Sur de la Florida

Le negaron la entrada a un club por ser cubano. Hoy recibe premio junto a otros líderes de Miami

César L. Álvarez fue el primer abogado cubano que entró al bufete Greenberg Traurig, y bajo su dirección consiguió llevarlo al sexto lugar entre los más importantes del país. Hoy recibe el Premio de Excelencia Profesional y en los Negocios de FACE (Facts About Cuban Exiles).
César L. Álvarez fue el primer abogado cubano que entró al bufete Greenberg Traurig, y bajo su dirección consiguió llevarlo al sexto lugar entre los más importantes del país. Hoy recibe el Premio de Excelencia Profesional y en los Negocios de FACE (Facts About Cuban Exiles). Cortesía

Con 15 años y prácticamente recién llegado de Cuba, el hoy prominente abogado y líder comunitario César L. Álvarez fue rechazado de una forma tan evidente que nunca la ha olvidado.

Trabajaba entonces como pool boy en La Gorce Country Club, en Miami Beach, e hizo amistad con algunos de los jóvenes de su edad que eran hijos de los miembros del club. De parte de ellos llegó una invitación a una fiesta que organizaban por el fin del verano, a la que nunca pudo asistir porque las madres de esos jóvenes se quejaron a su jefe.

“Sé que estás invitado, pero no puedes ir”, recuerda Álvarez que le dijo el jefe.

Ese fue su primer encuentro con la discriminación –“un palo muy grande”, como lo describe–, que resultó aun más doloroso porque escapaba a su comprensión.

El adolescente cubano, que se veía a sí mismo tan igual a los hijos de los miembros del club, confirmó además cómo eran percibidos los primeros exiliados en Miami, al encontrarse con esos famosos letreros en los edificios por toda la ciudad que decían que no querían ni negros, ni cubanos, ni perros.

Hoy, el abogado cubanoamericano de 71 años es uno de los premiados por FACE (Facts About Cuban Exiles), una organización dedicada a defender la reputación de los exiliados cubanos y sus descendientes.

Este 23 de mayo, FACE le entrega a Álvarez el Premio de Excelencia Profesional y en Negocios, por su labor al frente del bufete Greenberg Traurig, al que entró en 1973 como el primer abogado cubano de la firma, creada en Miami en 1967 por un grupo de letrados judíos que también eran discriminados por los grandes bufetes.

Durante el liderazgo de Álvarez, que comenzó en 1996 y se extendió por 17 años, la firma creció de 100 a 1,900 miembros. En la actualidad ocupa el sexto lugar entre las más destacadas del país, con más de 40 oficinas en Estados Unidos.

“Cuando era CEO de Greenberg Traurig, uno de sus socios me dice: ‘Te tengo una gran noticia, el comité de entrada de La Gorce Country Club te invita a ser miembro”, rememora Álvarez, que no quiso aceptar la invitación.

“Cuando ellos me hacían falta, no me ayudaron. Ahora no los ayudo aunque me muera”, afirma el hoy presidente de la Junta Directiva de Greenberg Traurig, indicando que ese desprecio le causó “dolor”.

El ejecutivo señala que un acto de discriminación también llevó a un grupo de colegas a formar la Cuban American Bar Association (CABA), en 1974, cuando un juez le dijo a un abogado cubano que no regresara a la Corte hasta que no pudiera hablar inglés sin acento.


La ola anticubana que se despertó a raíz de la llegada de 125,000 personas a través del éxodo del Mariel sentó las bases para la creación de FACE, en 1982.

El hecho de que, entre los exiliados genuinos, el gobierno cubano colara presidiarios, delincuentes y enfermos mentales, generó un rechazo que fue aprovechado por aquellas personas que tenían prejuicios en contra de los cubanos para conseguir la aprobación de una ordenanza contra el bilingüismo, recuerda Aida Levitan, en la actualidad presidenta de la Junta Directiva de FACE, quien entonces renunció a su puesto como directora de Asuntos Latinos del Condado.

