Sur de la Florida

El semáforo está en verde. ¡Dale, dale!

¿Está el semáforo en verde? ¡Dale!

¿Cansado de esperar detrás de conductores que no pisan el acelerador cuando el semáforo se pone en verde? ¿Qué haces para lidiar con este tipo de conductor?
Up Next
¿Cansado de esperar detrás de conductores que no pisan el acelerador cuando el semáforo se pone en verde? ¿Qué haces para lidiar con este tipo de conductor?

Cuando el semáforo se pone en verde, hay que avanzar.

¡Dale, dale!

Excepto en Miami, la ciudad de las excepciones en los hábitos sociales.

En la mayoría de los demás lugares, cuando el semáforo se pone en verde, la gente suelta el freno y pisa el acelerador.

Pero aquí, cuando la luz se pone verde, el chofer que está en primer lugar quizás no reacciona en lo absoluto, porque está distraído con su teléfono móvil, o se asombra de que la luz del semáforo cambie de color, como si fuera algo sobrenatural, o reacciona con toda la paciencia del mundo, como si fuera el único que espera para avanzar, o piensa que la luz quedará en verde por toda la eternidad, o en la tierra del sol y la humedad el tiempo no pasa.

¿Por qué tenemos que esperar tanto detrás de estas personas en la vía? ¿Tendrán los conductores de Miami, conocidos a nivel mundial por su incompetencia y mala educación, una mayor incidencia de — daltonismo?

De eso nada.

La causa básica es que están prestando atención a otra cosa, la característica dominante del llamado homo miamensis.

“La gente aquí sencillamente no presta atención: es una combinación de hablar, textear y soñar despiertos”, dijo Freddie Cruz, alto oficial de la Policía de Miami. “En una ciudad tan poblada, todos los conductores que no avanzan cuando ponen la verde agregan segundos extra a las demoras, y eso crea un efecto dominó en el tráfico”.

Demorarse en la luz verde no solamente agrava la congestión, sino que es una fuente de violencia en la vía. Los conductores que están apurados por llegar a algún lugar comienzan a tocar el claxon cuando el que va delante no adelanta. Ahí es cuando salen a relucir los bates de béisbol, los puños y los machetes.

La demora de los conductores al avanzar cuando el semáforo se pone en verde con flecha para hacer izquierda es la diferencia entre poder cruzar la intersección o tener que esperar varios minutos más, que se agregan a las horas que pasamos en el auto.

¿Cuánto tiempo se debe esperar antes de tocarle el claxon al conductor entretenido que tiene delante, cuando la luz verde dura un promedio de menos de 10 segundos? ¿Dos segundos? ¿Tres?

Estas son los insultos y reacciones más comunes:

“Este se está sacando los mocos”.

“Cómprate un helicóptero”.

“Pásame por arriba”.

La demora en la luz verde es solamente una de un amplio abanico de cosas particulares que suceden en el tráfico en Miami, donde los conductores no conocen o sencillamente no les interesan las normas. Por ejemplo, tenemos los que se apropian de la senda izquierda, que no conocen, o no les importa la norma de que solo se debe usar para ir más rápido o pasar a otro vehículo; gente que no usa los indicadores para doblar o cambiarse de senda, y los que encienden los intermitentes en cuanto caen cuatro gotas de lluvia, algo que la ley prohíbe.

La reacción normal de una persona a un estímulo anticipado, como que la luz pase de roja a verde, es de menos de un segundo y, cuando el conductor está alerta, menos de medio segundo. La mayor parte de ese tiempo es la fase de percepción, el tiempo requerido para quitar el pie del freno y pisar el acelerador, según un informe sobre tiempos de reacción de Marc Green, autor de Forensic Vision: With Applications to Highway Safety y una autoridad en los factores cognitivos en el comportamiento del conductor.

A manera de comparación, el tiempo de reacción al disparo de arrancada de Tory Bowie en los 100 metros planos en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016 fue de 0.112 segundos, ligeramente más que una décima de segundo.


Pero no todo el mundo es tan rápido, y hay otros problemas también: en Miami-Dade hay una cantidad enorme de semáforos no sincronizados en unas 3,000 intersecciones. Las autoridades están modernizando el sistema con la instalación de cámaras “inteligentes” que pueden cambiar el tiempo de secuencia de luces en respuesta al flujo del tráfico, pero resulta que las cámaras no entienden las inexplicables y agresivas maniobras de los conductores miamenses “que hacen lo que les da la gana y no se apegan ni a las reglas, las leyes ni la lógica”, dijo Frank Aira, jefe de señales de tráfico de la División de Transporte y Obras Públicas.

En algunos casos, la demora en la luz verde se debe a un exceso de precaución. Si usted acelera sin evaluar rápidamente la situación en la intersección, pudiera verse de repente ante un auto que no respetó la luz roja, u otro que demoró en hacer izquierda. Además, los peatones, que se lanzan a cruzar la calle exactamente cuando ponen la luz verde y hacen esperar a todos los demás. Y los vendedores callejero y limosneros que serpentean entre los vehículos y quienes impiden a ver el libre flujo del tráfico.

“El tiempo de reacción es complicado y lo afecta una gran cantidad de variables”, expresa Green en su informe. “Otro problema son las pantallas en los autos y los teléfonos móviles. No hay duda que ambos provocan demoras en el tiempo de reacción, de medio segundo o más, en dependencia de las circunstancias”.


La recién aprobada prohibición de textear al volante en la Florida, que entra en vigor el 1 de julio, debe aliviar la situación. Las personas que usan el móvil mientras conducen tienen ocho veces más probabilidades de chocar, y en 2018 en la Florida hubo 51,000 choques provocados por conductores distraído, según la AAA.

Textear al volante ahora es una infracción primaria. Esto significa que la policía puede detener y multar a un conductor por eso solamente, aunque no haya cometido otra infracción. La multa es de $30, más los costos del tribunal y tres puntos en la licencia, que aumenta a $60 la segunda vez en un período de cinco años. Ahora queda estrictamente prohibida la manipulación de dispositivos electrónicos en las zonas escolares o de trabajo en la vía. Los mensajes de emergencia están permitidos, al igual que textear mientras el auto está detenido, lo que significa que los que textean durante la luz roja podrán seguir haciéndolo.

“En cuanto una multa le afecte el bolsillo y el historial de manejo a los conductores, van a cambiar de hábitos”, dijo Cruz. “La nueva ley va a reducir los problemas de tráfico y a salvar vidas”.

  Comentarios