañantes de Homestead, donde viven 1,200 niños inmigrantes.
Up Next
En el video dado a conocer por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos se puede ver cómo es la vida de los menores en el Refugio Temporal para Niños sin Acompañantes de Homestead, donde viven 1,200 niños inmigrantes.

Objeto de fuertes críticas en el debate nacional sobre las políticas de inmigración, un centro de detención para menores no acompañados en Homestead será ampliado nuevamente para atender a la gran cantidad de niños migrantes bajo custodia federal.

El gobierno anunció esta semana que una que un antiguo recinto de Job Corps, de 75 acres, que reabrió el año pasado como centro para menores migrantes detenidos en la frontera será ampliado nuevamente en abril a más del doble de la capacidad que tenía al comienzos de este año. Para finales de este año, la Oficina de Reasentamiento de Refugiados planea albergar un máximo de 3,200 menores en el centro “temporal”.

La ampliación de 850 camas —la segunda del 2019— ocurre en momentos de una mayor retórica del presidente Donald Trump en materia de inmigración, y en momentos que el Departamento de Seguridad Nacional de prepara para lo que dicen es un número sin precedente de niños que llegan solos desde Centroamérica y México a la frontera. Al anunciar la medida, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), que supervisa el reasentamiento de refugiados, explicó que planea tener que hacerse cargo de los menores durante un período largo.

“Sobre la base del aumento que se proyecta, HHS se prepara para que la necesidad de una mayor cantidad de camas se mantenga”, indicó la agencia.

El HHS subrayó que ninguno de los aproximadamente 2,000 menores albergados hoy en Homestead, ni los que se espera que ocupen las nuevas camas, fueron separados de sus familias. La agencia agregó que no amplía el albergue de Homestead para acomodar a menores que antes estuvieron en la ahora cerrada instalación de Tornillo, Texas, que era el único otro albergue “temporal” para menores migrantes en el país.

Pero la ampliación del albergue de prácticamente garantiza que el complejo se mantenga como un símbolo nacional de la lucha por las políticas dura de inmigración de Trump hasta bien avanzado este año y probablemente la campaña presidencial del 2020.

“En vez de ampliar Homestead, tenemos que adoptar rápidamente políticas que aceleren la liberación y la reunificación, alienten a que patrocinadores se hagan cargo [de esos menores] sin temores o repercusiones legales, y aseguren la cantidad de personal y recursos necesarios para atender a personas jóvenes”, dijo la representante federal Debbie Wasserman Schultz, demócrata por Weston, en un comunicado. “La solución a largo plazo es una reforma integral del sistema de inmigración”.

Inicialmente convertido de un campus de Job Corps a un albergue para niños migrantes con 850 camas durante el gobierno de Barack Obama, la instalación pronto tendrá que manejar aproximadamente cuatro veces esa capacidad. El centro ha atendido a un total de 8,300 menores desde que Trump lo reabrió hace un año para aliviar el estrés sobre recursos federales provocados por la política, ya eliminada, de separar a los menores de sus padres en la frontera con México, según el HHS.

Los menores migrantes bajo custodia federal que son enviados a Miami terminan en albergues más pequeños dirigidos por organizaciones religiosas. Pero muchos adolescentes terminan en el centro después de huir de pandillas y la pobreza en Centroamérica. La Oficina de Reasentamiento de Refugiados indica que hasta el 1 de abril en el albergue había unos 2,000 menores de entre 13 y 17 años, tres cuartas parte de ellos varones.

Mientras tanto, el gobierno indica que la cantidad de menores no acompañados que cruza la frontera pudiera superar el máximo visto durante el gobierno de Obama. Unos 32,000 menos han sido transferidos a la custodia del HHS desde octubre, un alza de 50 por ciento en comparación con el mismo período del 2018, y está en camino de superar los 59,000 menores entregados a la agencia en el 2016.

Defensores de los inmigrantes dijeron el miércoles que los albergues como el Homestead son clave en el proceso de encontrar viviendas y familias para los niños que hacen un largo viaje desde Centroamérica y México hasta la frontera sur de Estados Unidos. Pero les preocupa que a los menores no los atiendan debidamente en instalaciones grandes y dijeron que están preocupados de que los menores en los albergues, donde ha habido reportes de miles de casos de agresión sexual, no reciban el trato adecuado.

“Entendemos que cuando la cantidad aumenta tiene que haber un lugar donde albergarlos a corto plazo”, dijo Wendy Young, presidenta de Kids in Need of Defense. “Sin embargo, tenemos preocupaciones sobre las instalaciones porque en general son muy grandes y no están creadas necesariamente para satisfacer las necesidades de estos menores”.

Young dijo que las políticas de inmigración de Trump están llevando a que los menores en cuestión pasen más tiempo en instalaciones como la de Homestead, donde el HHS dice que la estancia promedio es de 52 días. Wasserman Schultz dijo que una política del gobierno de Trump de enviar al ICE las huellas dactilares de los patrocinadores que vienen a hacerse cargo de los menores ha hecho que algunos familiares “tengan mucho miedo de presentarse como patrocinadores de los menores albergados en Homestead”.

La gran mayoría de los menores detenidos vienen de Honduras, El Salvador y Guatemala, los países del llamado Triángulo del Norte, a los que Trump ha promedito reducir la asistencia financiera. Trump también ha vacilado en su amenaza de cerrar la frontera con México, algo que según los defensores de los menores migrantes exacerbaría una situación ya estresante y peligrosa para miles de menores que tratan de entrar a Estados Unidos y pudiera complicar el proceso de solicitud de asilo.

Young dijo que los albergues funcionan mejor “solamente a corto plazo”.

“De otra manera, no es un buen modelo”, dijo.

El albergue de Homestead ha sido visitado repetidas veces por senadores y representantes federales, y recientemente fue escenario de una protesta sobre los problemas de inmigración. El mes pasado, manifestantes que presionaron al gobierno federal a cerrar la ciudad de tiendas de campaña en Tornillo, Texas, se centraron en el centro de Homestead, que es operado por una compañía con fines de lucro y está exento de supervisión local o estatal debido a que está ubicado en terrenos federales y a su estatus “temporal”.

  Comentarios