“FACE se creó para combatir ese prejuicio, para divulgar datos y hechos sobre el exilio cubano y su contribución a la sociedad”, dice Levitan, indicando que en los inicios de FACE participaron Sam Verdeja, entonces uno de los vicepresidentes del Miami Herald, el banquero Carlos Arboleya y la publicista Tere Zubizarreta, entre otros.

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Miguel “Mike Fernández recibe el Premio de Excelencia como Emprendedor de FACE. El Nuevo Herald Archivo

Levitan señala que esa labor de liderazgo comunitario es continuada hoy por otros cubanoamericanos prominentes, como el abogado Carlos Álvarez, ex estrella del football universitario, y hermano de César, y el empresario Miguel “Mike” B. Fernández.

“Mike ha contribuido con $4 millones al IMPAC FUND, creado por él para defender a los inmigrantes indocumentados que no tienen antecedentes criminales, a quienes se les ofrece servicios legales gratuitos”, apunta Levitan sobre Fernández, que será reconocido con el Premio a la Excelencia como Emprendedor por su labor en la fundación de varias firmas de salud.

Fernández, en la actualidad presidente de la Junta Directiva y CEO de la MBF Healthcare Partners, también desarrolla un actividad filantrópica destacada, al igual que César Alvarez, que preside la Junta de United Way, y ha recibido el Premio de Filantropía Excepcional de la Sociedad Alexis de Tocqueville de esta organización comunitaria.

César recuerda, como un dato curioso sobre la prominencia que logró su hermano Carlos en el football universitario, que durante su primera entrevista de trabajo en Greenberg Traurig, el abogado encargado lo llamaba todo el tiempo Carlos.

La política de Donald Trump hacia Cuba ha encontrado resonancia entre los cubanoamericanos en Miami-Dade, entre los que ha aumentado el apoyo al embargo, concluyó una encuesta realizada por la Universidad Internacional de la Florida.

“Creo que él creyó que estaba contratando a Carlos y no a mí”, dice César.

Carlos Álvarez llegó a ser conocido como “El Cometa Cubano” y fue seleccionado por los Dallas Cowboys para jugar con el equipo, aunque no llegó a hacerlo por una lesión en la rodilla.

Hoy tiene en su haber una carrera de cuatro décadas como abogado experto en litigios y ha sido reconocido por su labor en pro de la conservación del medio ambiente.

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El abogado Carlos Alvarez recibe el Premio de Excelencia Profesional y de Deportes de FACE este 23 de mayo. FACE Cortesía

Muchos de los méritos e hitos alcanzados por los exiliados y sus hijos están recogidos en el libro Cubanos: Un viaje épico, publicado en el 2015 por Verdeja y el periodista Guillermo Martínez. Levitan informa que pronto se lanzarán nuevos ejemplares gracias a una donación de la Knight Foundation.

Para muchos cubanoamericanos, como reconoce César Álvarez, es su experiencia como exiliados la que los ha impulsado a trabajar por conseguir mayores logros.

“Esa experiencia de perderlo todo y empezar otra vez me ha ayudado. Muchas veces me caí, tuve que arreglar las cosas, pero nunca me di por vencido”, dice César, que atribuye su éxito como líder al convencimiento de que sus empleados no trabajaban para él sino que él trabajaba para ellos.

“Cuando tenía que ver a un abogado yo iba a su oficina, no les decía que vinieran a la mía. Para las personas eso es importante porque saben que las respetas”, añade.

César también señala que es necesario transmitir a las generaciones más jóvenes sus testimonios como exiliados pioneros, especialmente porque la prominencia hispana en Miami no deja ver otros gestos discriminatorios, como el que vivió hace un mes en Palm Beach. Fue a comprar un auto y el vendedor le exigió que pagara con un cashier check (cheque de caja) y entre las razones para esa decisión le dijo, “porque ustedes son de Miami”.

Por su parte, Levitan adelanta que se preparan unas mesas redondas con cubanos y cubanoamericanos en posiciones destacadas en el mundo empresarial y profesional, para que relaten cómo han enfrentado los prejuicios.

El almuerzo de los Premios de Excelencia de FACE tendrá lugar el jueves 23 de mayo a las 11:30 a.m. en el Coral Gables Country Club, 997 N. Greenway Dr., Coral Gables, Florida 33134. www.facecuba.org

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