Sur de la Florida

Cazadores de recompensas de Miami invaden casa en busca de fugitivo que debía fianza de $750

Cazadores de recompensas de Miami Gardens invaden casa en busca de fugitivo

Cazadores de recompensas irrumpieron violentamente en la casa de Miami Gardens buscando a un fugitivo que debía $750 tras su arresto por conducir con una licencia a suspendida.
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Cazadores de recompensas irrumpieron violentamente en la casa de Miami Gardens buscando a un fugitivo que debía $750 tras su arresto por conducir con una licencia a suspendida.

Los agentes armados despertaron a Donald Colas la noche del 5 de mayo, rodeando su casa de Miami Gardens y encendiendo la luz en el dormitorio donde su hijo de dos años dormía.

Con un ariete (un martillo pesado que se usa para derribar puertas), pistolas eléctricas y patas de cabra, los hombres irrumpieron violentamente en la casa buscando a un fugitivo que debía $750 tras su arresto por conducir con una licencia a suspendida.

Los agentes de fianza rompieron dos puertas, buscaron debajo de los colchones y esgrimieron una ley de la Corte Suprema que se remonta a 147 años. Pero el hombre, Berlin Gabriel, de 28 años y primo de Colas, no estaba allí.

Hacía 20 años que no vivía en la casa, dijo Colas. Lo que Colas no sabía es que su primo había usado su dirección cuando la policía le preguntó dónde vivía. Eso le dio a los cazadores de recompensas —conocidos en la Florida como agentes de fianza (o fiancistas) y como agentes recuperadores de fianza en otras partes del país— el derecho a localizar y detener a Gabriel en la dirección que aparecía como suya.

En calidad de agentes privados licenciados por el Departamento de Servicios Financieros de la Florida, y autorizados por el Código Administrativo de la Florida, los agentes no necesitan una orden de registro para entrar en una casa donde creen vive el fugitivo que buscan.

“No sabía que iba a usar mi dirección”, dijo Colas de su primo. “Me enfureció mucho cuando lo supe”. En un video del incidente que pudo obtener el Miami Herald, se escucha a Colas cuando le dice a los agentes que Gabriel no estaba en la casa, localizada en la avenida 32 del noroeste.

Colas se negó a permitirles la entrada a la casa, lo que desató una confrontación entre el grupo de agentes de fianza y su familia dentro de la vivienda. Pero Colas perdió la batalla y los agentes, que trabajaban para la compañía Manhertz Bail Bonds de Miami, invadieron estruendosamente por una cerca exterior y por la puerta del frente en busca de Gabriel.

Ahora, Colas tiene pensado presentar una demanda. Su abogado, Faudlin Pierre, calificó la intrusión policial como una “una invasión doméstica autorizada por el estado”.

La policía de Miami Gardens acudió tres veces a la casa la noche del 5 de mayo, según indican documentos. “Tenemos más jurisdicción que la policía”, dijo uno de los agentes de fianza en un video del incidente. La policía de Miami Gardens está revisando lo ocurrido.

Un portavoz del departamento no respondió las preguntas de un reportero sobre el video.

El 20 de mayo, el abogado que representa a Colas y a su familia, envió una carta al alcalde de Miami Gardens Oliver Gilbert, a la jefa de la policía Delma Noel-Pratt y a la Comisión de Miami Gardens donde pedía una investigación y el castigo de los agentes que participaron en el incidente.

“Si ustedes deciden no hacer nada, entonces ello no hará más que fortalecer la creencia de mi cliente de que no fue más que una invasión doméstica”, escribió Pierre. Un supervisor de la policía que estaba en la casa ese día, le dijo a los agentes que la policía no podía obligar a la familia a abrir las puertas.

Poco después, el supervisor le ordenó a sus hombres que se retiraran de la casa, dijo Pierre en la carta. La policía acudió a la vivienda una segunda vez, pero esperó afuera mientras los agentes de fianza la registraban. Y luego se volvieron a ir. Después de una tercera llamada, nadie respondió, dijo Pierre.

Gabriel nunca fue capturado, y un familiar pagó la deuda dos días más tarde. Las puertas dañadas no se han reparado. Gabriel fue arrestado en noviembre de 2018 y salió en libertad bajo fianza poco después. Las compañías de fianza de la Florida le cobran a los acusados el 10 por ciento de la fianza que establece la corte por delitos estatales, y 15 por ciento por delitos federales.

Después de no acudir a una cita en la corte, Gabriel dijo que había perdido el empleo y no tenía dinero para pagar lo que debía. Pierre dijo que a su cliente nunca se le informó que Gabriel usó su dirección en los documentos judiciales. Pierre dijo que está en el proceso de preparar una demanda civil, pero no se sabe a ciencia cierta contra quién la presentaría.

Manhertz Bail Bonds no respondió las llamadas para saber qué tenía que decir al respecto. Mike Nefzger, director de la Asociación de Agentes de Fianza de la Florida, y presidente de Big Mike’s Bail Bonds en West Palm Beach, dijo que había una razón evidente por la que los agentes de fianza en el caso de Miami Gardens irrumpieron en la casa.

Nefzger dijo que cuando alguien es arrestado, le da a la policía una dirección. Si Gabriel usó la dirección de Colas, los agentes de fianza pueden dar por sentado que es su dirección. Nefzger dijo que el sistema de recuperación de fianzas en la Florida es más regulado que el de otras partes del país.

Cuatro estados del país — Illinois, Kentucky, Oregon y Wisconsin — ya han abolido la fianza comercial. Los restantes 46 estados le permiten a agentes de fianza privados capturar fugitivos según un estudio del 2013. En Arkansas, Florida, Ohio y Texas, solo los agentes de fianza con licencia y otros profesionales con licencia, como un investigador privado, pueden cazar a los que violan la fianza, de acuerdo con el estudio.

Los dueños de compañías de fianzas argumentan que el sistema le ahorra dinero a los contribuyentes y es efectivo, toda vez que asegura que los acusados se presenten en la corte. Muchas veces, dijo Nefzger, los acusados dejan de presentarse en la corte por razones válidas que sus abogados le pueden explicar a un juez.

El primer paso que dan las compañías de fianzas es llamar por teléfono. “Si ellos se fugan y tenemos que salir a buscarlos, entonces la policía no participa”, dijo Nefzger. “El sistema está ahorrando dinero”.

Colas dijo que por lo menos está tranquilo de que nadie salió lesionado durante la redada en su casa. Luego agregó que los agentes de fianza parecían estar felices de entrar a la fuerza en la vivienda y, en determinado momento hasta le dieron las gracias por dejar que utilizaran su nuevo “juguete”. “Me resulta muy extraño que sientan que tienen el derecho de hacer semejante cosa”, dijo Colas. “Están violando algo que es muy sagrado para alguien. Ahora mi esposa no quiere vivir en la casa. No se siente segura allí”.

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